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martes, 14 de mayo de 2013

"Iron Man 3"



Hoy una de cine, que hace ya algún tiempo que no cae ninguna. Los que se pasen habitualmente por este blog seguramente estarían esperando algún tipo de comentario sobre la película de hoy, ya que desde que empecé con estos comentarios creo que no me dejé ninguna, o por lo menos ninguna de las más conocidas. Mi afición al cómic y por extensión al cine de superhéroes es bien conocida, así que era raro que tardara en aparecer por aquí un comentario sobre el último estreno del género, la tercera entrega de “Iron Man”, esta vez con un más que acertado cambio de director que hace que, posiblemente, sea la mejor de las tres en varios sentidos. No voy a negar que mi favorita es la primera, sobre todo por la sorpresa, por lo bien hecha que estaba y porque sigo pensando que la elección del actor protagonista es la mejor de todas las películas del género, no habrá otro “Hombre de acero” al que no le podamos poner la cara de Robert Downey Jr., muy complicado lo tendrá aquel que quiera recoger el testigo.

Hace ya unos días que fuimos a verla y nos gustó a todos en casa. Nos vamos a encontrar en esta entrega a un Tony Stark agotado y agobiado, con continuos ataques de ansiedad y con una vida complicada y perdiendo algo el rumbo. El enfrentamiento final de la película anterior lo deja realmente preocupado y fastidiado, el tener que enfrentarse con algo que desconocía y a lo que les costó vencer hace que pierda algo de esa prepotencia, de esa chulería y desparpajo que lo caracteriza para que lo veamos como un poco más humano, sobre todo más vulnerable. Quizá lo mejor de esta entrega es que estaremos más tiempo pendientes de Stark y menos de Iron Man y sus trajes. Aquí el verdadero protagonista es la persona y su forma de actuar cuando no tiene su maravilloso traje puesto. Eso no quita que aparezca, claro, sino no sería quién es, pero habrá más momentos de actuación sin parafernalia que con ella. El centro de la historia es la reconstrucción de la persona, del Stark que fue, es y quiere ser y dejando un poco de lado sus inventos y trajes voladores. Las escenas de mitad de película con el niño al que se encuentra me parecieron realmente buenas, rompiendo un poco con la dinámica habitual del personaje y al mismo tiempo sin romper con su forma de ser, impagable el cinismo y la prepotencia del amigo Stark, que hará que nos riamos bien a gusto en más de una ocasión. Como siempre el enfrentamiento con un antagonista perverso y malvado, que cuanto más malos sean mejor y un invento revolucionario pero que hay que perfeccionar. Al mismo tiempo el Mandarín es un terrorista internacional que está cometiendo atentados en los Estados Unidos, una serie de fuertes y misteriosas explosiones que habrá que investigar y controlar. Los personajes son casi los mismos de las anteriores, añadiendo a estos antagonistas, que van cambiando en cada una, dando más variedad a las historias. Por supuesto, además de todo esto, Stark es un hombre inteligente y preparado para todo, veremos cómo el traje y todo su potencial no son imprescindibles en su vida y puede librarse con bien de varios problemas sin tener que recurrir a él. Esta es otra de las cosas que la hace distinta a las anteriores y le da un aire especial que nos gustó mucho. Como digo no le quita ni un ápice de espectacularidad, porque la tiene a raudales, sobre todo en la última media hora de la proyección.

Los actores son los mismos de las anteriores. Impagable Robert Downey Jr. en el papel de Tony Stark. Como dije antes creo que es la mejor elección en todas las historias de superhéroes llevadas al cine, parece que el personaje se creo para él y en mi lista ocupa el primer lugar (seguido de Hugh Jackman como Lobezno, claro está). Se comenta que igual no sigue con la serie, pues creo que les va a costar encontrar a otro actor que sea capaz de sustituirlo con un mínimo de garantías, la verdad. El resto de los actores principales son los mismos de las anteriores, cambiando solo los antagonistas centrales del héroe. Aquí tenemos a Guy Pearce como Aldrich Killian, el cerebro de la trama que quiere dominar el mundo y a su lado el Mandarín, magistral y sorprendentemente interpretado por el más que conocido Ben Kingsley. Por cierto genial en su papel y con más de una sorpresa.

En este caso tenemos cambio de director. Las dos anteriores estaban dirigidas por Jon Favreau, que además se guardaba un pequeño papel como Happy Hogan, el guardaespaldas de Tony Stark y que sigue apareciendo en esta reconvertido en jefe de seguridad. En este caso la batuta la lleva Shane Black, que además figura también como guionista. En esta segunda faceta lo conoceremos por haber escrito los guiones de algunas de las mejores películas de acción de los últimos años, desde la saga de “Arma Letal”, “El último boy scout” o la genial pero poco entendida “El último gran héroe”. Como director de momento su trabajo es menor en cuanto a cantidad, su primera película fue “Kiss Kiss, Bang Bang” y esta es la segunda, pero creo que promete. A pesar de no estar centrada en las escenas de acción sabe mantener perfectamente el ritmo en todo momento, no hay un ratito de calma en cualquier sentido y en cuanto parece haberla siempre rompe completamente. Además el guión tiene grandes momentos para este tipo de cine, claro, momentos que llegarán a sorprender más de una vez al espectador tanto por lo inesperado como por lo simpático. Atentos a una escena de la parte final que es realmente genial. 

Creo que es una de las mejores series en cuanto a cine de superhéroes y ocupa uno de los primeros lugares en mi lista de favoritas. Del primer lugar no pueden salir las últimas de Batman, pero el segundo es para estas, sobre todo por su actor protagonista y el ritmo que tienen. En todo momento tienen al espectador disfrutando de una de las cosas en las que debe de destacar el cine, el entretenimiento y además con calidad. Son de lo mejor en el género de cine no solo de superhéroes, sino de cine de acción y de buscar que el espectador esté atento y disfrutando de un auténtico espectáculo que además no está completamente vacío de contenido. En este caso hay algunas cosas más que las escenas de acción y Robert Downey le da ese punto a mayores de calidad que tiene este Iron Man. Hay momentos realmente divertidos, siempre apoyados en ese cinismo que es una constante del protagonista, ese estar por encima del resto de los mortales, sentirse superior y aún encima demostrarlo en todo momento, aunque en esta se verá más cerca del resto de las personas, algo que le va a costar bastante asimilar. Imprescindible para los seguidores de este tipo de cine, pero como dije otras veces, creo que cualquiera que quiera pasar algo más de dos horas muy entretenidas y divertidas también disfrutará de ella. Os la recomiendo.

miércoles, 17 de abril de 2013

"Solo el silencio", R.J. Ellory



Hoy os dejo una nueva novela de género negro que también me llegó por recomendación paterna. No es exactamente un ejemplo perfecto del género, y algunos críticos y el propio autor hablan de ella como una forma especial dentro de este género, como un thriller a cámara lenta, en el que el núcleo central es otro y no la historia de asesinatos, resolución de misterios o captura de un despiadado asesino, aunque de todo esto tiene, claro. El autor es R. J. Ellory y la novela se titula “Solo el silencio”, editaba en el año 2011 por RBA Libros. Un autor al que no conocía y que me ha gustado bastante, sobre todo en el sentido de cómo juega con muchos de los lugares comunes del género para hacer algo ligeramente distinto en mucho sentidos.

La primera sorpresa fue descubrir que no es un autor americano, algo que se me pasó por la cabeza cuando estaba leyendo su novela. Roger Jon Ellory es inglés, nacido en 1965 en Birmingham. Tras unos primeros años marcados por el abandono de su padre antes de su nacimiento o la muerte de su madre, pasar por diferentes internados y terminar estudiando en su ciudad natal. Es diplomado en artes gráficas y diseño, abandonando la universidad antes de licenciarse. A los 17 años fue arrestado por caza furtiva, condenado por ello a prisión. Se interesó por el diseño gráfico, la fotografía y la música, actualmente forma parte de un grupo musical. Entre sus influencias a la hora de escribir reconoce las de Conan Doyle, Tolkien o Stephen King y de otros importantes autores de ficción, género al que es aficionado. Comenzó su primera novela con veintidós años. Entre 1987 y 1993 escribió veintidós novelas, la mayor parte de ellas rechazadas por las editoriales. Por esa razón dejó de escribir, pero retomó la actividad en el año 2001. Empezó a trabajar como oficinista y dedicó sus horas libres a escribir de nuevo. Entre 2001 y 2003 escribió tres novelas, “Candlemoth” fue una de ellas y consiguió publicarla en 2003, con un cierto éxito dentro y fuera de su país. Desde ahí hasta 2013 publicó diez novelas más, ganando algunos premios de cierta importancia. La que os dejo hoy es su quinta novela en esta serie, con gran éxito, traducida a veinte idiomas y con varias nominaciones y premios ganados, incluso será llevada al cine. Por lo que vi, es, de momento, la única que se puede leer en castellano. Como curiosidad decir que hace unos años se descubrió que bajo varios seudónimos el propio autor se dedicaba a dar buenas valoraciones y críticas de sus novelas en páginas web de ventas, como Amazon. Llegaba a calificarlas de geniales, magníficas o de obras maestras modernas, al mismo tiempo que atacaba a algunos de sus competidores.

