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martes, 6 de abril de 2010

Daños y perjuicios


Hace unos años las joyas estaban normalmente en el cine y la televisión quedaba reservada para meros entretenimientos rápidos y sencillos que no permanecían demasiado en el tiempo. La demostración está en que si vemos ahora las series que nos asombraban hace años comprobamos que no resisten demasiado el paso del tiempo. Al mismo tiempo la mayor parte de los actores de aquellas intentaron en algún momento dar el salto al cine, fracasando la mayor parte de las veces. Ahora parece que las cosas son al revés en varios sentidos. Por un lado es evidente que el cine está pasando por un momento de agotamiento de buenas ideas, priman más los efectos especiales que las historias, que son bastante simples y vacías (cierto es que hay excepciones, pero cada vez menos). Por otro lado hay una serie de actores que todos conocemos que están dando el salto a las series de televisión y viendo quiénes son no creo que sea cuestión de dinero, sino más bien de que en la pequeña pantalla están surgiendo ideas y argumentos de vez en cuando que merecen la pena más que cualquier película, como es el caso de la que voy a comentaros hoy.

La protagonista es una de las grandes actrices americanas, Glenn Close, y la serie “Daños y perjuicios” (“Damages” es el título original en inglés). Aquí las dos primeras temporadas fueron emitidas por Canal+ y hay una tercera que se está emitiendo en estos momentos en Estados Unidos. No sé si la primera, que ya es de hace un tiempo, fue emitida por alguna de las cadenas no de pago, pero si no lo fue, están perdiendo la oportunidad de poner algo realmente bueno, de lo mejor que se puede ver en este momento. La primera temporada es del año 2007, la segunda del 2009 y la tercera, como he dicho, está ahora en emisión; todas ellas constan de 13 episodios de cuarenta minutos. No me quedo corto si digo que son auténticas películas de 10 horas, tanto por la historia como por la realización y el montaje y por la actuación de todos los actores que aparecen en ella, desde el primero hasta el último. Además de Glen Close tenemos a otros actores más que conocidos, algunos del cine y otros de la televisión. En la primera temporada aparece como uno de los personajes principales Ted Danson (quién no recuerda al camarero de “Cheers”) y en la segunda a William Hurt.

Viene a cuento este comentario porque hace tiempo que había visto la primera temporada y tenía la segunda grabada entera en casa, pero aún no me había puesto con ella. Hoy vi el primer episodio y ya no recordaba lo estupenda que es, enganchado estoy otra vez siguiendo una historia apasionante e intrigante. En teoría es una serie de abogados, pero es mucho más que eso, tiene de casi todo, una tremenda intriga, asesinatos, venganzas, miserias, problemas familiares y muchas sorpresas, porque casi nadie es quien parece ser, sino todo lo contrario. Tengo que reconocer que en la temporada anterior no son pocas las veces que me he quedado mirando para la pantalla con cara de asombro tras alguna revelación asombrosa que no esperabas y que te deja atónito.

Glen Close, de sobra conocida, ganó un Globo de Oro a la mejor actriz dramática y la serie siempre tuvo varias nominaciones en los años de su estreno. Ella misma dice que se animó a hacerla por la calidad de sus guiones y porque “Al leer este me di cuenta de que tenía finales fantásticos, impactantes, muy buenos”. Es una combinación de historias, de tramas judiciales y suspense, con muchos elementos de misterio. Los flashbacks son continuos y fundamentales en el desarrollo de la historia, imprescindibles para entender las motivaciones de los personajes y lo que está sucediendo.

Sigue la vida de una abogada de éxito, Patty Hewes (Glen Close), dura, implacable y elegante, que dirige de forma férrea un bufete de abogados, uno de los más poderosos de Nueva York. En la primera temporada el caso central implica al millonario Robert Frobisher (Ted Danson) que parece haber estafado a sus trabajadores llevando a la empresa a la quiebra. El otro personaje principal es Ellen Parson, una abogada joven y brillante que empieza su carrera en el bufete de Patty y que se verá envuelta en todos las intrigas y engaños de la trama, que le afectarán no solo a ella, sino a todos los que la rodean. La trama está desarrollada en dos tiempos diferentes, empieza en el presente de forma impactante, Ellen deambulando por la calle en estado de shock y manchada de sangre, para retroceder de repente seis meses atrás, cuando empieza todo.

La serie es excelente, ya lo he dicho, pero el montaje y el desarrollo del argumento es algo fuera de serie, de lo mejor que se ha hecho nunca en televisión y comparable a grandes producciones cinematográficas. No podemos quitar un momento el ojo de la pantalla porque cada cara, cada gesto, cada situación nos puede ir dando pistas de lo que está ocurriendo, aunque muchas veces nos equivocaremos en nuestras conclusiones. Con esto no quiero decir que sea una trama efectista, para nada, cada cosa que pasa está plenamente justificada y no nos engaña, solo nos lleva a veces por un camino que nosotros escogemos, pero que a veces es el equivocado. Por eso lo más recomendable cuando uno se decida a verla sería conseguirla entera, por ejemplo en DVD la primera temporada está comercializada, porque no creo que seáis capaces, tras ver dos o tres, de resistir la tentación de seguir abriendo las puertas que están cerradas para ver qué hay detrás.

Ya dije algo más arriba que acabo de ver el primero de la segunda temporada, creo que en cuando termine esto me voy a poner a ver el segundo y ya veremos si antes de dormir no habré visto alguno más.

lunes, 5 de abril de 2010

"Apocalipsis Z", Manuel Loureiro


Soy lector desde hace muchos muchos años, creo que es una de las mejores actividades para el tiempo libre por muchas razones y me da pena que la gente no lea más. Cuando era más joven en casa siempre hubo muchos libros. Mis padres eran los dos muy aficionados a la lectura y supongo que de verlos a ellos y también por la cantidad de libros que había en su casa (y que sigue habiendo) yo también me aficioné. A mi padre siempre le gustaron las novelas de terror y de misterio, supongo que como era gran parte de lo que había en casa, yo también me aficioné. Viene esto a cuento porque la mayor parte de los libros que comento en este blog pertenecen al género de la novela histórica, y hoy vamos a romper un poco esa línea para pasar a otro género completamente distinto.

Me gusta mucho la novela de terror, aunque últimamente parece que el género anda algo agotado y por eso no es que lo toque demasiado, llegado cierto momento me cansé de leer historias que casi siempre eran iguales y repetían los mismos esquemas. También es cierto que es difícil hacer algo nuevo porque ya casi todo está escrito, pero de vez en cuando aparece alguna novela que aún tocando temas de siempre le dan un cierto aire de originalidad que hacen que merezca la pena. Uno de mis autores favoritos en este tipo de novela es Stephen King, que sigo pensando, ya que leo cada obra nueva que aparece, que sigue siendo de los mejores y más originales, además de escribir bastante bien. Parece que en estos últimos años hay un resurgimiento de este tipo de novelas. Primero fueron los vampiros, con la saga “Crepúsculo”, de la que debo decir que leí el primero y ninguno más. Creo que tienen un mérito, que es hacer que una buena parte de la juventud, sobre todo femenina, se haya acercado a la lectura, ya que muchas de mis alumnas andaban con los libros bajo el brazo. A mí no es que me apasionara esa novela medio rosa aderezada con vampiros como pretexto, pero bueno, tampoco creo que estuvieran escritas para lectores como yo (dicho con todo el respeto). Poco después se pusieron de moda las novelas de zombis, haciendo incluso versiones de obras clásicas, como “Orgullo y prejuicio” y otras más originales que están teniendo buenas ventas y bastantes lectores. Incluso hace unos días vi en un escaparate una versión del Lazarillo zombi, que tengo intención de leer, porque no sé yo cómo será eso del Lazarillo matando zombis en la España del Siglo de Oro.

