Visitas

contadores web relojes pagina web

viernes, 29 de junio de 2012

"Jesús me quiere", "Yo, mi, me...contigo", David Safier




Hace unas semanas encontré por ahí una pequeña novela de un autor al que leía mucho hace años y al que recurría casi siempre que quería pasar un rato divertido, porque era algo garantizado. Es un autor español creo que menos valorado de lo que debería por varios motivos. Siempre innovador, con un sentido del humor entre ridículo y genial, uno de los maestros de la novela humorística siempre con un tratamiento original y distinto. La novela, que no conocía, era “Novísimas aventuras de Sherlock Holmes” y el autor Enrique Jardiel Poncela. No voy a hablar de esta novela, aunque os la recomiendo para pasar un buen rato, así que os preguntaréis a qué viene esta introducción. Hoy voy a comentar dos novelas de un autor al que en cierto modo relaciono con Jardiel, porque al tener reciente una de sus historias y leer las dos de hoy me di cuenta de que tienen muchas cosas en común. No sé si el autor de hoy conoce a Jardiel Poncela, lo dudo más que nada porque es un novelista alemán actual y no sé hasta qué punto las historias de nuestro autor habrán llegado hasta allá, pero sí es cierto que ese humor ridículo, relacionando cosas que no tienen demasiado que ver, con frases entre críticas y cáusticas está presente en ambos autores. Incluso hubo momentos en los que tenía dudas de a quién estaba leyendo. El autor de hoy es David Safier y sus dos últimas novelas, “Jesús me quiere” y “Yo, mi, me...contigo”.

Comenté su primera novela en este blog allá por septiembre del 2010 y decía que me había parecido una historia original, entretenida, divertida y con algunas buenas cosas que lo hacían destacar algo por encima de la media en ese tipo de historias. Sobre todo teniendo en cuenta que no hay demasiadas buenas historias hoy por hoy que tengan el humor como eje central de lo que nos están contando. De principio diré que me las dos son novelas breves y que se leen con agrado, aunque una me gustó algo más que la otra, luego me explicaré. Ambas tienen elementos en común, pero el desarrollo de una me pareció algo más original y menos simple que el de la otra.

David Safier es un autor alemán nacido en Bremen en 1966. Estudió periodismo y trabajó luego en la radio y en la televisión. A partir de 1996 empieza a trabajar como guionista de programas de televisión, con lo que empezó a ser conocido en su país, realizando varias series y comedias de situación. Por este trabajo recibió varios premios, como el Grimme o el Premio TV en Alemania, además de un Emmy en los Estados Unidos. En 2007 publica su primera novela, “Maldito karma” que es un gran éxito de ventas en todos los países en los que aparece. En 2009 se publica en España, donde también sube rápidamente a los primeros puestos. Su siguiente novela, del año 2010, es “Jesús me quiere” y la última por el momento, del 2011 es “Yo, mí, me...contigo”. Aún sin publicar traducida la siguiente, titulada "Happy Family".

“Jesús me quiere” nos cuenta la historia de Marie, una mujer con ciertos problemas sentimentales. Especialista en enamorarse del hombre equivocado. El día de su boda deja plantado a su futuro marido en el altar, con todo preparado, pero el miedo del último momento y la idea de que al final ese puede no ser el hombre de su vida hace que dé marcha atrás. Deshecha por lo que pasó vuelve a su casa, con su padre y le cae una parte del techo encima. Al día siguiente se presenta un carpintero, un hombre distinto, amable, con una mirada capaz de calmar y encantar a cualquiera, es Joshua. Pronto se fijará en él y tendrán una cita, saldrán a cenar y ella ve en él al hombre de su vida, con todas las virtudes y aparentemente ningún problema. Pero no todo será tan sencillo, sobre todo cuando él le dice que en realidad es Jesús, el hijo de Dios que vuelve a la Tierra para librar la batalla final contra Satanás y con este combate llegará el Fin del Mundo. Su vida es un caos, sus padres están separados, su hermana tiene un tumor cerebral, su padre aparece en casa con una joven mujer rusa que dice estar enamorada de él y que además tiene una hija... Y para rematar ahora sí que parece completamente cierto que se enamora del hombre más equivocado que podría elegir. El Juicio Final será el próximo martes, así que aún tendrá unos días para decidir qué hará con su vida.