La novela transcurre en el pequeño pueblo Augusta Falls en Georgia, al sur de Estados Unidos a finales de los años 30, llegando en el desarrollo de la historia casi hasta nuestros días. El protagonista central es Joseph Vaughan, que en ese momento cuenta con solo doce años, en un mundo dominado por la amenaza de la Alemania nazi y el principio de la Segunda Guerra Mundial. A sus pocos años se verá inmerso en un mundo de tristeza y violencia. El primer golpe es la muerte de su padre, quedándose solo con su madre en una pequeña granja de las afueras del pueblo y con pocos recursos económicos. Además de eso empezarán a aparecer cadáveres de niñas brutalmente asesinadas. Tras secuestrarlas el asesino las mata y las mutila salvajemente, dejándolas después donde cualquiera podrá encontrarlas. Joseph, pensando en las niñas y sobre todo en una de sus vecinas más cercanas, decide formar una patrulla con varios de sus compañeros, los Vigilantes, para intentar encontrar a la persona que está haciendo esas barbaridades, pero todos sus esfuerzos no llegarán a buen término. Los asesinatos se suceden, la policía de varios condados está completamente desorientada, no tienen pistas ni la más mínima idea de quién está haciendo esas cosas. Joseph no tiene demasiados amigos y la relación con su profesora se va haciendo cada vez más estrecha. Ella ve algo en él, un talento especial que no quiere que se desaproveche. A Joseph le gusta escribir y ella será la encargada de que desarrolle el potencial que tiene, animándolo, dándole lecturas y consiguiendo que participe en algunos concursos. Pero nada sirve, ni la patrulla ni el trabajo policial. Joseph va creciendo, su vida va cambiando en muchos sentidos y los asesinatos no paran. Incluso él será uno de los que encuentre a una de las niñas salvajemente asesinadas. Todo hace pensar que tiene que ser alguien que pertenezca a alguno de los pueblos cercanos a los lugares donde van apareciendo, pero la policía sigue sin pistas. En cierto momento un vecino parece ser el asesino, varios objetos de las niñas muertas aparecen en su poder, por fin parece que todo terminó. Pero cincuenta años después, tras muchas cosas, los asesinatos no paran. Ahora vive en Nueva York y la sombra de esa casi docena de niñas lo acompaña en todo momento. ¿Se acabará alguna vez? ¿Quién es el brutal asesino? Toda esta historia acompañada de la vida de Joseph Vaughan, que es uno de los núcleos centrales de la historia.

A mí la novela me gustó bastante. Está escrita con sobriedad, sin demasiados excesos y al mismo tiempo se lee de una forma fluida y la historia se hace interesante. Como dije al principio en algunos sitios hablan de ella como un thriller a cámara lenta, por lo que se aleja de la típica historia del género. Aquí no tenemos pistas, investigaciones ni mucho menos acción a raudales, disparos ni esas cosas. Si le quitamos el componente del asesino en serie podría ser una historia casi igual de interesante pero en la que quedarían sin explicar algunas reacciones, situaciones o formas de comportarse de algunos personajes. Los asesinatos de las niñas son un hilo central de la vida de Joseph que se va alargando a través del tiempo y que tienen una gran influencia en todo lo que le va a pasar a lo largo de la historia. Pero la trama está centrada en este personaje principal, en su vida desde su infancia en ese pequeño pueblo hasta casi el final, cuando vive en Nueva York. A lo largo de todo ese tiempo conoceremos todo lo que le pasa, que no será poco. No es una novela negra en su sentido preciso, es un relato narrativo que tiene como detonante de las situaciones a ese asesino en serie de niñas. La historia es interesante y está bien desarrollada y será imposible que no nos preguntemos varias veces quién puede ser ese brutal asesino, pero al mismo tiempo nos interesará mucho la vida de Joseph y lo que le va pasando, cómo va desarrollándose y todos los problemas que irá teniendo. Además de eso todos los personajes que giran alrededor de él son importantes, desde los que lo acompañan en sus primeros años hasta los que irán apareciendo a medida que crece.

Como curiosidad comentar que antes de leer la novela no había visto nada de la vida del autor ni de sus influencias. Cuando estaba leyendo los primeros capítulos pensé que me recordaba en muchas cosas a algunas historias de uno de mis autores favoritos, Stephen King. En concreto muchos de los momentos de ese principio me trajeron a la memoria uno de sus mejores relatos cortos, “Verano de corrupción”, de donde salió una de las mejores películas basadas en sus cuentos, “Cuenta conmigo”. Esa relación que se establece entre Joseph y sus amigos, la complicidad y muchas de las situaciones que pasan se parecían mucho a esa historia. Todo quedó más claro cuando leí que este autor era una de las influencias que él mismo reconocía, es imposible no darse cuenta.

Lo dicho, una novela negra distinta a lo habitual, sin muchos de los elementos típicos del género y con otros que sí aparecen, con añadidos que hacen que sea interesante y entretenida. Creo que podría gustar a los aficionados al género, pero también a los que no lo sean, porque como dije es más la narración de una vida completa que la investigación de esa decena de niñas asesinadas. Se lee con interés y creo que consigue atrapar al lector en esa vida con continuos altibajos, con buenos y malos momentos. Sobre todo porque cuando empezamos a leer estamos al mismo tiempo conociendo el final y el principio de la historia, partimos como lectores del final para ir viendo cómo se va desarrollando todo, pero no quiero contar más porque creo que merece la pena que la leáis. Anotaré al autor, creo que sus otras novelas pueden resultar apetecibles.

jueves, 4 de abril de 2013

"Los últimos días"


Hace ya algún tiempo que apareció por aquí el último comentario sobre cine, una actividad que teníamos un poco dejada de lado. Estas últimas vacaciones, teniendo en cuenta lo buen tiempo que tuvimos, fui dos veces al cine, así que el comentario de hoy es sobre una de las películas que vimos. La otra, “G.I. Joe: la venganza” no es más que un mero entretenimiento del que poco más se puede decir que eso, pero la verdad es que la cartelera tampoco dejaba demasiado margen a la elección. Tampoco somos demasiado aficionados al cine español, pero vimos el trailer y nos llamó la atención. Relacionado con esto, un pequeño inciso. A ver si los encargados de montar los trailers se cuidan un poco. Últimamente casi no hace falta ni ver la película, con verlo casi te llega porque prácticamente todo lo importante o central de la historia aparece en él. El trailer no debería de ser más que un reclamo, una forma de llamar la atención del espectador para que vaya a ver la cinta, pero es algo que casi te puedes ahorrar, porque salvo el final te lo cuentan casi todo. Fuimos a ver “Los últimos días”, cine español con vocación internacional que no está nada mal. Por algún lado leí que ahora hablan de hacer cine a la americana, una afirmación que no me gusta demasiado. Yo prefiero pensar en que están haciendo un cine que se puede exportar, que cualquier espectador de casi cualquier sala del mundo puede ver y disfrutar con él. Creo que incluso los espectadores de aquí estábamos un poco cansados de ver casi siempre lo mismo y si quieren que la gente asista a las salas tienen que pensar en hacer cosas algo más entretenidas y que llamen a otro tipo de espectador. En estos últimos años hubo una serie de historias que responden a géneros como la acción, el terror o la ciencia ficción, géneros que no aparecían demasiado por las salas con firma española. Están apareciendo nuevos y jóvenes directores que, normalmente con financiación en su mayor parte extranjera o con actores de fuera, están consiguiendo abrir puertas que hasta ahora estaban cerradas.

Estamos en Barcelona en la época actual. La historia se centra en dos personajes, que son los que llevarán el peso de la misma. Por un lado tenemos a Marc, un joven que trabaja en una empresa de software en la que pasa más horas que en su casa, donde lo espera Julia, su pareja, que trabaja en una juguetería de un centro comercial. Por otro lado tenemos a Enrique, un ejecutivo de alto nivel que es el encargado de hacer funcionar empresas, de apretar las tuercas a los trabajadores y de echar a aquellos de los que pueden prescindir. Dos personajes completamente distintos que nunca pensaron que podrían tener algún tipo de relación y mucho menos que iban a pasar una verdadera, violenta y peligrosa aventura. Algo raro está pasando en todo el mundo, gente que tiene pánico a salir de casa, suicidios y extraños fenómenos. Algo hay en el aire que provoca que la gente sufra una grave especie de ataques de agorafobia que terminan con la muerte cuando se atreven a salir al exterior. Ante esto todos se ven obligados a vivir en sus casas, iglesias, hospitales o el lugar en donde les cogiera el momento en el que todo el mundo se ve afectado. A Marc y Enrique los encontraremos en el edificio en el que el primero trabaja y el segundo es el encargado de los ajustes de personal. Enrique es un hombre duro, seco e individualista, que va a lo suyo sin pensar en nadie más, capaz de pisar a cualquiera y de pasar por encima de cualquiera con tal de conseguir lo que quiere. En cierto momento Marc descubre que Enrique tiene un GPS y decide hablar con él, pedirle su ayuda o colaboración para intentar salir de allí. Marc quiere ir a su casa, quiere ver si Julia aún está allí y recuperarla. Enrique tiene un objetivo distinto, quiere salir de allí también, pero su idea es ir a la zona de la Villa Olímpica. Cada uno tiene cosas que el otro quiere y consiguen llegar a un acuerdo bueno para los dos, pero tan débil como el momento en el que viven. Así empezará un viaje por los túneles del metro, las alcantarillas y el subsuelo de la ciudad. Unos lugares llenos de gente, de personas desesperadas que no se atreven a salir y se alimentan de lo que pueden. Grupos violentos, gente perdida, de todo se encontrarán en esa especie de odisea por la Barcelona subterránea.

El peso de la historia recae en los dos actores principales y son ellos los que llevan la voz cantante en todo momento. Enrique está interpretado por José Coronado, para mí uno de los mejores actores, sobre todo en cierto tipo de papeles, del panorama español. Creo que la primera vez que me aficioné a él fue viendo una serie española de hace ya unos cuantos años y que no estaba nada mal, “Periodistas”. Últimamente especializado en papeles de hombre duro y algo violentos, impecable en “No habrá paz para los malvados” o “La caja 507” por ejemplo. Aquí sigue en esa línea y me gustó mucho el papel que interpreta en todos los sentidos, los gestos, las caras, la voz, siempre convincente y llenando la pantalla con su presencia, tanto que cuando no aparece parece que falta algo y la película pierde un poco. El otro papel principal, el de Marc, está interpretado por Quim Gutiérrez, un actor que empezó en series de la televisión catalana y que ahora está haciendo algo de cine. No lo había visto antes y me gustó por momentos, un poquito irregular desde mi punto de vista. Tiene escenas realmente buenas y otras, sobre todo en cuanto a matices de voz que me dejaron un poco más frío, pero aún así está bien también. El otro papel con una cierta relevancia, aunque mucho menor, es el de Julia, que es la actriz Marta Etura. Las pocas escenas que tiene las resuelve muy bien.