Todo esto viene a cuento para reseñar dos novelas de zombis de un autor gallego, Manuel Loureiro, sus títulos “Apocalipsis Z” y su continuación “Apocalipsis Z. Los días oscuros”. Acabo de terminar la segunda y me parecieron de lo más original, entretenido y tenso que he leído últimamente en estos temas, más que recomendables para los aficionados.

Manuel Loureiro Doval es un autor pontevedrés nacido en 1975 y licenciado en Derecho (igual que el protagonista de sus novelas, un abogado) por la Universidad de Santiago de Compostela. Trabajó en la Televisión de Galicia como presentador (por ejemplo del programa “Sin perdón”) y como guionista. De este modo se aficionó a la escritura. Un buen día se le ocurrió escribir una novela en un blog, “Apocalipsis Zombie”, con el nick de Mundocadaver. Empezó pensando en un relato corto para unos cuantos amigos y conocidos, pero pronto se corrió la voz y miles de lectores accedían a su página para poder leer cómo se iba desarrollando la historia. Tanto es así que enseguida empezó a recibir ofertas de editoriales para transformar esa idea inicial en un libro. El blog tenía estructura de diario con entradas de longitud variable en las que el protagonista iba contando su historia en primera persona. Empezó a publicarse en enero de 2006 y cuenta, ya que la novela mantuvo la estructura del blog, bajo la forma de un diario personal, la historia de un abogado que vive en una urbanización cerca de Pontevedra, acompañado de su gato, Lúculo. Desde ahí ve cómo la humanidad camina rápidamente hacia su destrucción a causa de un oscuro incidente que se produce en Rusia y que pronto se extiende por todo el mundo convertido en una epidemia sin control que amenaza la existencia del hombre en la Tierra. La primera parte es una carrera contra reloj desde Pontevedra hasta Vigo, ya sea andando, en coche o en barco y siempre luchando por su supervivencia contra los infectados por el virus. La segunda parte, publicada recientemente, pierde esa estructura de diario, lo que quizá le resta un poco de originalidad y frescura, pero no la tensión, que es constante en todo el relato. No os voy a contar más porque desvelaría demasiadas cosas de la historia y merece la pena leer las dos, yo lo hice de un tirón, quería saber qué más pasaba y seguro que el que lea la primera no resistirá la tentación de leer a continuación la segunda.

Lo mejor de la historia es que el protagonista no es ningún héroe al que nada puede derrotar, lo pasa fatal desde el principio y su ingenio y una buena dosis de suerte hace que vaya saliendo con bien de todas las situaciones por las que pasa. La acción es continua, con muy pocos momentos de calma, y la tensión producida por esa lucha contra los zombis es una constante. Gran parte de la acción de la primera novela transcurre en la ciudad de Vigo, con dos escenas destacables, una en el puerto y una zona de Bouzas y otra en el Hospital del Meixoeiro. Bueno, pues ahora, cada vez que paso por esos dos lugares no voy a decir que me asuste, pero sí que me quedó un pequeño resto de intranquilidad, esto para que os hagáis una idea de que realmente consigue impresionar al lector. La segunda parte también me gustó mucho, pero creo que está un poco por debajo de esta, el autor aprovechó el tirón pero el resultado es un poco inferior, pero no demasiado, conste. Además del protagonista, en ambas hay otros tres personajes que desde cierto momento acompañarán a nuestro protagonista en sus aventuras. Un piloto ucraniano de helicópteros que trabaja para la Xunta en la extinción de incendios es uno de ellos, simpático y valiente, muy bueno. El contrapunto femenino lo ponen una monja y una jovencita, Lucía, que se van a encontrar por casualidad en cierto momento de la historia y que se irán con ellos.

La verdad es que disfruté mucho con esta lectura, teniendo en cuenta ante todo que no es más que un buen entretenimiento bastante bien escrito, ya que consigue atraparte e, incluso, hacer que pases más de un mal momento. El argumento no es nada original, ya dije que es complicado hoy ser original en ciertos géneros, pero el modo de contarnos la historia, desenfadado y adictivo es el mayor de sus méritos. Además no es que el género sea algo muy tocado en castellano, lo cual tiene más mérito. Es una pequeña joya más que recomendable que hará pasar más de un mal momento al lector. También advierto que los no aficionados o los que sean fácilmente impresionables a lo mejor no deberían leerla, está llena de sangre, vísceras y algunas escenas algo “asquerosillas”, pero aún así si lo intentan creo que pasarán un buen rato.

viernes, 2 de abril de 2010

Furia de titanes


Como seguimos con este mal tiempo que tenemos desde hace tiempo pues los festivos, más que nada para no quedarse en casa, toca ir al cine, y esta vez no fue distinto. Vistazo a la cartelera buscando algo que valiera para toda la familia, al final nos decidimos por uno de los estrenos de la semana, “Furia de titanes”.

Hace no demasiado comenté que en Hollywood parece que se le están acabando las ideas, sobre todo las buenas, y la moda de hacer versiones de antiguas películas suyas o de otras nacionalidades es una constante. Este es el caso, esta película es una versión de otra del mismo título estrenada en el año 1981. Lo más destacado de esta primera versión es que fue la última película en la que participó uno de los más grandes en el terreno de los efectos especiales, Ray Harryhausen, un animador y creador que abrió las puertas de una manera definitiva a los efectos especiales en el cine. Para los que sean, como yo, de algo más de cuarenta, recordar películas como “Jasón y los argonautas” o varias cintas protagonizadas por Simbad o esta misma en su versión anterior. Esas cintas nos abrieron los ojos y no nos dejaban cerrarlos con los monstruos que aparecían, con un movimiento típico y característicos que creo que no podremos olvidar. Destacar que en esta nueva versión, que en ocasiones parece un homenaje a este animador, el aspecto y textura de los efectos se acerca mucho a los de Harryhausen, vamos, que me parece un cierto homenaje.Los cinéfilos que estén muy atentos a un búho mecánico que aparece brevemente en una sola escena y que es idéntico a uno de los personajes de la primera versión. Lo destaco porque en algún sitio he leído comentarios sobre que era algo que no les había gustado y con la técnica de hoy podría haberse hecho algo mejor, pero basta mirar las texturas y movimientos de los escorpiones gigantes para darse cuenta que estaban pensando en él.