De las dos que comento esta es la que menos me gustó. Quizá por demasiado exagerada, por jugar con demasiados equívocos y por mezclar demasiadas cosas. Por el medio tendremos a Jesús, a Dios, a los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, a Satanás, al arcángel San Gabriel convertido en humano por enamorarse de la madre de Marie... En algunos momentos me resultó demasiado ridícula, no voy a decir que increíble porque eso le pasa a todas las novelas del autor, son ficción pura con un trasfondo de sentimientos, de relaciones humanas, de mujeres buscando siempre su buen camino, buscando el amor y quizá una cierta estabilidad en su vida. En las tres novelas del autor los personajes protagonistas son mujeres que tienen ciertos problemas de relación, ya sean sentimentales o personales. De todos modos tiene momentos realmente simpáticos y divertidos, junto con otros que aprovechan estas situaciones para intentar que el lector aprenda algo o reflexione sobre ciertos aspectos de su vida. Aún así es una lectura entretenida, breve y divertida que puede hacer pasar un buen rato a cualquier tipo de lector. Ridiculiza algunas cosas pero sin llegar a ser, por decirlo de algún modo, poco respetuosa con ciertas creencias o aspectos de la religión cristiana y creo que sí tiene algunas páginas realmente buenas, aún así en su conjunto es la que menos me gustó de las de Safier.

El título original de la tercera novela de este autor vendría siendo algo así como “De repente Shakespeare” que me parece algo más adecuado que el que le dieron aquí, “Yo, mi, me...contigo”. De nuevo la protagonista es una mujer, Rosa, descontenta con su vida, con sus amistades, con su trabajo, con casi todo lo que la rodea. Un día acude a una feria y ve el espectáculo de un hipnotizador que dice ser capaz de volver a la gente a alguna de sus vidas anteriores. Al acabar va a hablar con él y lo convence para que haga lo mismo con ella. De repente se ve metida en un duelo en el año 1594, en el cuerpo de un hombre que al poco descubrirá que es, nada más y nada menos, que William Shakespeare. No podrá volver a su época hasta que descubra el amor verdadero. Así que se verá compartiendo cuerpo con el famoso autor y además en un momento en el que este se verá inmerso en una intriga entre la reina y otros personajes históricos que la van a llevar a tener que hacer cosas que nunca habría imaginado.

Aunque tiene momentos que pueden recordar a la primera de sus novelas, el planteamiento y desarrollo de la historia son bastante originales, tanto en la forma de contarlo como en las cosas que pasan y en la extraña relación de dos personas que comparten el mismo cuerpo y además de dos épocas tan distintas. Esta situación da lugar a momentos realmente divertidos y muy simpáticos. Los diálogos entre ellos dos y con otros personajes son muy ágiles y con momentos sorpresivos e inesperados para el lector. Quizá por eso esta me gustó más que la anterior, porque es menos previsible, tiene algunas sorpresas para el lector, cosas que no espera que vayan a pasar. Tiene más momentos en los que el lector se preguntará cómo va ahora a resolver esto el autor, por dónde va a llevar ahora al personaje o qué va a pasar. La verdad es que con esta me reí bastante, siguiendo ese humor extraño y casi ridículo al que el autor nos va acostumbrando y también en la misma línea de hacer que el lector reflexione un poco sobre por dónde va su vida, por dónde quiere que vaya o por dónde le dejan los demás que lo haga. No quiero contar mucho más sobre esta, porque realmente tiene momentos inesperados, personajes y situaciones que dan sorpresas y alegrías al lector a medida que avanzan las páginas.