Los directores de la historia son además los guionistas, los hermanos Álex y David Pastor. Dos jóvenes directores y escritores de los que no había oído hablar demasiado. Después de varios cortos, su primera película fue “Infectados” (2009) que no he visto pero que sigue la línea de cine de ficción y terror. La de hoy es su segunda historia larga y viendo el éxito que está teniendo y su posible salida internacional no creo que sea la última. La historia está bien llevada, con los momentos justos de tensión insertados cada poco a lo largo de la misma. Las escenas de acción son las justas y están bien rodadas e incluso tenemos alguna sorpresa inesperada. Quizá lo único que no me apasionó fue un uso algo exagerado del flash-back. Nos van a contar la historia con continuos saltos hacia atrás en el tiempo para que vayamos entendiendo lo que está pasando pero en alguna ocasión alguno de ellos en lugar de explicar hace que caiga en una cierta repetición. Las escenas más impactantes y logradas son las de una Barcelona vacía, desolada y en un camino hacia la destrucción que no parece tener vuelta atrás. El uso de los efectos especiales creo que está hecho en su justa medida, sin dominar por encima de la historia. Creo que en general han hecho un buen trabajo y me los anotaré para estar pendiente de sus futuras producciones.

La película nos gustó bastante. En algunas críticas he leído opiniones de todo tipo. Algunos le achacan un exagerado uso de ciertos tópicos de historias parecidas, algo que puede ser cierto, pero que tampoco me parece un defecto en sí mismo. Es más, creo que tiene una buena mezcla entre ciertos planteamientos originales y el uso de caminos ya conocidos, algo que puede quedar también en el terreno del homenaje a clásicos del género apocalíptico. Otros hablan de fallos en el guión o de cosas poco lógicas o creíbles, lo que también es cierto, pero que alguien me diga qué historia de este tipo no los tiene. Ninguna de ellas soportaría un análisis en profundidad de algo que, en el fondo, no tiene más intención que la de entretener al espectador. Y eso es algo que consigue, nos tuvo entretenidos, atentos, tensos y pendientes de la historia, algo que va en su favor. Quizá se eche de menos algo más de desarrollo, algún personaje más con algo de peso o algunas ideas que podrían haberse alargado un poco más para darle un poco más de peso a la cinta, pero es lo que hay y tal cual es nos gustó.

Yo la recomiendo a los aficionados al género, no creo que les vaya a decepcionar. Creo que es un buen paso hacia una cinematografía algo distinta a lo habitual y que puede hacer que cierto tipo de público que escapa de las salas simplemente por ser española vuelva a ellas.

miércoles, 27 de marzo de 2013

"La reina descalza", Ildefonso Falcones



Las dos novelas anteriores del autor de hoy aparecieron por aquí a poco de empezar con este blog, allá por el mes de abril de 2010. No podía dejar pasar la tercera, de muy reciente aparición en el mercado editorial y esperada con unas ciertas ganas por parte de los lectores habituales del género. De momento está teniendo buenas ventas y las críticas son de todo tipo, como suele suceder. A mí me gustó por momentos, en otros no tanto y creo que repite en demasiados momentos esquemas de los anteriores, sin añadir demasiadas novedades, así que me gustó algo menos que las otras dos. El autor es Ildefonso Falcones y la novela que nos acaba de dejar es “La reina descalza”, editada por Grijalbo.

Ildefonso Falcones es abogado y ejerce su profesión en Barcelona. Su primera novela, “La catedral del mar” (2006) llegó a tener un gran éxito y fue publicada en más de cuarenta países, recibiendo además varios premios. Su segunda novela, “La mano de Fátima” apareció en el año 2009 y repitió la línea del anterior. En estos momentos es uno de los autores más vendidos y leídos en varios países y sus novelas son garantía de éxito. “La reina descalza” es la más reciente, publicada apenas hace unas semanas y de momento lleva la misma línea de venta que las anteriores.

Sevilla, 1748. Caridad es una esclava negra que llega al puerto de Cádiz tras un viaje desde Cuba en el que acompañaba a su amo. Pero en la travesía este muere y antes de hacerlo le entrega un documento en el que le otorga la libertad. En Cuba se dedicaba a trabajar con el tabaco, con una dura vida de esclava, obligada a acostarse con su amo, que entregaba a sus hijos tras el nacimiento. Ahora está sola en España, sin saber muy bien a dónde ir ni qué hacer con su vida. Una mujer triste, callada y taciturna, tan acostumbrada a recibir órdenes que no se ve capaz de hacer casi nada por iniciativa propia. Animada por un sacerdote que la acompañaba en el viaje acaba en Sevilla, buscando el Convento de los negros, un lugar en el que cree que podrán ayudarla. Pero a su llegada a Sevilla es prácticamente secuestrada por un hombre que la obliga a prostituirse, llevando una vida muy cercana a la que dejó en Cuba. Todo cambia cuando conoce a Melchor Vega, un patriarca gitano, seco, serio y cabeza de la familia Vega. Para él se dedicará a trabajar con el tabaco con el que contrabandea y a cantar, algo que a Melchor lo traslada a un mundo lleno de paz y de sentimientos. Pero además conocerá a Milagros Carmona, una joven gitana que será una de las que conseguirán que la vida de Caridad dé un giro y cambie, pasando a considerarse cada día más una persona. Vivirá en el barrio de Triana, donde están confinados todos los gitanos de Sevilla, dedicándose de forma legal al trabajo de la forja y de forma ilegal sobre todo al contrabando de tabaco, un género que está controlado por completo por el Estado. Milagros Carmona es la nieta de Melchor, una joven vital, alegre, gran bailarina y cantante que además de dedicarse a ir a Sevilla en las fiestas a leerle la buenaventura a la gente también actúa con su familia en fiestas de nobles de la ciudad. Está enamorada de Pedro García, un amor imposible, ya que los Vega y los García son dos familias que están enfrentadas dentro del mundo de los gitanos. Melchor Vega pasó una buena temporada en las galeras condenado por culpa de los García, algo que jamás podrá perdonar. Así que vive dentro de un amor imposible muy cercano unos Romeo y Julieta gitanos. Alrededor de ellos otros personajes de mayor o menor importancia, desde Ana Vega, una gitana con gran carácter, orgullosa de su raza y madre de Milagros, hasta fray Joaquín, un fraile sevillano enamorado perdidamente de Milagros. Todos ellos conformarán una historia llena de violencia, desgracias y dramas que van a más a medida que avanzan las páginas. Todo comienza con la orden del Rey de España de encarcelar a los gitanos, separando a familias y llevando a los hombres a un sitio y a las mujeres y los niño pequeños a otro. Eso hará que Caridad se vea, de repente, sola, perdida y con pocas expectativas, sin saber qué hacer. Pero todo irá caminando poco a poco, pérdidas, reencuentros y todo tipo de situaciones, unas más inesperadas que otras.

Estamos ante una novela, como en el caso de la dos anteriores, que no es, para mí, exactamente una novela histórica, aparece dentro del género de ficción histórica. Transcurre a mediados del siglo XVIII y circula alrededor de muchos datos reales, pero los personajes y el desarrollo de la historia es ficción, no hay un solo personaje con cierto peso dentro de la historia que responda a la realidad. Por supuesto que eso no es ningún defecto y es de destacar el trabajo de investigación del autor sobre varios aspectos de la historia. Por un lado el tema de los gitanos, que son los auténticos protagonistas de la historia. Encontraremos datos sobre su forma de vida y sus costumbres, aunque creo que en algunos momentos pudo caer en ciertos tópicos o lugares comunes y tampoco es que se aborde demasiado en profundidad la vida de este pueblo. Si es interesante toda la persecución por parte de las autoridades que sufrieron en aquella época, los encarcelamientos, las prohibiciones de realizar muchos tipos de actividades e incluso de viajar, los castigos y la violencia que se ejerció sobre ellos. En la novela mucho más reflejado en el mundo de las mujeres que en el de los hombres, que son las auténticas protagonistas de la mayor parte de los hechos que se nos van a contar. Interesante también todo lo que nos aporta el autor sobre el mundo del tabaco, ya un monopolio estatal en aquella época. El cariño con el que Caridad lo trata, lo toca, lo huele y lo trabaja. El contrabando, llevado por los gitanos en su mayoría, pero teniendo detrás a la iglesia, que es la que ponía el dinero y lo consumía en su mayor parte, sin tener que pasar por los estancos estatales. También aporta datos, en menor medida, sobre los teatros del XVIII, su funcionamiento y  cómo eran las funciones, qué gustaba y qué no, quién los llevaba y cómo era la vida de algunos de los actores. La vida en Madrid en 1750 también será otro aspecto sobre el que tendremos bastantes e interesantes datos. En este sentido toda esta información me resultó atractiva, me aportó cosas que  desconocía y está bastante bien introducida dentro de la historia.

En cuanto a la historia en sí no terminó de gustarme del todo, es más, me pareció excesivamente simple. En las dos novelas anteriores algunos comentarios decían que una de las cosas que menos habían gustado era que la desgracias que les sucedían a los protagonistas eran continuas, quizá demasiadas para ser creíbles, demasiado concentradas en unas pocas personas. Pues en esta creo que pasa lo mismo pero llevado a un punto un poco más alto. En algunos momentos parecía estar cayendo en el folletín puro y duro, en las desgracias y la violencia un poco sin sentido, en llevar las cosas a unos extremos demasiado extremos, llegando a resultar excesivo, por lo menos desde mi punto de vista. Hay ciertos momentos, sobre todo a mediados de la historia, que parecen algo exagerados e incluso innecesarios para el devenir de la historia. Pocas son las alegrías que tiene los personajes, sumidos en una vida llena de decepciones y tristezas, muchas de ellas además esperadas ya por el lector, quizá deja demasiadas puertas cerradas a alguna sorpresa y como lectores nos vamos esperando un poco todo lo que va pasando.

Además teniendo en cuenta el título la protagonista central parece ser Milagros Carmona, pero para mí no fue el personaje que más me gustó. Añadiría antes también que algunos no están tan desarrollados como otros, a pesar de ser importantes, otro aspecto que no me convenció demasiado y en el que me pareció que la historia flojeaba un poco. A veces no están tan claras las motivaciones de algunos y algunas de ellos para hacer lo que hacen, lo que puede desconcertar un poco al lector, o parecerle que los actos que realizan pueden ser algo exagerados o desmedidos para lo que sabemos de ellos. De todos modos me gustaron mucho dos de los personajes centrales y la parte de la historia que se centra en ellos dos fue la que, con diferencia, más me gustó de toda la novela. Creo que Melchor y Caridad se comen a todos los demás, cada uno con sus características y su forma de actuar hicieron que tuviera ganas de seguir leyendo, cosa que no sé si pasaría si faltaran o su participación en la historia fuera menor.