La cinta se basa en la mitología griega, tema muy cinematográfico y sobre la que se han hecho infinidad de películas con desiguales resultados. En este caso parte del mito griego de Perseo pero haciendo una interpretación bastante libre de su historia, aprovechando ciertos elementos y desechando otros para hacer una película más que entretenida. Perseo es un semidios, hijo de Zeus y Danae. Madre e hijo son tirados al mar por su marido y Perseo es rescatado por un pescador y su mujer. Los hombres, enfadados con los dioses, deciden no seguir adorándolos, hecho que enfada a Zeus, dios del Olimpo y a su hermano Hades, dios del inframundo. Este convence a Zeus para enviar al Kraken contra los hombres para castigarlos, pero esconde otras intenciones. Zeus se alimenta de las plegarias de los hombres, pero Hades lo hace de su miedo, así que tras el castigo lo que pretende es alimentar su poder para derrotar a Zeus y ocupar su lugar. Perseo, ante esto, acompañado de un reducido grupo de valientes guerreros, emprende un peligroso viaje hacia mundos prohibidos en busca de la cabeza de Medusa, que es lo único que puede derrotar al Kraken y acabar con Hades. Combatirán contra demonios y enormes bestias, se enfrentarán a las brujas hasta llegar a la laguna Estigia para combatir a Medusa. Solo si Perseo acepta su condición divina podrá salir con bien de todas estas aventuras, contando además con la ayuda de una espada y el caballo Pegaso, regalo de Zeus.

La película no está nada mal, la verdad, no pasará a la historia del cine ni la recordaremos durante mucho tiempo, pero nos hizo pasar un rato más que entretenido a todos, sin sacar la vista de la pantalla. Las escenas de acción están bastante bien desarrolladas, aunque quizá algo rápidas y confusas. Dos destacan por encima de las demás. Por un lado el enfrentamiento con los escorpiones gigantes es uno de los momentos álgidos. Por otro la escena que transcurre en la guarida de Medusa tampoco tiene desperdicio por la ambientación y la tensión de la misma. Yo la recomendaría para una de estas tardes lluviosas como una buena opción para no quedarse en casa, seguro que os va a entretener bastante.

En cuando a los actores, para mí, hay de todo. El personaje de Perseo es interpretado por Sam Worthington. Creo que su doblaje en castellano deja algo que desear, la verdad y le resta credibilidad. En cuanto a su actuación pues no me apasionó, cumple sin más, pero a veces es demasiado estático en cuanto a gestos y caras, la verdad. Zeus es Liam Neeson, no está mal en ese traje plateado que escapa un poco de la imagen habitual. Hades, el personaje oscuro es Ralph Fiennes, que tampoco está mal. Creo que la mayor parte de los secundarios está mejor que estos tres, sobre todo el personaje de Draco, uno de los que acompañan a Perseo en su aventura, que tiene más matices e interpreta un poco más, fue el que más me gustó de todos.

En cuanto a cuestiones técnicas ya comenté algo sobre los efectos especiales. La música está bastante bien y refuerza con convicción las escenas fundamentales. Pero quizá lo mejor sea la ambientación y los lugares en los que se rodó la cinta, grandes bosques, inmensos parajes desérticos que dan algo más de convicción a la historia. Como curiosidad decir que gran parte de la misma fue rodada en el Parque Nacional del Teide, en la isla de Tenerife.

Antes de terminar comentar que se estrena en versión normal y en el demasiado habitual ahora 3D. Yo le vi en normal y me parece mejor verla así, ya comenté en alguna ocasión que esto del 3D me parece una moda que nos quieren meter pero que no me gusta, me parece incómodo y mareante en ocasiones. Además en este caso la cinta no fue filmada originalmente en tres dimensiones, con lo que, por lo que he leído en otros sitios, no parece demasiado recomendable verla en este sistema, porque pierde bastantes enteros, además en “normal” es más barato y si no merece la pena mejor ahorrarse esa diferencia de dinero.

Pues nada, una cinta para pasar un buen rato, al estilo de las que los que ya tenemos una edad, veíamos en la tele o en los cines en nuestra juventud, entretenida, sin pretensiones y decente para pasar un buen rato, además merece la pena verla en cine por la grandiosidad de los escenarios, los efectos especiales y el desarrollo de las escenas de acción.

jueves, 1 de abril de 2010

Castle


Hoy toca algo de televisión, que últimamente ya fueron varios de libros y hay que variar de vez en cuando. Partamos de la idea de que lo fundamental de una serie televisiva es que sea entretenida y nos aparte un poco de los problemas diarios, del trabajo y que consiga que pasemos un buen rato, si de paso tiene algo más, como alguna de las que he comentado anteriormente, pues mejor, porque siempre está bien que nos aporte algo más, peor tampoco tiene que ser una obligación.

Hago esta introducción más que nada para aclarar que la serie que voy a comentar no está a la altura de las que han aparecido antes por este blog, no tiene la misma calidad y no es para nada innovadora ni va a pasar a la historia de la televisión, pero por lo menos para mí cumple el objetivo mencionado anteriormente, entretiene.

Hablo de la serie “Castle”, género policiaco con alguna innovación en los personajes que emite en este momento los jueves (hoy día 1 creo que ponen tres seguidos, los dos últimos de la primera temporada y el primero de la segunda) la cadena Cuatro. Yo tuve la oportunidad de ver la primera temporada hace ya algún tiempo en AXN y estoy ahora viendo los primeros capítulos la segunda. A pesar de parecer pesado no esperéis más que pasar un buen rato, entretenido, divertido, con unos personajes curiosos y unos casos bastante interesantes, que hacen que uno esté un poco más pendiente del desarrollo de la serie, ya que suelen tener elementos algo distintos de las típicas del género.

El personaje principal es Richard Castle, interpretado por Nathan Fillon (un actor no demasiado conocido pero habitual en varias series, por ejemplo aparecía en una de las últimas temporadas de “Mujeres desesperadas”). Es un famosísimo autor de novelas de misterio e intriga, casi todas ellas protagonizadas por el mismo personaje. En el primer episodio estás haciendo la presentación de su última novela, en la que mata a su protagonista, ya un poco cansado de él y de escribir sobre él. Esto hace que sus fans rechacen ese final, pero Castle considera que ya está agotado y no quiere seguir con esa serie de relatos. Parece que entra en un momento de poca inspiración y algunos piensan que está acabado como escritor. Pero en ese momento aparecen una serie de asesinatos que recrean perfectamente los que aparecen en sus novelas, por lo que la policía pide su colaboración para resolverlos. Entonces toma contacto con la detective Kate Beckett, una policía joven y muy atractiva que va a ser la inspiración que le faltaba para iniciar una nueva serie literaria, con un personaje femenino como protagonista inspirado en ella. Poniendo en marcha los muchos contactos que tiene consigue trabajar como asesor para la policía, siendo la pareja de la detective Beckett y esa relación entre ellos será uno de los motivos centrales de la serie. A partir de ese momento estará siempre con ella y la ayudará a resolver los casos que se les presentan. Otros personajes fijos son los dos detectives más de su grupo, la madre de Castle (una actriz en el ocaso de su carrera, hecho que no lleva nada bien) y la hija del protagonista.

Castle es un personaje simpático, un hombre que tiene de todo, dinero para parar un tren, contactos en todas las esferas, atractivo, es un playboy que siempre está intentando sacar fuera su ingenio y su gracia, aunque reconozco que a veces para algunos puede resultar un poco cargante porque la línea entre la simpatía y la saturación puede ser muy fina. Quiero decir con esto que a algunos puede caerles de pena con tanto chiste y una suficiencia en algunas ocasiones exagerada.