Dos novelas divertidas, muy entretenidas y simpáticas. Muy en la línea de “Maldito Karma”, sobre todo la tercera que tiene más similitudes tanto en la historia como en algunas situaciones. Buenas lecturas para pasar el rato y, de paso, pensar un poco en algunas cosas de la vida, el amor, la amistad y nuestras relaciones con las personas que nos rodean, tanto de la familia como fuera de ella, con ideas sobre la tolerancia, el dejar vivir y ese tipo de cosas. Como dije me gustó más “Yo, mi, me...contigo” que “Jesús me quiere”, pero eso también va en gustos personales. Creo que las dos merecen la pena, en este caso las tres si incluimos la primera si no la leísteis. Una novela por año nos fue dejando David Safier, pero de momento no vi nada por ahí que hable de una nueva historia, que supongo que seguirá en esta misma línea. Sino haced caso también a mi primera recomendación y recurrid a Jardiel Poncela, que tampoco os decepcionará nunca.

viernes, 22 de junio de 2012

Un buen autor para el verano, David Baldacci



Hoy en lugar de hablaros de una novela concreta voy a comentar algunas cosas sobre un autor al que leo de vez en cuando y que me gusta bastante. Es un novelista bastante conocido por aquí pero que en su país de origen, Estados Unidos, es uno de esos que siempre tienen sus novelas entre las más vendidas y bastante esperadas. Un fabricante de best sellers, algo que tampoco me parece mal, sobre todo cuando sus historias son entretenidas y mantienen la atención del lector. Hay autores que siempre, o casi siempre, te garantizan que coger una de sus novelas es un seguro de que vas a pasar un buen rato, historias ideales para cuando uno está cansado, no tiene demasiadas ganas de romperse la cabeza o de leer cosas más serias y profundas. Lecturas ideales para las tardes o noches de verano, para dejar la cabeza libre y centrarse en una trama interesante y que hace que mantengas la atención en la historia que estás leyendo. Hay momentos en los que no pido nada más que eso y cuando tengo ganas de algo así suelo recurrir a él o a otros que iré poniendo por aquí. Así que el autor de hoy es David Baldacci, y se me ocurre dejar estas líneas al hilo de la publicación de su última novela, “La esquina del diablo”, la última entrega de su saga dedicada al Camel Club.
Nacido en 1960 en Richmond, Virginia, es uno de los autores con mayor éxito de ventas en su país y con una buena producción a sus espaldas. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Virginia, que nunca dejaré de pensar que tiene esto de ser abogado para ser novelista, que en cuanto uno indaga un poco en sus vidas ve que una gran mayoría vienen de este mundo. Como estudiante ya escribía cuentos en su tiempo libre y publicó algunos. Se dedicó a la abogacía durante nueve años, en la zona de Washington DC. También escribió al principio algunos relatos cortos y varios guiones de cine, pero con muy poca repercusión. En 1996 publica su primera novela, “Poder absoluto”, con la que tuvo un un éxito muy importante. Debido a ello fue llevada al cine al año siguiente, protagonizada por Clint Eastwood y Gene Hackman. En ella contaba la historia de un presidente de Estados Unidos que se ve inmerso en el asesinato de una mujer con la que mantenía una relación y un experto ladrón que es testigo de los hechos. Tanto la novela como la película gozaron de la aprobación del público, convirtiendo a Baldacci en uno de los autores más esperados. Es embajador de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple y participa en numerosas organizaciones benéficas, además tiene su propia fundación para el fomento de la alfabetización. Reside en Virginia con su mujer y sus dos hijos. Sus obras han sido traducidas a más de treinta idiomas y publicadas en más de ochenta países. Además es autor de varios guiones de cine y algunos libros para jóvenes. Más de cien millones de libros vendidos en el mundo no son una mala tarjeta de presentación. Podéis echarle un ojo a su página web, www.davidbaldacci.com.
Yo lo conocí primero por el cine y luego por una de sus novelas que más me gustó. Lo del cine viene de haber visto en su momento “Poder absoluto” y ver una historia interesante y bien montada, lo que me llevó luego a leer la novela. Después llegó a mis manos una novela con una historia que me llamó mucho la atención y que fue la primera de este autor que leí, se titulaba “La ganadora” y aunque tiene unos cuantos años creo que es una de sus historias más recomendables. Fue su tercera novela, en el medio quedó “Control total” (1996), y que aparece en 1997. En ella Lu Ann es una mujer que lleva una vida miserable, trabaja de camarera, vive en una caravana y su pareja está siempre borracha. Lo único que quiere es darle una buena vida a su hija. Un día aparece Jackson, un personaje misterioso, inteligente y maestro del disfraz. Le ofrece a Lu mucho dinero, el que da el premio gordo de la lotería. Ella, agobiada por su vida y sospechosa de un asesinato, acepta, aunque no está demasiado convencida. Años después, convertida en millonaria, descubrirá que no es tan fácil como pensaba dejar el pasado atrás, y que nadie da nada sin pedir algo a cambio. Una novela de la que guardo un buen recuerdo, igual me da por volver a leerla un día de estos.