“La reina descalza” es una lectura más o menos entretenida. No llega a hacerse pesada a lo largo de sus algo más de setecientas páginas aunque creo que tiene momentos mucho mejores que otros y en algunos el autor se extiende demasiado. No llegó, en general, a atraparme como las dos anteriores aunque sí lo hizo algo más que otras del mismo género. Caridad y Melchor, como dije, me parecen lo mejor de la historia, la parte que más me gustó y me atrajo, llena de matices y de buenos momentos. La otra parte, la historia de Milagros y alguno de los otros personajes no lo hizo tanto, no me resultó tan atrayente o interesante, quizá algo más tópica y esperada. La novela se lee con agrado, pero creo que está algo por debajo de sus dos historias anteriores. Recomendable para pasar un rato entretenido y, eso sí, enterarse de más de una cosa interesante de la vida del siglo XVIII.

jueves, 7 de marzo de 2013

"El abuelo que saltó por la ventana y se largó", Jonas Jonasson


La novela que os dejo hoy llevaba tiempo en mi lista de pendientes, pero una amiga y compañera se puso con ella y me la recomendó, subió algunos puestos y fue una de mis últimas lecturas. Simpática, divertida, cínica, sarcástica y algunas cosas más se pueden decir de ella, sobre todo que se lee con una continua sonrisa en los labios. Tuvo un gran éxito en el momento de su publicación, a mediados del año pasado y podéis encontrarla en la editorial Salamandra. El autor es Jonas Jonasson y la novela “El abuelo que saltó por la ventana y se largó”.


Pär-Ola Jonas Jonasson es un autor sueco nacido en 1961 en Växjö, en el sur de Suecia. Estudió sueco y castellano en la Universidad de Gotemburgo y posteriormente trabajó como periodista en diversos medios. En 1996 fundó OTW, una compañía de medios de comunicación con la que tuvo bastante éxito, llegando a tener más de cien empleados. A finales de 2003 podemos decir que se harta de vivir solo para trabajar y por razones médicas y personales se ve obligado a vender su empresa en el 2005 y cambiar radicalmente de vida. Se traslada a Sörmland, en la costa sur de Suecia y posteriormente se va a vivir a Suiza, donde se concentró en escribir un libro, aquel que tenía en su cabeza desde hacía tiempo. De ahí salió esta de hoy que es su primera novela, publicada en Suecia en el 2009. El libro fue un gran éxito tanto en su país como en todos los que se fue publicando posteriormente. Desde el año 2010 vive con su hijo en la isla sueca de Gotland. La novela fue traducida a más de 30 idiomas y, posiblemente, sea llevada al cine. Trabaja ahora en su segunda novela. Como él mismo comenta, hay que ser muy valiente para ser un escritor sueco y escribir una novela que no pertenezca al género negro y tirar por el camino del sarcasmo y la ironía.


El protagonista central de la historia es Allan Karlsson. Vive en un geriátrico y el día de la fiesta de su cien cumpleaños, a la que asistirá todo el mundo (alcalde, prensa...), decide escapar. No es un plan preconcebido, no es algo que haya pensado durante un tiempo. Pocos minutos antes de que vayan a avisarlo para que vaya a la fiesta que le tienen preparada abre la ventana de su habitación y se marcha sin tener claro ni a dónde ni para qué, solo sabe que quiere marcharse de allí. Sus años son muchos, su agilidad poca, pero muchas sus ganas de vivir. En zapatillas y sin nada más que lo puesto escapa del lugar donde vive, el lugar en el que no quiere morir. Se pone a andar y llega a la estación de autobuses, donde pide un billete para cualquier sitio, aquel para el que le alcance el dinero que lleva encima. Un joven le pide que le guarde una maleta mientras va al baño y Allan ve la oportunidad de conseguir algo de ropa y sabe Dios qué más. Así que coge la maleta, muy pesada por cierto, se sube al autobús y se va. Lo que no sabe es que en la maleta hay cincuenta millones de coronas que pertenecen a un grupo de delincuentes, Never Again. A partir de aquí todo se convertirá en una gran y muy divertida aventura para el lector llena de nuevos personajes, situaciones ridículas o peligrosas y un montón de peripecias que no voy a contar en absoluto, lo mejor es leerlas y dejar que la sonrisa e incluso alguna carcajada aparezca en la cara del lector.

La narración irá alternando las distintas situaciones que Allan tendrá que afrontar, junto con algunos compañeros de viaje que se irá encontrando, con la propia historia de esos cien años de vida que carga a sus espaldas. Muchas cosas conoceremos de toda esa vida y en esa historia radica, para mí, una de las genialidades de la novela. Se convertirá casi en otra historia del siglo XX (mucho más divertida y curiosa que la trilogía de Ken Follet que comenté hace poco) con este curioso personaje como eje central. Allan cierto día decide, porque sí, marcharse de Suecia e ir a conocer mundo. Pero no pequeños viajes, no, grandes y complicados viajes por casi todo el mundo. A lo largo de los mismos irá tomando contacto con casi todos los grandes personajes de la historia del siglo XX a nivel mundial y tendrá una cierta participación en algunos de los grandes acontecimientos del siglo. Esta parte del relato me pareció realmente genial, divertida, amena e incluso creíble en algunos momentos, claro que en otros no tanto. Pero no creo que esa fuera la intención del autor, evidentemente no es una novela histórica, pero Jonasson ha sabido cruzar a su protagonista con una serie de personajes reales consiguiendo un relato más que curioso y que consigue que el lector imagine casi todas las situaciones. Eso no le resta ningún valor al relato del momento actual, de cómo Karlsson va con su maleta por Suecia adelante encontrándose con una serie de personajes también interesantes y curiosos. Todos ellos, desde los delincuentes, los policías, los jueces y aquellos que se hacen sus amigos, forman un conjunto que se combina a la perfección. De todos ellos, además, conoceremos lo suficiente para ver cómo todos sus actos están perfectamente justificados, no son solo seres ridículos dentro de una historia que puede parecerlo. Evidentemente no estamos ante un relato realista, es completamente fantástico pero con tal dosis de realidad que hasta la presencia de un elefante como un elemento importante nos parecerá completamente lógica.

La historia y su lectura rebosan simpatía, diversión y risas, pero sobre todo sarcasmo e ironía. La forma en la que la mayor parte de los personajes históricos están tratados hará imposible que no nos riamos, al mismo tiempo que en todos ellos aparece un leve halo de crítica ante muchas de las decisiones que tomaron durante sus vidas. Como dije antes no voy a mencionar a ninguno para no desvelar demasiado, porque una de las mejores cosas que tiene la historia es el elemento sorpresa. Leeremos pensando que ya no podrá pasarle nada más al amigo Allan, pero el autor siempre será capaz de sorprendernos con algo más, con un paso adelante en la historia que nunca, o casi nunca, nos esperaremos. Al final descubriremos como lo más importante es la amistad, la felicidad y las buenas relaciones entre las personas, que todo, hasta lo más dramático, tiene arreglo y que nunca nada está perdido pase lo que pase, al día siguiente siempre sale el sol y si las cosas no se arreglan de una manera lo harán de otra, aunque para ello tengamos que mentir, inventar historias o falsear la realidad.

 La verdad es que me gustó mucho esta novela, genial para pasar un buen rato, tanto que hasta se me hizo corta y hubiera leído más con mucho agrado. El estilo es sencillo, fluido y ágil, siempre está pasando algo y nada pasa porque sí. Veremos como hasta los momentos más extraños o ridículos volverán de repente para arreglar, o estropear, algo. Los personajes me parecieron todos geniales, desde el protagonista hasta la enfermera que Allan no soporta y que le hace la vida imposible. Todos ellos tienen alguna participación importante en el relato, y además, de todos ellos conoceremos, en mayor o menor medida, algo de sus vidas que hará que sepamos mucho más sobre ellos de lo que el propio autor nos cuenta. Y no olvidemos ese aire de humor negro que está presente en toda la historia, jugando con elementos como la muerte o la violencia y siempre dándole la intención de provocar la sonrisa o el asombro. Creo que muy recomendable para pasar un buen rato, estoy seguro de que os va a gustar y, sobre todo, de que os va a sorprender en más de un momento. Leedla y ya me diréis qué tal.

jueves, 28 de febrero de 2013

"Dexter", las novelas de Jeff Lindsay


Una de las primeras series que comenté en este blog, allá por el mes de marzo de 2010 fue “Dexter”, de la que ahora estoy viendo la séptima temporada, que en algunos momentos me está decepcionando un poco, rizando el rizo demasiado creo yo. Aún así el personaje sigue siendo fascinante y sigue teniendo casi el mismo tirón que en las anteriores. Claro que alguna de esas temporadas dejó el listón tan alto que no es fácil por lo menos mantenerse. Como digo a pesar de esa ligera decepción la sigo con ganas, esperando a ver cómo se resuelven las cosas. Dexter forma parte ya del imaginario televisivo, una serie con originalidad, dureza y muy poco condescendiente con el espectador, como decía en aquel comentario, es fascinante como los guionistas consiguen que sintamos una cierta empatía y simpatía por un personaje como él. Hoy no hoy a hablaros de la serie, que eso ya tocó, pero sí de algo que seguramente los verdaderos aficionados ya conocen pero que muchos otros no. Es un personaje de novela inicialmente, de una serie de novelas cuyo autor es Jeff Lindsay. Tras el éxito de la publicación de la primera la productora Showtime decidió iniciar la serie, cuya primera temporada sigue con más o menos fidelidad esa novela. Luego digamos que se inspira en algunas situaciones y momentos del resto de novelas pero sigue argumentos propios, siempre manteniendo a los personajes centrales y todas las características de los mismos.