Algunos dicen que es una mezcla entre dos series clásicas que algunos recordarán, “Luz de luna” (la agencia de detectives que llevó a la fama a Bruce Willis y que tenía ese aire de tensión sexual entre los dos protagonistas principales como ocurre en esta) y “Se ha escrito un crimen” (la señora Fletcher, aquella escritora mayorista que resolvía asesinatos como quien hace calceta y que tanto le debía a la señora Marple de Agatha Christie). Lo cierto es que puede tener una mezcla entre las dos y algunas más, pero también algún elemento original.

Por lo que parece en Estados Unidos tuvo bastante éxito. Yo pienso que será también porque rompe un poco con las series de este estilo que tienen por allá, tipo los CSI de varias ciudades que siempre son algo más serios y hasta cierto punto algo repetitivos, casi sin un minuto de distracción y centrados completamente en la investigación. En este caso podemos hablar más de una comedia que de una serie policiaca. Lo que busca fundamentalmente es entretener y para mí lo consigue, pero ya digo que reconozco que puede haber gente que no esté de acuerdo con esta afirmación.

La relación entre ellos dos va avanzando poco a poco, aderezada además por un misterio referente a la madre de la detective. Los dos policías que trabajan con ellos también son un buen contrapunto frente a la pareja protagonista y la relación con su madre y su hija da también otro aire que la convierte en algo ligeramente distinto de lo habitual.

La recomiendo para pasar un rato entretenido sin más, ya digo que los casos suelen tener algún elemento extraño y distinto a lo de siempre, algún tipo de novedad que hace que el espectador esté algo más pendiente. Los momentos entre Castle y Beckett casi siempre hacen que esbocemos, por lo menos, una ligera sonrisa o algo más, porque hay situaciones realmente simpáticas. Ver al escritor con su chaleco antelabas en el que en lugar de poner “Policía” pone “Escritor” ya nos puede dar una idea de por donde van los tiros. Y precisamente no son tiros lo que más hay, en ese sentido también es algo distinta, las investigaciones suelen ser más bien relajadas, no son demasiado habituales las persecuciones, los intercambios de disparos y esas cosas, por eso digo que es más una comedia que una serie de acción.

Si os animáis a verla espero que os guste, o por lo menos os haga pasar un buen rato.

miércoles, 31 de marzo de 2010

"Todo bajo el cielo", Matilde Asensi


Voy a comentar una novela de unas de las autores que más me gustan, ya desde hace tiempo, todas sus novelas son un prodigio de entretenimiento y documentación, ya que la mayor parte de ellas estarían dentro de la novela histórica. Y seguramente no será la última de sus obras que comente, ya que leí la mayor parte de ellas y, de momento, no hay una que no me gustara.

La novela se titula “Todo bajo el cielo” y es una de las últimas de la autora española Matilde Asensi. En uno de los primeros post del otro blog hablé algo de ella a raíz de una entrevista que leyera en un periódico ya que me gustara mucho lo que decía sobre el hecho de leer y también sobre qué tipo de libros deberían leer los alumnos y alumnas de nuestros centros educativos, lecturas entretenidas que al mismo tiempo les puedan aportar algún tipo de dato, de curiosidad, que sirvan también para aumentar su cultura y sus conocimientos. Y muchas de las obras de esta autora son más que recomendables para esto, y también para pasar un rato bueno y entretenido.

Matilde Asensi nació en Alicante en 1962. Estudió periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona y trabajó en SER - Alicante y en Radio Nacional de España, además de ser corresponsal de la agencia EFE y colaborar en varios diarios provinciales de su zona. Como escritora fue finalista de los premios literarios Ciudad de San Sebastián (1995) y Gabriel Miró (1996) y ganadora del XV Certamen Literario de Cuentos Juan Ortiz del Barco (1996) y de la XVI Edición del Premio Novela Corta Felipe Trigo (1997). Publica su primera novela, “El salón de ámbar” en el año 1999. Con la siguiente, “Iacobus”, se situó en los primeros puestos de las listas de ventas. “El último Catón” la confirmó como una autora de gran éxito de crítica y público, y luego con “El origen perdido” entró de lleno en la novela de aventuras. En “Peregrinatio” recuperó a los personajes de “Iacobus”, haciendo un viaje por el Camino de Santiago. A seguiste fue la que es objeto de este comentario. Después publicó “Tierra firme”, de la que hablaré en otro momento, y en la última recupera a los mismos personajes, funcionando como una continuación, “Venganza en Sevilla”, de reciente publicación.

Sus novelas son, salvo la primera que transcurre en la época contemporánea, obras entre la novela histórica y la de aventuras, algunas tremendamente aventureras y llenas de misterios, pasadizos, grandes construcciones llenas de trampas..., la verdad es que a mí me parecen muy cinematográficas y darían unas películas muy amenas, entretenidas y efectistas. Curiosamente ella misma reconoce en una entrevista reciente en la revista “Qué leer” que no es nada aventurera y que no le gusta demasiado viajar. No considera que tenga que viajar para documentarse, entre otras cosas porque la vida en los lugares y épocas en los que transcurren sus relatos poco o nada tienen que ver con el momento actual. Para sus historias parte sobre todo de libros, documentos, escritos que compra o consulta a través de Internet. Por ejemplo para esta novela de que la hablo dice que encontró un libro escrito por Federico Gomis en los años 30 en el que describía la vida en Shanghai y que la ayudó mucho.

“Todo bajo el cielo” cuenta la historia de Elvira, una pintora española que malvive impartiendo clases de pintura en París, en los años 20. Lleva una vida aburrida y triste, pero todo esto cambiará cuando reciba la noticia de la muerte de su esposo Rémy en Shanghai. Se ve obligada a viajar a China en compañía de su sobrina Fernanda, una chica joven, remilgada y protestan. Cuando llega descubre que la muerte de su marido no fue natural, fue asesinado, y además le deja un montón de deudas que ella no puede afrontar. Se entera de que la vida de su marido está llena de momentos oscuros y escabrosos, implicado con una banda de delincuentes, la Banda Verde, que busca un objeto de valor incalculable y presuntamente en poder de Rémy. Es el llamado “Cofre de las cien joyas”, con una antigüedad de más de dos mil años, de la época de la unificación del Imperio. Con la ayuda de un anticuario, Jiang, el maestro Jade Rojo y un joven ayudante, Biao, Elvira y Fernanda se verán inmersas en una aventura llena de peligros para resolver los enigmas que ofrece el cofre, el lugar donde se esconde la tumba de Shi Huang Ti, el primer Gran Emperador de China.

Como todas sus obras está muy entretenida y movida. Solo las primeras páginas son algo más relajadas, pero desde el momento en que las dos mujeres llegan a China y se encuentran con este misterio, no hay un momento de parada. Es una buena novela de aventuras mezclada con elementos de la filosofía y la vida en la China de la época, que está perfectamente reflejada. Tendremos monasterios de monjes, meditación, lucha, viajes que parecen interminables siempre intentando estar un paso por delante de sus perseguidores. Como toda buena novela de aventuras que se precie, tiene sorpresas, personajes que no son lo que parecen tanto en un sentido como en otro. Recorren gran parte de la China de la época en varios medios de locomoción. La resolución de los enigmas que tiene el cofre es otro elemento a tener en cuenta, con símbolos que deben interpretar para llegar al lugar que es el objetivo del viaje; y no son pocos estos enigmas y más que tendrán que resolver para salvar sus vidas. Contar más sería desvelar demasiadas cosas al lector, por lo que no me extenderé mucho más, pero está llena de sorpresas y elementos fantásticos al estilo de las viejas novelas de aventuras o incluso de las películas de aventureros estilo Indiana Jones en busca de objetos valiosos de la antigüedad.