Casi todas sus historias se mueven en el ámbito del thriller, la novela de investigación y la ficción política, aderezadas siempre con más o menos escenas de acción trepidante, persecuciones, disparos, peleas, enfrentamientos... Una de las cosas que más me gustan es que sus personajes son siempre muy interesantes, bien diseñados y presentados y con más complicaciones de las que parece en un principio, no son nada simples ni planos. Quizá eso hace que sea de esos autores que tienen varias series de novelas con los mismos personajes en común, historias que continúan novela tras novela sin que, normalmente, decaiga el interés para el lector, que siempre querrá saber más. Además de que, algo que a veces no me gusta demasiado, son historias que terminan siempre dejando algo pendiente, algo que hace que estés esperando a la siguiente novela para ver cómo se resuelve. En ese sentido tiene mucho que ver con las novelas por entregas tan de moda hace ya muchos años, una forma más de enganchar al lector y hacer que tenga ganas de comprar su siguiente novela. Fuera de las sagas, además de las ya mencionadas, la mayor parte siguen esta misma línea, exceptuando novelas como “El tren de Navidad” o “Buena suerte” (la historia de dos hermanos que tras la muerte de su padre tendrán que irse desde Nueva York a un pequeño pueblo de Virginia para vivir con su bisabuela), que se alejan radicalmente de esos temas. También una de sus últimas novelas, “Un verano” (2011) se sale de su tónica habitual.
Sus novelas para jóvenes aparecen en la colección “Freddy y las patatas fritas” de las que ya han sido publicadas dos y una tercera lo hará en breve.
Como digo varias colecciones de novelas con los mismos personajes son las más esperadas por los lectores. Yo he leído casi todas de las más conocidas y destacan tres por encima del resto, que son las que más me gustan, aunque una mucho más que la otras dos.
La más reciente está protagonizada por el misterioso Shaw y la periodista Katie James, la primera “Toda la verdad” apareció en el 2008 y la segunda “Líbranos del diablo” todavía no ha sido publicada en castellano. Como dije antes, novelas de ficción política casi siempre relacionadas con grandes corporaciones y misterios que implican a políticos, siempre con el dinero y el poder como historia de fondo.
Tenemos luego al ex-agente del Servicio Secreto Sean King y a la agente Michelle Maxwell, dos personalidades distintas que por cosas del destino se verán inmersos en la desaparición de un importante político en la primera novela de la serie, “Una fracción de segundo”, descubriendo mientras investigan un mundo de mentiras, intereses y misterios que hará que tengan que poner en riesgo sus vidas. Cuatro novelas más forman la historia de estos dos personajes, “El juego de las horas”, “Una muerte sospechosa”, “La familia primero” y “El sexto hombre”, todas ellas en la misma línea. Los dos protagonistas, con sus distintas formas de actuar, de ser y de afrontar las cosas, forman una pareja interesante y entretenida. Bastante recomendables.
De todos modos mi serie favorita por varias razones es la dedicada a lo que él llama el Camel Club. Formado por cuatro hombres un tanto especiales, que ven cosas raras en todas partes y se reúnen para analizar noticias buscando siempre detrás de ellas algunas manipulaciones, intrigas y engaños. Creen que los políticos y sobre todo las agencias gubernamentales secretas engañan al público y ellos siempre encuentras los hechos ocultos detrás de todo eso. Cada uno tiene unas características muy determinadas y todos tienen algo que los hace especiales. En la segunda entrega se les une una mujer, Annabelle Conroy, una timadora de alto nivel que le da un toque añadido a las historias. El personaje central es Oliver Stone (sí, como el director de cine), un antiguo agente de alto nivel de los servicios secretos que tras el asesinato de su familia hace creer a todo el mundo que está muerto y sigue con su vida. Su nombre real es John Carr, pero pocos lo saben. Lleva una doble vida, por un lado como un indigente que vive en una tienda de campaña delante de la Casa Blanca protestando por cualquier cosa y por otro lado es casi el alma del Camel Club, el que lleva las investigaciones y realiza las acciones más arriesgadas, avalado por su formación militar, su inteligencia y su conocimiento profundo de todo ese mundo. La primera es “Camel Club” (2005), seguida por “Los coleccionistas”, “Frío como el acero”, “Justicia Divina” y la que aparece estos días, “La esquina del diablo”, ¿será la última...? Esta serie me gusta mucho tanto por los personajes como por las tramas que desarrolla, que aún siguiendo siempre una misma línea tienen algunas cosas que hacen que no sean nada repetitivas, cada una tiene algo que la hace distinta, algún elemento especial, algún personaje que entra a formar parte del círculo o algún antagonista que sabes que va a seguir apareciendo. Todas ellas tienen los elementos centrales de la novelística de Baldacci, intriga, engaños, acción, movimiento..., todas ellas consiguen que el lector entre en la historia y quiera saber qué viene a continuación, qué más va a pasar y qué va a ser de todos estos personajes a los que va conociendo a la perfección.
Creo que Baldacci es uno de esos profesionales de la literatura de entretenimiento, a la que lleva a cotas altas y que casi nunca decepciona. Claro que no estamos hablando de literatura con mayúsculas, pero es como ese concepto que mencioné alguna vez referido a las series, ahora para los libros, literatura de palomitas (de las de verdad, claro), ideal para pasar el rato, leer sin romperse demasiado la cabeza y siempre interesante. Creo que es un buen autor y sus novelas que rompen un poco con esta línea me parecen muy decentes, bien escritas, con un estilo simple pero que convence. Thrillers de acción con buenos personajes, con tramas muy bien engarzadas y montadas y con algún componente crítico hacia el mundo de la política y las agencias del Gobierno, no creo que se pueda pedir más. Ahí os queda la recomendación, si no lo conocéis yo empezaría por “La ganadora”, para seguir luego con las aventuras de John Carr y sus amigos del Camel Club.