Jeff Lindsay es el seudónimo de Jeffrey P. Freundich, novelista y dramaturgo americano nacido en Florida en 1952. Es licenciado en literatura por la Universidad de Middlebury. Posteriormente realizo un máster en dirección teatral. En sus inicios trabajó como actor y músico. Es autor de más de 20 obras de teatro, algunas musicales, y varias producciones de televisión y de cine. En algunas de ellas colabora con su esposa, Hilary Hemingway, sobrina del conocido novelista. Tras varias novelas y trabajos en periódicos de Florida, la fama le llegó con la publicación de “El oscuro pasajero” en 2004, primera de las novelas dedicadas al personaje de Dexter y que sirvió de base para la serie de televisión. Por esa novela fue nominado a un premio para novelistas noveles, pero fue eliminado del mismo al ver que tenía novelas anteriores publicadas con seudónimo. Otras novelas de la serie son “Querido Dexter” (2006), “Dexter en la oscuridad” (2008), “Dexter por decisión propia” (2010) y la última traducida y que acabo de leer hace poco es “El asesino exquisito”. En inglés la última es “Double Dexter” del 2011.

¿Qué tienen en común las novelas y la serie? Como comenté la primera temporada de la serie parte de la primera de las novelas, siguiéndola con una cierta fidelidad en cuanto a aspectos argumentales y las características básicas del personaje. Del mismo modo la mayor parte de los personajes de las historias en papel aparecen en la serie más o menos con las mismas características. Su hermana, los otros forenses, los agentes de la policía de Miami, el misterioso hermano del protagonista, su novia y futura esposa junto con los dos hijos de esta... Prácticamente todos están en las novelas, pero tras la primera temporada toman caminos distintos y no podemos decir que alguna de ellas esté basada en las novelas posteriores. Sí que tienen momentos tomados de algunas de ellas, asesinos que aparecen en algún momento pueden convertirse en los protagonistas televisivos, pero en ningún caso asociemos cada una de las entregas editadas con las que podemos ver en televisión. También, en general, las formas de comportarse de estos personajes que giran alrededor del protagonista son comunes a ambas. Si hemos visto la serie y luego leemos las novelas veremos como le ponemos cara al mismo tiempo que leemos a todos esos personajes. Deborah es tan mal hablada, seca y borde  en un sitio como en el otro; o Masuka es igual de friki e insoportable en ambas. Tengamos en cuenta que Lindsay, el creador de todo este mundo, participa de forma activa en todos y cada uno de los episodios de la serie. En ambos casos el éxito de los dos medios fue una sorpresa para todos. No esperaban que poner como protagonista a un asesino en serie que trabaja con la policía y se encarga de calmar sus instintos asesinos matando a gente que según el código que le enseñó su padre adoptivo se lo merece llegara a tener el público que tiene. Así que de momento tenemos seis novelas y siete temporadas de serie, la octava llegará a la televisión americana a mediados de año.





Y, ¿qué distingue al Dexter de papel del de la pequeña pantalla? Pues a pesar de tener el mismo aire son algo distintos. Podemos decir que el de la televisión, evidentemente, está algo más suavizado que el de las novelas, más cercano o más simpático para el espectador. Sus actos aparecen como algo más justificados, más razonados y lógicos. En la serie en ese sentido es más suave el personaje, incluso llegando a sufrir en algún momento por aquello que hace. Ese código que su padre le enseñó es la base de su comportamiento e incluso se esfuerza por tener sentimientos humanos. El Dexter de las novelas es, si cabe, mucho más oscuro, más negro y más cruel. Los diálogos internos con ese oscuro pasajero que habita en su interior son mucho más directos, más crueles y justificando más la violencia en la que vive inmerso. Este otro Dexter no solo no entiende la mayor parte de los comportamientos sociales de la gente que le rodea, sino que se burla de ellos, los ridiculiza y sus intentos por comportarse como el resto parecen casi ridículos. Es mucho más cínico con ese tipo de actuaciones, con todo lo que tiene que hacer para encajar en una sociedad que no entiende porque no es capaz de sentir lo mismo que los demás. En este sentido es mucho más frío y mucho más cínico, más directo. Casi todo lo que le rodea puede convertirse en algo que ridiculizar, casi como si el mundo fuera una gran obra de teatro donde él, que no está mediatizado por todos esos sentimientos humanos, dirige todo a su antojo y se ríe de todo. Todo esto cambia en algún momento, pero no voy a contaros ni en cuál ni en qué novela.  El Dexter de las novelas está en estado puro, sin pulir ni suavizarlo para que no aparezca ante el espectador como un asesino despiadado. En las novelas dependiendo de qué esté haciendo o en dónde esté casi tenemos dos personajes distintos, que hablan de formas distintas y ven la realidad también de dos formas. Por un lado tenemos al solitario, que solo está acompañado de su oscuro pasajero, una constate en cada página, frío, seco y directo. Por otro lado tenemos al que está obligado a socializar para que nadie sospeche de él, que cara afuera se comporta como el hombre ideal pero que cuando leemos lo que piensa en realidad no es más que un cínico completo y total, prácticamente sin un solo atisbo de sentimientos humanos.

Las novelas son más o menos cortas, al estilo de la clásica novela negra de toda la vida. Directas y sin demasiadas cosas fuera de la historia principal. Los personajes están perfectamente diseñados y planteados, todos tienen su función. Además de centrarse en el personaje principal en cada una de ellas tenemos a un asesino en serie que se convierte en el antagonista de Dexter, aquel al que su oscuro pasajero tiene más ganas de coger y de matar. Incluso, aún manteniendo los rituales básicos que conocemos de la serie, sus asesinatos no son tan estéticos por decirlo de alguna manera, como vemos en televisión, aquí más de una vez se convierten en algo brutal, o más brutal. La verdad es que se ven más como auténticos asesinatos que como rituales producto de una necesidad interior y una liberación.

Dos Dexter parecidos pero distintos. Si sois seguidores de la serie yo os recomendaría que intentarais leer las novelas, empezando lógicamente por la primera, la más parecida a lo que conocemos. Luego las veremos de una manera distinta, nuevas aventuras del señor Morgan y su oscuridad interior. Yo os las recomiendo, por cierto, todas ellas editadas por Umbriel o Books 4 Pockett.

viernes, 8 de febrero de 2013

"Una vacante imprevista", J. K. Rowling



La autora de hoy saltó a la fama casi de un día para otro. La publicación de su primera novela, englobada dentro del género juvenil, supuso una auténtica sensación y consiguió que un buen montón de jóvenes que no habían cogido un libro en mucho tiempo devoraran el suyo con muchas ganas. Lo mismo pasó con el resto de las historias centradas en el mismo personaje, así como con sus adaptaciones al cine. Hasta el día de hoy todas sus novelas estaban dirigidas al mismo grupo de público y nos contaban la historia del mismo grupo de personajes. Por si alguien no se dio cuenta la autora es J. K. Rowling, la creadora de toda la saga de Harry Potter. Tras ese gran éxito no debe de ser fácil, terminada la historia del joven mago, afrontar la escritura de una nueva novela, mucha responsabilidad, muchos lectores y críticos esperando para opinar sobre ella, intentar o no alejarse de lo hecho hasta ese momento y algunos condicionamientos más, creo que es algo realmente complicado. Hace unos meses apareció la que se publicitó como “primera novela para adultos” de Rowling, titulada “Una vacante imprevista” y que he terminado de leer hace poco. Ya os digo que esperaba algo más y que me gustó menos de lo que esperaba.
Joanne Rowling nació en 1965 en Yate, un pequeño pueblo de Inglaterra. Es licenciada en Filología Francesa y Clásica por la Universidad de Exeter. Después se trasladó a Londres donde trabajó, entre otras cosas, como investigadora para Amnistía Internacional. Esbozó la idea de las historias de Harry Potter durante casi cinco años, tras la idea general comenzó con la primera novela. Posteriormente vivió en el norte de Portugal, donde fue profesora de inglés. En 1992 se casa y al año siguiente tiene una hija. Tras separarse de su marido volvió con su hija a Edimburgo, donde terminó “Harry Potter y la piedra filosofal”. El libro apareció en junio de 1997, siendo inmediatamente un gran éxito de ventas. En 1998 aparece “Harry Potter y la cámara secreta”, continuando con “Harry Potter y el prisionero de Azkaban” en 1999. Todas ellas repitieron éxito y se mantuvieron durante mucho tiempo en listas de ventas de todo el mundo. En el 2000 aparece el cuarto, “Harry Potter y el cáliz de fuego”, con una edición de un millón de ejemplares solo para el Reino Unido, batiendo todos los récords de ejemplares vendidos en su primer día de publicación. “Harry Potter y la Orden del Fénix” se publica simultáneamente en el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia en junio de 2003, batiendo todas las marcas anteriores. “Harry Potter y el misterio del príncipe” aparece en julio del 2005, siguiendo la tónica de los anteriores. El séptimo y último, “Harry Potter y las reliquias de la muerte” se publicó en 2007. Además escribió dos pequeños libros que responden al título de alguno de los libros de texto de Harry, “Animales fantásticos y dónde encontrarlos” y “Quidditch a través de los tiempos”, que aparecen en el año 2001. “Una vacante imprevista” aparece publicada en diciembre de 2012 y es, por el momento, la primera novela de la autora tras las aventuras del mago Potter, como dije esperada y recibida con opiniones diversas.