Dos personajes femeninos son los principales, lo cual también es una cierta novedad en este género, lleno de hombres valientes y aguerridos que se sobreponen a cualquier impedimento. En este caso las dos van cambiando su carácter, sobre todo la sobrina, obligadas por las circunstancias y, sobre todo, para poder sobrevivir en un mundo que al principio les es completamente nuevo y desconocido, pero que al final será casi su propio mundo. También los personajes masculinos que las acompañan en su viaje son interesantes y cambiantes y algunos esconden misterios y razones que iremos descubriendo, al mismo tiempo que los demás personajes, a medida que avanzamos en la lectura. Y por supuesto China, las grandes extensiones de terreno, los ríos, las casas, las ciudades y los pueblos y sus gentes es otro de los personajes principales.

Ya sé que lo digo siempre, pero cierto es que en este blog quiero recomendar lecturas que yo creo que a los que me lean les pueden gustar y disfrutar de ellas, por lo menos tanto como yo, pero estoy seguro de que esta os va a entretener mucho. Adelante.

Chufo Lloréns


Hoy voy a comentar de nuevo dos novelas del mismo autor. La novela histórica es hoy uno de mis géneros favoritos y hay que decir que está de moda y son muchas las que aparecen. Me gustan aquellas que tengan una historia atrayente, que te enganche por los personajes y las situaciones, pero sobre todo que estén bien documentadas sin resultar pesadas en el contenido histórico, es decir, aquellas que mezclen una buena historia con unos datos históricos que aparezcan como un elemento más del relato.

Por eso hablamos de un autor que en el año 2008 publicó una novela de este género que tuvo bastante éxito y fue bastante leída, sin llegar, por ejemplo a las ventas de Ken Follet, pero que, para mí, está algo por encima de este, el título “Te daré la tierra” y el autor, Chufo Lloréis.
Nació en Barcelona en el año 1931 y se licenció en Derecho, ejerciendo durante un tiempo como empresario del mundo del espectáculo. Tardó bastante en escribir su primera novela, pero lo de ser escritor es algo que le llamaba desde siempre. “Nada sucede la víspera” se publicó en el año 1986, y fue finalista del Premio Planeta de ese año. Además es autor de “La otra lepra” (1993), “Catalina, la fugitiva de San Benito” (2001) e de las dos que voy a comentar, que son las que leí, aunque estas anteriores están dentro de las lecturas que tengo previsto hacer en breve.

Hay que decir que el trabajo de recopilación de datos históricos es una de sus constantes, sus novelas están muy bien documentadas, los personajes históricos son frecuentes y el momento histórico, la sociedad y todo lo que la rodea están perfectamente insertados dentro de la historia que nos cuenta, sin hacerse nunca pesado ni aburrido. Su estilo hace que la lectura sea fluida, sus descripciones son perfectas sin ser nunca pesado y farragoso, y tiene la cualidad de hacer que todos sus personajes queden perfectamente definidos para el lector con muy pocas palabras.

“Te daré la tierra” es posiblemente su novela más conocida, aunque a mí me gustó más la que mencionaré después. Cuenta la historia de Martí Barbany, un campesino que viaja desde Amurrias hasta la ciudad de Barcelona (que será un personaje más de la historia), todo esto a mediados del siglo XI. Va para conocer la última voluntad de su padre, al que casi no conoce. Descubrirá que es rico gracias y gracias a su carácter emprendedor y a la amistad de personajes destacados de la ciudad (destacan el arcediano Eduard Llobet o el cambista judío Baruj Beninesa; vemos como la ayuda le viene de dos elementos destacados de las religiones predominantes en la ciudad en la época) irá ganando un lugar en la gran ciudad como mercader. Se enamora de Laia, la hija de un poderoso consejero de la ciudad, Bernat Moncusí, pero este no ve con buenos ojos la relación, y menos si no puede sacar algún beneficio a cambio. Por eso la prioridad de Martí es llegar a ser nombrado ciudadano de Barcelona y obtener el nivel social que le permita conseguir aquello que quiere. La novela es un cúmulo de aventuras y desventuras, viajes, comercio, descubrimientos y además de dar una idea clara de cómo era la vida en una Barcelona que estaba en crecimiento y desarrollo, también sabremos cómo funcionaba el comercio en la época, además de otras muchas cosas.

“La saga de los malditos” es la que publicó antes de la anteriormente comentada, en concreto en el año 2003, a mí personalmente me gustó más que la anterior, posiblemente porque no se centra en la época medieval, ya que alterna el relato de dos familias en dos épocas completamente distintas, pero relacionadas. Hay novelas que hablan de la persecución de los judíos en la Edad Media y otras que tratan el tema del holocausto nazi, pero muy pocas lo hacen conjuntamente. Pues esto es lo que hace magistralmente el autor, tanto que el relato que transcurre en el siglo XIV y el que lo hace a partir de 1933 muestran un paralelismo que parece una repetición de la historia. Nos va contar la vida de dos mujeres judías (normalmente los protagonistas de estas historias son hombres y aquí, claro, también los hay, pero destacan ellas). Esther es la judía de la España del año 1837 y Hanna la de la Alemania de Hitler en 1933. Dos épocas oscuras que por un lado muestran los más bajos instintos del ser humano y por otro increíbles actos de valentía y heroicidad. Cada una de ellas cuenta su historia, llenas ambas de amor y generosidad. Como en el caso anterior las dos épocas están perfectamente plasmadas y el lector va pasando de una a otra con una tremenda facilidad y queriendo saber qué pasa con una y luego con la otra. Si queréis saberlo no tenéis más que leerla, es más que recomendable.

Para mis alumnos y alumnas que sean buenos lectores son dos obras que deberían leer, porque estoy seguro de que les van a gustar mucho, aunque mejor leer la segunda primero, me parece más original y al mezclar ambas épocas es algo más atrayente, y después la otra. Para los que no son buenos lectores, que son por desgracia la mayoría, estoy seguro de que si son capaces de afrontar la lectura con un mínimo de ganas van a llegar al final mucho antes de lo que piensan y van a quedar encantados, por la historia y por todo lo que van a aprender. Para esto lo primero que tienen que hacer es no fijarse en algo que preguntan siempre cuando se les dicen las lecturas que tienen que hacer, ¿Cuántas páginas tiene?, porque ya advierto que las dos son bien extensas, pero todo lo que tienen de largas lo tienen de entretenido y apasionante.
De verdad, hacedme caso y a ver si alguien se anima y después puede comentarme algo.

martes, 30 de marzo de 2010

Mad Men


Voy a hablar de una de las mejores series que se pueden ver, además de que en breve supongo que la cadena (Cuatro) que emitió las dos temporadas anteriores estará a punto de poner la tercera, que puede verse en este momento en Canal+. También es de las favoritas de un buen amigo y compañero que me lee habitualmente. Hablamos de “Mad Men”. Quizá mucha gente no la conozca, pero estamos hablando de una serie ganadora de un Globo de Oro en 2010, otro en 2009 y dos en 2008; 3 premios Emmy (los Oscar de la televisión) en 2009 y 6 en 2008 y elegida como mejor serie dramática durante tres años consecutivos. No estamos ante una serie al uso como las que vemos a diario, no hay policías, asesinatos, forenses, comedia, intriga, misterio..., pero al mismo tiempo tiene todo esto y más. La productora es la cadena americana HBO (la misma de “Dexter”, “A dos metros bajo tierra” y otras de una calidad indudable y que siempre sorprenden y conquistan al espectador).