La acción transcurre en un pequeño pueblo inglés, el típico en muchos sentidos y que todos podemos imaginar, llamado Pagford. Cerca de él está la ciudad, Yarvil, con la que tiene algunos problemas motivados por la construcción hace unos años de un barrio de viviendas de protección oficial, llamadas Los Prados. El lugar está más cerca del pueblo que de la ciudad, pero esas tierras fueron cedidas por un terrateniente local en cierto momento para construir esa pequeña urbanización. El Consejo Local de Pagford quiere librarse de tener que mantener esa zona y pretende que la ciudad se haga cargo de la misma, entrando a formar parte de forma total de ella y librando al pueblo de los gastos que representa. Además de eso tenemos otro problema, hay una clínica de desintoxicación de drogadictos, Bellchapel, que está en un local alquilado a Pagford y que algunos quieren eliminar. En el pueblo tenemos casi dos grupos enfrentados por estos dos problemas, unos quieren mantener Los Prados dentro del ayuntamiento y también la clínica y otros quieren librarse de ambos problemas de un tirón. Unos creen que la clínica da mal ambiente al pueblo y que Los Prados, donde ahora viven familias de escasos recursos y muchos de los que van a la clínica, también. Otros creen que ante todo hay que ayudar a la gente que allí vive y a los que van a la clínica. Al principio de la novela las cosas están completamente equilibradas, la decisión tiene que tomarla el Consejo Municipal, que está dividido en estas dos cuestiones exactamente a la mitad. Pero este equilibro se rompe nada más empezar a leer, Barry Fairbrother muere de forma repentina. Él era el mayor defensor de la permanencia de ambos elementos dentro del pueblo, un hombre muy querido y apreciado por todos. Ahora empieza una verdadera batalla en la sombra y a la luz entre las dos facciones para entrar en el Consejo y conseguir lo que quieren. Unos pelean por defender sus ideas y otros ven la puerta abierta para deshacerse de todo lo que consideran negativo para el pueblo. Esta lucha hará salir lo mejor y lo peor de todos, haciendo que el aparentemente tranquilo ambiente del pequeño pueblo se rompa y provocando que muchos secretos salgan a la luz, sin importar a quien se le pueda hacer daño.

Esta es la historia central de la novela, quizá una pequeña excusa para desarrollar una serie de historias centradas en el comportamiento humano, en las cosas que podemos llegar a hacer para conseguir aquello que queremos sin ver a dónde nos pueden llevar esos actos. Además de eso tendremos historias sobre la adolescencia y sus problemas, sobre el enfrentamiento entre los hijos y los padres, las relaciones amorosas entre jóvenes y adultos... Alrededor de todo esto jóvenes inadaptados, madres drogadictas que no pueden hacerse cargo de sus hijos, asistentes sociales que se ven desbordadas por su trabajo y su propia vida... Al final todo se traduce en un cúmulo de problemas, de enfrentamientos, de relaciones complicadas a todos los niveles y en la idea de poner por encima de todo y de todos aquello que unos quieren por encima de lo que quieren otros, lo importante es imponer algo sin tener en cuenta todas las posibles consecuencias y sin parase demasiado a analizar las cosas con claridad y responsabilidad.

Me hizo gracia eso de leer que era la primera novela para adultos de Rowling. Muchas veces la separación entre este tipo de literatura y la juvenil es más que difusa. Creo que las historias de Harry Potter son leídas tanto por jóvenes como adultos. En mi caso me reconozco fan del mago y leí con ganas todas sus novelas, creo que uno de sus grandes méritos lo dije al principio, fue conseguir que gente que hacía tiempo que no leía lo hiciera, y gente de todas las edades. Creo que, además, la saga fue creciendo en intensidad y cada vez era algo más “adulta”, por decirlo de alguna manera. Las dos últimas eran realmente negras, llenas de momentos intensos y duros, mucho más que cualquiera de las anteriores y me gustaron mucho. En este caso no me pasó como con otras sagas de cualquier tipo, creo que esta fue mejorando con cada entrega, creciendo en todos los aspectos, tanto como sus personajes que ya conocías perfectamente y que, además, tengo que reconocer que echo algo de menos. Rowling me atrapó con ese mundo de magia, con unos personajes muy definidos y con unas características muy claras, a pesar de que iban evolucionando a medida que avanzaba la historia. Digo todo esto porque esta nueva novela me decepcionó un poco e incluso en algún momento se me hizo demasiado larga.

Tengo que reconocer que me costó meterme en la historia. Por un lado porque los primeros capítulos suponen tal cúmulo de personajes que en más de un momento me perdí un poco y tenía que pararme más de una vez a pensar en quiénes eran, con quién estaban casados o casadas, de quién eran hijos o con quién se relacionaban. Llegado cierto momento ya estaba un poco más claro, pero aún así creo que quizá sobren algunos, tal cantidad puede restarle algo de interés e intensidad  a la trama. También hay una gran cantidad de temas digamos secundarios, como comenté unas líneas antes. Quizá tenga el mérito de tratar las relaciones personales y los problemas de una buena cantidad de los habitantes de Pagford, dándonos una idea completa y total de cómo es la vida en ese pequeño e idílico pueblo que al final no lo es tanto, pero para mí al mismo tiempo le quita intensidad y realidad a más de una de esas historias. Al mismo tiempo, no sé si intencionalmente o no, algunos personajes y situaciones pasan de lo realista a lo histriónico, a algo casi increíble y exagerado, con comportamientos que podemos reconocer en muchos de los que nos rodean, pero que no parece posible que se mezclen todos en una sola persona o en una sola familia. Al final esa cantidad de tramas, de situaciones y de personajes hizo que me perdiera un poco, tanto en la lectura como en el interés por la misma. Se me hizo larga, las más de seiscientas páginas que tiene me parecen demasiadas para la la historia que nos está contando. Incluso me costó reconocer ese estilo fluido y ágil de sus novelas anteriores, que conseguían mantenerme leyendo y además imaginando a la perfección aquello que estaba leyendo, algo que no me pasó en este caso.

Como digo una ligera decepción la lectura de “Una vacante imprevista”, aunque como digo siempre esto no es más que una opinión completamente personal, aunque he visto algunos comentarios que coincidían en ciertos aspectos conmigo. Lógicamente también he leído otros que no lo hacían, como siempre esto es algo completamente subjetivo y eso es lo bueno. Casi desde el principio me desorientó un poco, no fui capaz de meterme demasiado en la lectura y eso no es bueno. No sé qué pensarán otros lectores de esta historia, espero vuestros comentarios.

jueves, 31 de enero de 2013

"Homeland"



Tenía la serie de hoy grabada desde hace ya algún tiempo, todavía pendiente. Hace poco terminaron de emitir en Fox la segunda temporada y entre el tiempo que tenía y las excelentes críticas por todas partes, nominaciones, premios y demás ya no dejé pasar más tiempo. Por fin hace unos días empezamos a verla y me hubiera gustado haberlo hecho algo antes, es de las que realmente merecen la pena. Ya en su momento, la primera temporada era del año 2011, aunque por aquí llegó algo más tarde, vino avalada por un gran éxito de público y crítica, tanto que en Estados Unidos está previsto el estreno de la tercera para septiembre de este mismo año. Eso sí, frente a otras son temporadas algo más cortas, de doce capítulos cada una de casi cincuenta minutos de duración. Hoy toca dejaros un par de cosas sobre una de las últimas sensaciones en series televisivas, “Homeland”. En estos dos años nominada y ganadora en varios apartados de los conocidos Globos de Oro, sobre todo para su pareja protagonista, además de varios premios menos conocidos.

“Homeland” se centra en dos personajes, uno masculino y otro femenino. Por un lado tenemos al marine Nicholas Brody. Tras ocho años, en los que se le dio primero por desaparecido y luego por muerto durante la guerra de Irak, es rescatado de una forma milagrosa y devuelto a su país. Ocho años de encierro, de torturas, de maltrato que parecen haberle afectado mucho en unos momentos y muy poco en otros. En casa lo espera Jessica, su mujer, y sus dos hijos, Dana y Chris. El pequeño casi ni se acuerda de él y su mujer, en todo ese tiempo, ha intentando rehacer su vida en algunos sentidos. Por otro lado tenemos a Carrie Mathison, una agente de la CIA especializada en el mundo árabe y que ahora trabaja en la central tras realizar algunos trabajos como agente de campo, trabajos que no salieron, sobre todo uno demasiado bien. Ahora está convencida de que detrás del rescate de Nicholas hay algo más, que vuelve convertido en un doble agente encargado de despertar a alguna célula terrorista que tiene por onjetivo cometer algún atentado de importancia en los Estados Unidos. Además, aunque poca gente lo sabe, sufre un trastorno bipolar que la obliga a tomar medicación a diario, algo que le provoca algo más de ansiedad de la deseada. Este es el eje central de una historia que hará que no perdamos ni un minuto de nuestra atención, una historia donde casi nadie parece ser lo que es, donde todos parecen esconder algo y con unos guiones que se encargarán de mantener al espectador en completa tensión, siempre esperando lo inesperado y con momentos de grandes sorpresas. Poco a poco algunos interrogantes sobre la historia y los personajes se irán desvelando, pero al mismo tiempo otros se abrirán. Una historia mucho más compleja de lo que parece en un principio, con continuos cambios, saltos en el tiempo (sobre todo hacia el cautiverio de Brody). Todos menos Carrie ven en Nicholas a un héroe de guerra, ella ve o quiere ver, a un espía doble o a un terrorista y es algo que nosotros también veremos y pensaremos a veces, pero no en otros muchos momentos. Iremos descubriendo las cosas casi al mismo tiempo que ella, teniendo en cuenta que sabemos algunas cosas más, claro.


La serie tuvo desde un principio un gran éxito en su país, convirtiéndose en una de las sensaciones del año. Detrás de ella están guionistas de éxito y especializados en series de este género, algunas de ellas tan conocidas como “24” o “Expediente X”, ejemplos del buen hacer sobre todo en lo narrativo de la televisión de estos últimos años. No vamos a quitarle mérito, pero hay que dejar claro que la idea original de la serie no es de ellos. Está basada en una serie israelí llamada “Hatufim”, traducida algo así cómo “Prisioneros de guerra” y que, para mí, es completamente desconocida y no tengo ni idea de si es muy cercana o no a lo que podemos ver en esta versión americana. De todos modos, como digo, no le vamos a quitar méritos. Ya comenté más de una vez que los buenos argumentos, buenas direcciones, las historias interesantes y que atrapan al público están desde hace un tiempo en la televisión mucho más que en el cine. Estoy viendo cosas mucho mejores, más atrayentes, más originales y mejor interpretadas en esos últimos años en la pequeña pantalla que en la grande, lo cual no deja de ser curioso. Tanto es así que grandes actores, tanto principales como secundarios, están pasándose a este medio, donde es evidente que encuentran historias y papeles más interesantes que los que le pueden ofrecer en un panorama cinematográfico centrado en efectos especiales y versiones de películas de hace unos años. Conste que aún quedan algunas cosas que se salvan, pero cada vez menos.

La historia es realmente buena, pero las actuaciones la hacen todavía mejor. De nuevo estamos ante unos actores realmente convincentes y muy destacados en este aspecto, tanto los principales como los secundarios, ninguno deja de resultar en lo que tiene que hacer. Además prácticamente todos los personajes son complejos, llenos de dobleces y formas de comportarse que desconciertan as espectador. Una actriz de cine de nuevo da el paso a la televisión para interpretar un papel que parece hecho a su medida. El papel de la agente de la CIA es para Claire Danes, conocida por sus papeles en películas como “Romeo y Julieta” o “Las horas”. Está genial encarnando a la compleja Carrie, obsesionada por demostrar que Nicholas es mucho más que un héroe y prisionero, que vuelve como un terrorista que quiere cometer un acto monstruoso en su propio país. La verdad es que tiene muchos momentos en los que consigue convencer por completo a los espectadores. El papel de Nicholas es para un actor quizá algo menos conocido para los que no sean seguidores de la televisión, aunque ha tenido algunos papeles importantes en películas. El actor es Damian Lewis, protagonista hace unos pocos años de otra buena serie, centrada esta vez en el mundo de la policía. La serie era “Life”, donde era un policía que pasó varios años en la cárcel por un crimen que no había cometido y que cuando sale retoma su trabajo con una actitud más que curiosa. La serie era buena y él estaba genial, pero aquí está todavía mejor. Sus caras y gestos, su actitud y su forma de comportarse, enfrentarse a la violencia durante su cautiverio, a la vuelta a casa con una familia que lo daba por muerto, a sus amigos o a un país que quiere convertirlo en un héroe y un ejemplo para que no se olvide nunca el peligro de los atentados. No habrá un solo momento en el que no nos estemos preguntando si realmente es lo que dice Carrie o lo que nosotros queremos creer, en todo momento estará entre un lado y el otro o en un punto intermedio que nos tendrá realmente desconcertados. Del resto destacar al jefe de Carrie, otro personaje que parece esconder algo, Saul Berenson. Como curiosidad comentar que es el actor Mandy Patinkin, el inolvidable Íñigo Montoya del clásico del cine “La princesa prometida”.

Una serie con elementos de política ficción, de thriller y de drama, con un ritmo realmente interesante y en donde siempre está pasando algo. Hay que estar atento a cualquier pequeño detalle porque todo lo que pasa es importante para el desarrollo de la trama. Con una forma de filmar, de desarrollar la historia y de interpretarla que recuerda y homenajea a las grandes historias del cine del mismo género, tomando lo mejor de todas ellas y haciendo algo nuevo. Eso sí, la serie es dura y explícita en todos los sentidos, no recomendada para estómagos sensibles. Hay escenas y momentos realmente duros y violentos, tanto por cosas que se ven como por cosas que se suponen, aunque en algunos sentidos no deja demasiado a la imaginación del espectador, sorprendiendo más de una vez por ser tan directa. Llevamos como seis capítulos de la primera temporada y estamos deseando que llegue el momento de poder seguir con ella, de seguir avanzando en esta compleja historia. Cada nuevo capítulo abre más interrogantes, más ideas que parece que van por un lado pero luego cogen otro camino. Sin saber si realmente Nicholas es un terrorista o simplemente un preso liberado, sin saber qué es lo que mueve realmente a la agente Carrie, qué pasará con la mujer e hijos de Brody... Muchas preguntas sin respuesta, y cuando conseguimos responder a alguna resulta que nos dejan muchas más para pensar. Supongo que la mayor parte de mis lectores ya la habrán visto, pero si todavía no lo habéis hecho no la dejéis pasar, es de esas que merecen realmente la pena.




jueves, 24 de enero de 2013

"Alphas"



Un poco de televisión para hoy. Aprovechando que estamos ahora viendo la segunda temporada de esta serie voy a dejaros un par de cosas sobre ella. Vamos a decir que es de las que son solamente entretenidas, no de esas que te llaman la atención por su calidad o su argumento pero que tiene suficientes elementos para pasar cuarenta minutos entretenidos con una historia decente y bien hecha. En este momento esta segunda temporada está siendo emitida por los canales de pago, en concreto en SyFy, con una programación dedicada casi en exclusiva al mundo de la ciencia ficción y la fantasía. Ya emitieron hace no demasiado tiempo la primera temporada y ahora vamos, más o menos por la mitad de la segunda. La serie en cuestión se llama “Alphas” y es fundamentalmente una serie de ciencia ficción con algunos elementos de thriller e investigación.

En un principio roza el mundo de los superhéroes, ya que sus protagonistas poseen algún tipo de capacidad que los deja a medio camino entre este tipo de personajes y las personas, vamos a decir, más normales. No es que tengan unos superpoderes llamativos o excesivamente especiales, vamos, que no pueden volar, lanzar telarañas o cosas de esas, pero sí que tienen cada uno de ellos una capacidad, una habilidad especial que hace que sean capaces de hacer cosas que los demás no podemos. Cercanos la mundo de la Patrulla X, con un mentor que los cuida, los entrena, los vigila y los dirige, siempre más o menos controlado por elementos del Gobierno. Él es el doctor Lee Rosen, neurólogo y psiquiatra que, además de dirigir el equipo de Alphas, es el encargado de buscar, controlar e intentar convencer a otras personas con esas capacidades especiales para que se unan a ellos y no luchen contra la humanidad. Estos Alphas son personas con algún tipo de alteración cerebral, normalmente no genética que les da ciertos superpoderes que pueden ser útiles tanto para el bien como para el mal. Así tendremos siempre una oposición entre los miembros de su equipo y otros parecidos a ellos que usan su poder para cosas que rozan la legalidad o directamente no son nada legales. Entre esas capacidades especiales podemos tener el no sentir dolor, desarrollar una fuerza sobrehumana en momentos de alto riesgo o peligro, ser capaz de ver todo el espectro electromagnético casi como si estuviese viendo una televisión, tener los sentidos del olfato o el oído excesivamente desarrollados, ser capaz de convencer a alguien de que haga cualquier cosa solo con el contacto visual, generar electricidad o fuego, escupir ácido... Veremos como los guionistas pueden ser capaces de crear casi cualquier personaje, cualquier capacidad especial. Eso es lo que tienen, capacidades especiales que los hacen completamente distintos del resto de los seres humanos. Por ese motivo algunos, bajo la dirección de Rosen, trabajan para el Gobierno con encargos que ellos no pueden realizar y que suelen estar dirigidos por algún tipo de alpha que o no sabe controlar aún sus poderes o que quiere aprovecharlos para acciones delictivas o de venganza. Casi siempre los antagonistas serán alphas, como veremos además a medida que discurren los capítulos, casi dirigidos por uno de ellos que quiere acogerlos a todos para tomar el control del mundo. Además estos otros están molestos porque todos los alphas que son capturados y no quieren aceptar las órdenes del Gobierno son encerrados en una institución, una cárcel, donde los tienen vigilados y controlados.

El equipo central está formado por el citado doctor y cinco alphas. Cameron Hicks es capaz de ver en su cabeza antes de que pase cualquier combinación de movimientos, además de tener una puntería infalible gracias al gran desarrollo de su visión. Rachel Pirzad tiene muy desarrollados casi todos los sentidos. Nina Theroux es capaz de convencer a cualquiera de cualquier cosa solo con mirarlo. Bill Harken es el hombre de acción, un antiguo policía capaz de desarrollar una gran fuerza en momentos de tensión. Y dejo para el final a mi favorito, Gary Bell, un joven autista que es capaz de ver como si fueran imágenes cualquier cosa que pase por el espectro de radiofrecuencia o del espectro electromagnético, móviles, cámaras, casi cualquier cosa. 

Los guionistas son Michael Karnow y Zak Penn; el primero de ellos participó en los guiones de varias de las películas de superhéroes de estos últimos años. El productor es Jack Bender, conocido por participar del mismo modo en series de gran éxito como “Los Soprano”, “Perdidos” y otras. Los actores protagonistas no son demasiado conocidos, exceptuando al que realiza el papel del doctor Rosen. Es un de esos secundarios del cine que siempre dan la talla e incluso algo más, a mí me gustó siempre y aquí creo que está realmente bien, es David Strathairn, candidato al Óscar por “Buenas noches y buena suerte” y al que podemos ver actualmente en la gran pantalla en “Lincoln”.

La serie como dije al principio es entretenida y tiene un desarrollo curioso e interesante. Los distintos poderes que van apareciendo resultan siempre llamativos y dan variedad a los argumentos. El equipo formado por los seis protagonistas es equilibrado y todos tienen alguna parcela importante dentro de la historia, siendo todos imprescindibles para la resolución de los distintos casos que se van presentando. En todos los episodios tenemos momentos de relax o de sonrisa, lo que le da también un aire más que decente para pasar el rato. La primera temporada funcionó casi como una presentación de todos ellos y de sus antagonistas. Muchos de ellos aparecerán ahora en la segunda que me está gustando un poco más que la anterior. Al final de la primera quedaba en el aire una especie de grupo de alphas que no quieren trabajar junto al Gobierno y lo que quieren es dar problemas y enfrentarse a él, así como al grupo del doctor Rosen, al que quieren convencer para que trabajen con ellos. Dirigidos por un misterioso personaje que dará mucho juego a la historia.

Para mí lo mejor de la serie y que además le da un punto de originalidad es que no tiene para nada la espectacularidad de las historias de este tipo. Dentro del elemento fantástico tiene un desarrollo vamos a decir que realista, tanto en las historias como en la forma de contarlas. Las relaciones entre los distintos personajes son tan importantes como los casos a resolver y hace que los veas casi como personas que no tienen tantas cosa distintas al resto. No esperéis escenas espectaculares ni grandes parafernalias de efectos especiales, no hay explosiones, rayos ni grandes escenas que te dejarán con la boca abierta. Son héroes más de andar por casa, tanto por sus poderes como por la forma de comportarse. Todos ellos tienen grandes problemas relacionados con su poder, tanto en su vida personal como cotidiana, pero estos tampoco están tratados con excesiva trascendencia ni solemnidad, están tratados casi como cosas normales, como los problemas que podemos tener cualquiera de nosotros en nuestro día a día, pero agravados por esa característica especial que los hace distintos. Todo esto está también reflejado en la forma de filmarla, tranquila y normal, sin prácticamente ningún exceso.