Sería mejor hablar de cine en bloques de 45 minutos, la realización es elegante, la ambientación impecable (parece tal cual una película de los años 50, que no sé de dónde sacan el vestuario, los coches, las cafeterías, las casas perfectamente equipadas con todo aquello que rondaba por ellas en la época), los temas que trata (feminismo, machismo, homosexualidad, política, tabaco, ambición...), la profundidad de los guiones..., no hay ni un solo minuto de relleno, todo esta calibrado, medido, perfecto para enganchar al espectador en ese mundo.

Está ambientada en el mundo de la publicidad, los protagonistas son publicistas de una oficina media, no de las más importantes, de la ciudad de Nueva York a principios de la década de los 60. Sigue la vida de los ejecutivos de la empresa y de la publicidad en un momento de esplendor y desarrollo, todo aparece como susceptible de ser anunciado y cualquier cosa valía para hacerlo (impresionante el planteamiento de la campaña política por la presidencia entre Nixon y Kennedy), siempre que se hiciera algo creativo y original. La reconstrucción de este mundo es impresionante y sería imposible pararse a detallar todo lo que aparece, pero sobre todo destacan en ese aspecto la fotografía y la ambientación.

La ambición es uno de los motores de todos ellos, y de paso aparecen temas como la homosexualidad, el racismo, la maternidad no deseada, la infidelidad, los hogares rotos y, para un espectador actual, quizá lo que más le impacte sea el papel que desempeñan las mujeres tanto dentro como fuera del trabajo. A este respecto alguien la calificó como una serie machista, nada más lejos de la realidad. Lo que es es una serie realista que refleja perfectamente el papel de la mujer en esa sociedad de hombres. Las secretarias son tratadas como inferiores y siempre dispuestas a satisfacer los más mínimos deseos de sus jefes, pidan lo que pidan. Las esposas son perfectas amas de casa que cuidan a sus maridos, les hacen la comida, cuidan a sus hijos y siempre están en casa impecables. No podemos quedarnos en esta idea, lo que pretende es que veamos en ese aspecto cómo eran las cosas en la América de los años 60 y poder hacer una reflexión sobre las cosa que cambiaron y las que todavía deberían cambiar.

Estamos en un universo básicamente masculino. En uno de los episodios tienen que preparar una campaña para un lápiz labial. Los creativos reúnen a todas las secretarias en una habitación y las dejan con los cosméticos y ellos miran sin que ellas lo sepan, casi como si fueran monos o ratas de laboratorio, sin demostrar el más mínimo respeto. Lo que hace es mostrarnos qué distinto era el mundo hace unos pocos años y ver qué produce esa realidad en nosotros.

El personaje principal, Don Drapper, considerado el mejor en su trabajo, un hombre enigmático e irresistible, del que vamos descubriendo poco a poco una vida que poco tiene que ver con la realidad que vive. Se mantiene siempre aparte como si no perteneciera a ese mundo, cuando la realidad es que parece no pertenecer a ninguno.

En apariencia él y todos los personajes viven en una sociedad aparentemente feliz, pero tras esa felicidad se esconden muchas infelicidades de muy diversos tipos, cada uno tiene la suya o, en ocasiones, más de una. Siempre manteniendo una cara en el trabajo, otra distinta en casa y otra o más de una dependiendo del ambiente en que se mueva.

Una cosa, para los que estén pensando en dejar de fumar no es recomendable. Todas las escenas están pasadas por el filtro del humo de los cigarrillos que todos fuman sin parar. La gente fuma en los trenes, en los restaurantes, en el trabajo, en la cama antes de ir a dormir o al levantarse, en cualquier momento y delante de quien sea. En eso sí que son iguales las mujeres y los hombres, todos fuman sin parar. Incluso en uno de los primeros episodios un ginecólogo fuma mientras hace una exploración a una de las protagonistas.

Por todo esto y mucho más, se aún no la conocéis, os recomiendo que la veáis, es de lo mejor.

"El símbolo perdido", Dan Brown


Hace unos días, un alumno mío de 4º de ESO me preguntó si había leído “El símbolo perdido” de Dan Brown. La verdad es que estaba entre las lecturas que tenía pensado hacer en breve, pero teniendo en cuenta la sorpresa de que alguien en el instituto me preguntara por una novela que está leyendo de forma voluntaria y porque le apetece, me decidí a leerla antes de lo que tenía en mente, más que nada por comentar algo con él, ya que cuando me preguntó me dijera que le estaba gustando mucho. Normalmente leo por entretenerme, pasar el rato y por eso, aunque de vez en cuando haga lecturas digamos más “serias” no soy de los que se escapan de los best-sellers por el mero hecho de serlo, ni mucho menos, ya digo que una de mis prioridades cuando leo es pasar el rato y olvidarme un poco de todo, pero siempre buscando algo con un mínimo de calidad.

Debo decir que Dan Brown no es de mis autores favoritos, pero es difícil escapar de este tipo de autores, sobre todo porque el ser leídos por mucha gente siempre dan algo que comentar. “El código Da Vinci” me pareció bastante entretenida, sin entrar en cuestiones de carácter religioso, que siempre son un motivo para aumentar las ventas de ciertos productos, y los libros no están exentos de esta dinámica. En cambio, “Ángeles y demonios” me pareció bastante más floja, increíble y excesivamente fantástica, incluso “fantasma” en su desarrollo final incluso dentro del género en el que se desenvuelve, vamos, casi increíble y digamos claramente que no me gustó. Una de es novelas que más me entretuvo es la anterior a la que motiva este comentario, “La conspiración”, un relato de intrigas lejos de los temas religiosos y simbólicos a los que es tan aficionado. Partiendo del descubrimiento de un meteorito en el hielo del Polo desarrolla una historia entretenida, muy movida, con alguna sorpresa y que, sobre todo no repite los esquemas anteriores (o los de esta de la que voy a escribir algo). Los personajes son bastante creíbles a pesar de ser también algo exagerada, pero todo tiene un aire de verosimilitud que no le queda nada mal, por supuesto no deja de ser un puro y duro entretenimiento, pero cumple con su función.

Muy esperada era la publicación de su última novela, y cumplió las expectativas, vendiéndola muy bien en los Estados Unidos, y lo mismo está pasando en los demás países donde se publica.

La acción transcurre en Washington. El personaje de Robert Langdon (que ya aparecía en varias de sus novelas anteriores y que ahora ya tendrá para siempre la cara de Tom Hanks) es convocado por su amigo Peter Solomon, masón, millonario, filántropo y su mentor, para dar una conferencia en el Capitolio. Descubrimos que Solomon fue secuestrado y la aparición de una mano tatuada con cinco enigmáticos símbolos cambia todo lo que el protagonista esperaba. Se ve atrapado entre las exigencias de un personaje tremendamente perturbado y los representantes de la CIA, sin saber muy bien a quién creer no qué creer. Con la ayuda de Katherine Solomon, hermana del secuestrado y experta en ciencias noéticas (hay que leer el libro para saber que es esto, y aún así...), Langdon tiene doce horas para salvar a su amigo y al mismo tiempo evitar que uno de los secretos mejor guardados de la historia caiga en manos equivocadas. Y como diría alguno, hasta aquí puedo contar.