De momento dos temporadas y no sé si habrá o no una tercera. Garantiza un rato de entretenimiento sin mucho más, pero como tengo dicho a veces, eso es lo que a uno le apetece en ciertos momentos. Me gustan los personajes protagonistas y la forma de comportase que tienen, lo demás le da un punto más de interés para poder verla. Una serie decente para ver, como nosotros, en familia, aceptable para todos los públicos. 


jueves, 10 de enero de 2013

"Crímenes exquisitos", Nieves Abarca y Vicente Garrido




La novela que os dejo hoy me llegó, de nuevo, por una recomendación del gran lector que es mi padre. La verdad es que me extrañó no conocerla porque es de reciente publicación y está teniendo un éxito destacable tanto de ventas como de críticas por parte de los que se dedican a comentar historias del género al que pertenece. Ya digo desde un principio que me gustó mucho, me mantuvo en bastante tensión y con grandes momentos que no hacían más que animarme a leer. Hoy toca novela del género negro, de esas con asesinatos, policías y casi todas las constantes del género, pero bien usadas y con muchos temas más alrededor que le dan, todavía, más interés. Además es una novela de autores españoles, lo que le da, creo yo, un punto más teniendo en cuenta que la mayor parte de las historias de este género suelen venir de otros países. Vicente Garrido y Nieves Abarca son sus autores, y el título es “Crímenes exquisitos”, editada en el año 2012 por Versátil.

Nieves Abarca Corral nació en A Coruña en 1968. Estudió Historia del Arte y tiene un Máster en Periodismo. Hizo un curso de especialista en perfiles criminales bajó la dirección del coautor de esta novela. Vivió en Londres durante un tiempo. Fue directora de una revista de divulgación cultural y colaboró en varias publicaciones de A Coruña y Ponderada como redactora y fotógrafa. Durante varios años trabajó en un cuartel de la Policía local. Gran lectora de todo tipo de géneros, pero sobre todo de novela negra y de crímenes. Actualmente estudia Criminología y trabaja en el Ayuntamiento de su ciudad natal. Esta es su primera novela.
Vicente Garrido Genovés nació en 1958. Se graduó en 1980 en Criminología por la Universidad Complutense de Madrid, posteriormente se doctoró en Psicología por la Universidad de Valencia, en la que es profesor asociado de Psicología Penal y de Educación Correccional. Completó sus estudios con un posgrado en la Universidad de Ottawa y desde 1991 es profesor visitante de la Sociedad Británica de Psicología en la Universidad de Salford (Reino Unido). En España fue asesor de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y del Servicio de Rehabilitación del departamento de Justicia de Cataluña, además ejerció como consultor de Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil en Latinoamérica. Es autor de varios libros especializados en temas relacionados con sus estudios y trabajo, además de artículos en multitud de revistas. Actualmente dirige un programa para delincuentes sexuales en varias cárceles españolas. En 1998 colaboró con la Guardia Civil en la identificación y captura del asesino de cinco mujeres en Castellón, realizó su perfil criminal y tras su detención actuó como perito para los tribunales. Es colaborador habitual de varios programas de radio y televisión. Esta es su primera novela de ficción.

En “Crímenes exquisitos” empezaremos conociendo a su protagonista femenina, la inspectora de policía Valentina Negro, que antes de su ascenso tiene una participación central en la detención en Vigo de un importante delincuente sexual. De ahí pasaremos a la campiña inglesa, en el pueblo de Withby aparece el cadáver de Patricia Janz, una joven que es asesinada de una forma brutal. Su cadáver aparece con la cabeza separada del cuerpo y la boca llena de ajos, recreando una escena de la novela “Dracula” de Bram Stoker. Y de ahí nos vamos a A Coruña, la ciudad donde transcurre la parte central de la historia. La joven Lidia Naveira, hija de un importante hombre de la ciudad, es secuestrada. A los pocos días aparece asesinada en un lago de un parque de la ciudad, y de nuevo el asesino recrea una obra de arte, en este caso un cuadro del pintor inglés John-Everett Millais. La inspectora Negro está ahora destinada en esta ciudad, donde vive con su padre y su hermano, Freddy. Sus padres tuvieron un tremendo accidente de coche que tuvo como consecuencia la muerte de su madre y que su padre viva en una silla de ruedas. Es casi una novata en la comisaría, pero por diversas razones se tendrá que encargar de dirigir el caso del secuestro y asesinato de Lidia, un caso complicado y que se irá complicando cada vez más. El asesino, además de sádico y cruel, es impecable, no deja ni una sola pista y las puertas parecen estar cerradas desde el principio. Javier Sanjuán es un famoso criminólogo que además de dar clases en la Universidad de Valencia, escribe libros y tiene su propio programa de televisión. Casualmente está en la ciudad para dar unas conferencias y la inspectora Negro acudirá a él en busca de ayuda, con la idea de que realice un perfil del asesino y pueda echarles una mano con el caso. Junto a ella el Inspector Jefe Iturriaga, el inspector Carlos Larrosa o el subinspector Velasco, además de los agentes que trabajarán con ella en el caso. En Inglaterra tendremos también al Inspector Jefe Gervais o al detective Keith Servan, gracias a los cuales podremos ir relacionando un crimen con el otro dadas las grandes similitudes entre ambos. ¿Un asesino en serie que opera en dos países distintos? Todo parece apuntar a esa teoría, pero no será fácil ni demostrarla ni encontrar pistas al respecto. Además a poco de comenzar la investigación empezarán a relacionarlo todo con Pedro Mendiluce, uno de los hombres más ricos de la zona, seguido desde hace tiempo por la policía sospechoso de gran cantidad de delitos, estafas, sobornos, trata de blancas e incluso del asesinato de su propia esposa. A su lado su sicario y hombre para todo, Sebastián Delgado, un sádico y brutal personaje, capaz de cualquier cosa para ayudar a su jefe o a sí mismo. Y junto a ellos la abogada Raquel Conde, que además es la exmujer de Sanjuán, a la que llevaba tiempo sin ver. En el medio el mundo del periodismo representado por Lúa Castro, una reportera sin escrúpulos y capaz de hacer lo que sea con tal de conseguir una exclusiva y el fotógrafo Jaime Anido, cortado mas o menos por el mismo patrón. Y también tendremos al atractivo Cristian Morgado, el especialista en arte al que recurrirán para intentar desentrañar las claves de varios de los asesinatos. Todos estos personajes nos darán una historia llena de sorpresas que atrapará al lector al poco de empezar la historia.

Novela negra en su estilo quizá más clásico en cuanto al desarrollo de la acción y en algunos de los personajes. Juega a la perfección con casi todas las claves del género además de darnos una serie de protagonistas y antagonistas muy buen diseñados y todos ellos importantes para el desarrollo de la acción. El hilo central es impecable. El asesino en serie que actúa con una limpieza impresionante y que tiene desconcertada a la policía. La conexión del asesinato en A Coruña con el que aparece en Inglaterra, con tal cantidad de similitudes que es imposible pensar que no puedan estar relacionados. Unos asesinatos tan impresionantes por su puesta en escena como por la brutalidad de los mismos, uno relacionado con la literatura y otro con la pintura, y quizá haya más, claro está. Todos ellos relacionados con el arte en alguna de sus expresiones, algo que hará que el asesino sea conocido como el “Artista”.

Pero además tendremos una buena cantidad de temas más o menos secundarios relacionados directamente con este hilo central. El mundo de las drogas, la prostitución y la trata de blancas, la especulación inmobiliaria en la ciudad, los sobornos y la corrupción, abusos de menores, relaciones sadomasoquistas, la prensa sensacionalista... Una buena cantidad de temas que tienen casi siempre detrás el ansia de dinero y poder, el destacar por encimad de los demás y ser alguien importante. Todos estos temas tienen una presencia importante dentro de la historia y ayudan en gran medida a acrecentar el interés por la lectura, por saber qué más va a pasar, qué será de esos personajes y esas historias, cómo terminarán esas situaciones. No estamos solo ante una novela negra, sino ante un mundo sórdido, lleno de violencia y corrupción en casi todos los campos.

Por otro lado el lenguaje usado es directo, violento y tan brutal como la historia que nos van a contar los autores. Un lenguaje estudiado para resultar cotidiano y simple al mismo tiempo, donde los personajes no se cortan un pelo y hablan como el lector esperará en cada momento. El sexo y la violencia están contados de un modo crudo, tanto que en algún momento puede resultar más que desagradable, ayudando a que podamos imaginar en todo momento a la perfección tanto los momentos de dolor como los de placer, que de ambos habrá en la historia.

Me gusta bastante la novela negra, sobre todo si es capaz de contarme una historia que me enganche tanto por lo que nos cuenta como por los personajes que intervienen. El interés de la lectura no decae en ningún momento, siempre está pasando algo, cerrando unas puertas y abriendo otras, teniendo al lector casi siempre en tensión y preguntándose qué pasará a continuación y por dónde caminará la historia, y sobre todo preguntándose quién es el asesino y por qué hace lo que hace. Todos los personajes tienen su parte importante en la historia que se va ramificando en varias direcciones pero que acaba convergiendo en un final sorprendente y muy bien planificado. La historia discurre de un modo fluido, alternando varias acciones y con cambios de lugar que hace que estemos pendientes sin que nos perdamos en absoluto. No es nada simple y al mismo tiempo todo va transcurriendo de un modo claro para el lector.

Pues me gustó mucho. En algunos comentarios leí que algunas personas pensaban que era demasiado larga, que sus más de 800 páginas les parecían algo excesivas. A mí, tras terminarla, no me dio la impresión de haber leído esa cantidad, es más, se me pasó mucho antes que otras más cortas porque creo que el interés de la historia crece a medida que avanzamos. Las distintas relaciones entre los personajes, las resoluciones de ciertos temas o la aparición de nuevos caminos en la historia hacen que te sumerjas en la trama casi sin darte cuenta. Por algún lado leí que cabía la posibilidad de verla como una primera novela de una especie de saga que supongo que tendría como protagonistas a los dos centrales de esta, Valentina Negro y Javier Sanjuán, si es así y son capaces de contarnos otra historia tan atractiva y entretenida como esta la espero con ganas. Muy recomendable para los amantes del género negro, espero que os guste tanto como a mí.