Sigue el mismo esquema de las novelas anteriores, ritmo trepidante, capítulos cortos que te dejan con las ganas de saber qué va a pasar a continuación y un montón (en este caso quizá demasiadas) de claves, símbolos (algunos igual demasiado rebuscados y que hay que releer varias veces para comprender completamente) y misterios. Hace más o menos lo mismo de siempre, coger varios elementos de la antigüedad y los va poniendo unos al lado de otros intentando montar un puzzle mínimamente verosímil. La verdad es que tiene bastante maestría para esto, porque el lector queda convencido, creo yo, de que todo es posible, factible y creíble, por lo menos yo, que soy de los que intentan creerse toda la ficción que leen, sino para qué. Algunos dirán que le falta originalidad, que es cierto; y otros que si el esquema funciona para qué cambiarlo, que también es cierto, así que cada uno que se agregue al grupo que considere. Tenemos los mismos personajes que en el Código, Langdon (el más listo, espabilado y ágil de mente que podamos conocer), un personaje femenino también bastante listo y un antagonista que si en el caso anterior era un albino ahora también será un hombre con una serie de características que lo apartan un poco de la “normalidad”.

Quizá lo más interesante de la novela, porque la buena documentación no se le puede negar a Brown, es todo lo que podemos conocer del mundo de la masonería (que, por lo que estuve viendo en comentarios y críticas, responde bastante fielmente a la realidad de este grupo) y la historia de los edificios y monumentos de Washington, que son una parte fundamental de la historia; esto aderezado con unos criptogramas, obras de arte antiguas, mención a muchos personajes muy conocidos de varias épocas históricas y algunos toques de altísima y novedosísima tecnología (el Ipad al lado de lo que tienen estos es un juguetito) es lo que nos ofrece. En eso no engaña a nadie, cuando cogemos una novela suya ya sabemos más o menos qué nos vamos a encontrar.

A esto le añadimos un estilo sencillo (quizá demasiado), sin casi nada que comentar, simple y directo y fácil de leer para cualquier tipo de lector, lo que, para ciertos momentos en los que uno no quiere complicarse demasiado tampoco está mal. En pocas palabras, para pasar un rato entretenido y sin tener que esforzar demasiado el cerebro, para eso, recomendable.

Y claro, ya están haciendo la película, ¿Sabéis quién va a interpretar al protagonista?, su nombre aparece un poco más arriba en este comentario.

lunes, 29 de marzo de 2010

Dexter


Hace poco terminé de ver la cuarta temporada de “Dexter”, serie televisiva que supongo que mucha gente conoce y que considero de las mejores que han pasado últimamente por las televisores. Evidentemente no voy a desvelar nada, porque aquí prácticamente acaba de empezar en el nuevo canal Fox Crime y supongo que en breve comenzará en Cuatro, que es la que emitió las temporadas pasadas. Y para los aficionados atentos a cuando empiece, porque me pareció la mejor de las cuatro, la verdad aun estoy un poco impresionado e intranquilo, una maravilla.
Para los que no la conozcan cuenta la historia de una persona algo especial, Dexter Morgan. Un hombre que de pequeño, tras una experiencia tremendamente traumática, es adoptado por Harry Morgan, un policía de Miami, que es donde se desarrolla la acción. Su padre adoptivo conoce pronto las tendencias homicidas de su nuevo hijo, su necesidad de matar (le dice: “Cuando el cuerpo te pida sangre, mata a los que son como tú”); por eso decide tratar de reconvertirlas y encaminarlas para satisfacerlas asesinando a asesinos, siempre respetando un rígido y severo “código” que lo lleva a la elección de los asesinados y a tener el máximo cuidado para no ser atrapado por la policía. Dexter es un miembro respetado de la sociedad, especialista en análisis de rastros de sangre para la policía de Miami, es uno de los mejores técnicos forenses de su laboratorio, especializado y muy efectivo en su trabajo. Es tanto o más meticuloso en su trabajo como en los asesinatos que comete, en ambos mundos es completamente aséptico y eficiente. Es el perfecto caballero, amable con los niños y siempre respetando las convenciones sociales que muchas veces no comprende (la voz en off que nos pone al día de sus verdaderos pensamientos es una de las mejores cosas de la serie). Se esfuerza mucho por simular emociones humanas que no siente y guardar las apariencias para aparecer como un ser humano socialmente responsable y comunicativo (esta es una de las cosas que más le cuestan, comunicarse). A esto le ayuda mucho su relación con Rita Bennet, una mujer con dos hijos que trata de recuperarse poco a poco de la brutal relación que mantuvo con su exmarido. Intentando mantener todo esto, el pasajero oscuro que habita en su interior, gracias a las indicaciones y enseñanzas de su padre adoptivo, canaliza esas necesidades homicidas buscando y asesinando brutalmente a criminales que consiguen escapar de la ley por diversos motivos. Debra Morgan es su hermana adoptiva, una policía de homicidios tan inteligente como insegura de sus capacidades tanto profesionales como personales, por lo que siempre recurre a su hermano para afianzar aquello que piensa.
Evidentemente no estamos ante un personaje moralmente impecable, estamos ante un asesino que queda “justificado” por sus traumas infantiles, que es lo que hace que pueda aparecer como el héroe de la serie, además de que mata asesinos crueles y despiadados; pero no nos engañemos, estamos viendo a un hombre que mata gente a sangre fría, sin demasiados remordimientos. Quizá este sea uno de los mayores méritos de la serie. Es una historia salvaje, dura y cruel. Consigue que simpaticemos con un hombre que mata (aunque aquellos a los que mata siempre son mucho peores que él, claro está), vamos a querer que se salve, que no lo cojan, hasta le cogemos cariño, que siga con su doble vida. Es toda una pesadilla moral en la que el “pasajero oscuro” que Dexter lleva dentro acaba atrapándonos en su dinámica y en su vida.
Es impagable la voz en off del protagonista, siempre analizando las dinámicas sociales de la gente entre la que se mueve, reflexionando sobre aquello que no entiende porque no es capaz de sentirlo, de la cantidad de ritos sociales por los que todos tenemos que pasar y que él no es capaz de comprender. Por encima, en esta cuarta temporada, además de ser padre adoptivo de los dos hijos de Rita tiene uno con ella, con lo que ahora pasa por todas las cosas que pasamos los padres de un recién nacido, el cansancio, las horas sin dormir, levantarse de madrugada para dar un biberón o calmar un llanto, salir a cualquier hora para comprar un medicamento..., ahora aún está más cerca de nosotros.
El protagonista, Michael C. Hall, ganador de varios premios por este papel, borda la actuación, tanto que sería complicado cruzarse con él y no sentir un estremecimiento. Recuerdo una entrevista con motivo de la presentación de la tercera temporada en el programa “El hormiguero” en el que el presentador, Pablo Motos, al principio reconocía estar un poco asustado, sobre todo cuando el actor le ponía ciertas miradas, y no era broma, que se le notaba.
Por último, por si alguien no lo sabe, esta serie está basada en unas novelas del escritor americano Jeff Lindsay y de las cuales hay, de momento, tres publicadas en castellano: “Dexter, el oscuro pasajero”, “Querido Dexter” y “Dexter en la oscuridad”. Para todos aquellos a los que les guste la serie, les recomiendo encarecidamente la lectura de las tres, aunque solo la primera está directamente relacionada con la televisión. Las novelas son mucho más negras, brutales y directas, el personaje es mucho más oscuro se cabe que el televisivo, menos convencional y las reflexiones y formas de actuar mucho más duras que en la serie, en la que hay que mantener un poco más las formas. De todos modos, recomiendo su lectura, intentadlo.

Celda 211


La verdad es que últimamente no voy demasiado al cine, concretamente desde hace unos 14 años es algo que hago de forma esporádica, de vez en cuando, por razones familiares y además económicas, que ahora ir a una sala de cine es algo que está empezando a ponerse casi privativo por lo exagerado de los precios (nunca entenderé por qué se quejan de que la gente va poco, seguro que si bajaran los precios el número de espectadores crecía, pero bueno, ese es otro tema). Es una de mis actividades de ocio favoritas, después de la lectura, pero ahora tengo que conformarme con ir de vez en cuando, sobre todo a ver películas antes infantiles, ahora gracias a Dios los niños van creciendo y podemos ir a ver cosas un poco más adultas, pero tampoco demasiado, nos centramos en el cine “familiar”. Antes había fines de semana en los que iba el sábado y el domingo, e incluso dos veces en la misma tarde, pero eran otros tiempos, claro. Además ahora hay otra razón para ir menos, ya sé que puede sonar algo carca, pero es verdad, el ambiente que hay normalmente en las salas es para echar para atrás a cualquiera, las molestias por diversas razones son continuas y no es la primera vez que tengo que levantarme para llamarle la atención a algún grupito que no sé a qué va, porque a ver las películas no, si a esto le sumamos las palomitas y bebidas (e incluso, y no me lo estoy inventando, hace unas semanas al lado de uno de mis hijos había unos que estuvieron comiendo flanes y natillas, con su cucharilla y todo, ya veis), los teléfonos móviles (que no es solo que suenen, sino que hay gente que se pone a hablar en medio de la proyección) pues a veces es mejor quedarse en casa. Así que ahora vamos de vez en cuando y el resto pues a verlas en la televisión, cuando las estrenan en Canal+, alquiladas en DVD o por otros medios que todos conocemos pero que no vamos a publicitar aquí porque está mal.
Ayer vi una película que tenía ganas de ver desde hace tiempo. No es que sea demasiado aficionado al cine español, la verdad, pero de vez en cuando aparece alguna cinta que rompe un poco el molde típico de nuestro cine, que no digo que sea malo, conste, porque hay auténticas maravillas dignas de ver, pero que normalmente parece no conectar demasiado con el espectador, de ahí el fracaso de muchas de nuestras producciones. Y la verdad es que es una pena, porque tenemos actores impresionantes, directores más que buenos y buenas historias, pero por un lado la competencia del cine americano es muy fuerte, y por otro muchas de nuestras cintas buscan una excesiva trascendencia que no parece comulgar con el espectador.
Ya me estoy liando, la película que vi ayer fue “Celda 211”, supongo que la mayor parte de la gente ya la vio, porque es de los últimos éxitos de nuestro cine, pero por lo dicho al principio no tuviera la oportunidad de verla, o mejor, dicho, de disfrutarla. Por eso es posible que este comentario llegue un poco tarde, pero aquellos que todavía no la hayan visto que la vean, se lo recomiendo y mucho.
Es una cinta estrenada en el año 2009, dirigida por Daniel Monzón y basada en una novela de Francisco Pérez Gandul. En los papeles principales tenemos a un actor gallego que no necesita presentación, Luis Tosar, acompañado por Alberto Ammann, Antonio Resines, Carlos Bardem o Marta Etura. Recientemente tuvo lugar la entrega de los premios del cine español, los Goya, y estaba nominada en 16 apartados, obteniendo 8 premios, entre ellos los más importantes: mejor película, mejor director y mejor actor para Luis Tosar.
Cuenta la historia de Juan, que se presenta un día antes en su nuevo trabajo como funcionario de prisiones para ver un poco de qué va y demostrar interés por el mismo. Sin quererlo, se ve atrapado en un motín en la cárcel, y demostrando una sangre fría tremenda porque es su vida la que etá en juego, consigue hacerse pasar por un preso más para salvarse e intentar poner fin a la revuelta, que está liberada por un preso temido y respetado por todos los demás, Malamadre (Tosar). En este juego Juan tendrá que mostrarse astuto, duro, mentir y controlar sus mentiras y pasar por varias situaciones de riesgo y tensión.
Me pareció una película genial, tensa, dura y no demasiado recomendada para personas demasiado sensibles, porque la dureza de la historia y de las imágenes es tremenda, creciendo a medida que avanza el metraje. Tan tremenda como realista, porque uno de sus méritos es que parece completamente creíble. La narración es de una tensión que no deja al espectador ni un minuto de respiro, la tensión es continúa, sin un momento de tranquilidad y reposo. Una cinta inteligente y bien llevada. Un drama carcelario, una película de género muy habitual por otras cinematografías, pero poco en la nuestra. Pues puedo decir que es de las mejores películas de cárceles que he visto.
No vamos ahora a descubrir a Luis Tosar, magistral en un personaje memorable, duro, directo pero al que le coges un cierto apego, con el que te sientes identificado en su lucha dentro de la cárcel para conseguir algo de dignidad para todos dentro de las cuatro paredes en las que viven. Lo mejor que se puede decir de él es que no interpreta, sino que recrea o mejor dicho, crea un personaje impresionante, con esa voz aguardentosa que por momentos no parece la suya, pero que sabes que si lo es, con esas miradas duras que parece que te van a traspasar, con esas venas del cuello hinchadas por el enfado y la rabia. Una actuación digna de ver y conservar, poco más se puede decir.
Todos los actores están impresionantes, pero me gustaría destacar al otro personaje principal, interpretado por un, para mí desconocido, Antonio Ammann. Interpreta a Juan, el funcionario que se ve inmerso en ese mundo de violencia y rebelión y que tiene que hacerse pasar por preso para sobrevivir a todo eso. Impresionante la evolución y los cambios que va sufriendo a medida que se desarrollan los acontecimientos hasta llevarlo a algo que él no esperaba en absoluto.
Lo único que no me gustó demasiado fue la interpretación, para mí poco convincente, del primer negociador, que además tiene un papel importante, pero frente a los demás me pareció mucho menos convincente, pero claro, esta es una opinión personal.
Creo que los americanos están pensando en hacer una versión, como hacen con muchas películas europeas que les parecen originales, cogen y copian (lo han hecho con alguna argentina, japonesa...) porque parece que les faltan ideas, o, por lo menos ideas buenas y originales. Estoy seguro de que la van a convertir en lo que no es, será una ensalada de tiros y espectacularidad, en conclusión, que van a estropear las buenas cualidades del original. Espero equivocarme, pero no lo creo.
Pues nada, para los que ya la vieron, espero que coincidan con lo dicho, y para los que no, que les entraran ganas de verla.