jueves, 14 de junio de 2012

"El puente invisible", Julie Orringer



Interesante y entretenida la novela que voy a comentar hoy. La tenía por casa desde hace tiempo y me llamó bastante la atención cuando la compré. Era de esas largas y con una historia que tenía buena pinta, situada en un momento histórico muy usado en la literatura y que, en general suele dar buenos resultados. No conocía a la autora y ahora sé, mientras preparaba este comentario, que es su primera novela, creo que con un resultado muy aceptable. Aparece en varios sitios dentro del género “narrativa”, algo tan genérico que es casi como no decir nada. Vamos a decir que se queda a medio camino entre una buena historia de un grupo de personajes dentro de un marco histórico bastante bien reflejado y que funciona como uno de los aspectos fundamentales dentro de la trama. No es  una novela de género histórico en un sentido más o menos estricto, pero sí que usa un marco muy conocido para desarrollar la historia de una serie de personajes conectados entre sí. Además como he dicho en más de una ocasión parece que esto de la novela histórica queda solo reservado para aquellas que transcurran antes del siglo XIX y sobre todo si lo hacen en la Edad Media, algo que no me parece completamente correcto. Cierto es que los protagonistas de esta novela de hoy son ficticios, aunque he leído por ahí que están basados en la vida de los abuelos de la autora, dato que no he podido confirmar completamente. Evidentemente si esto es cierto aún podemos hablar más de que está más cercana a la novela histórica que a otros géneros. La autora es Julie Orringer y la novela se titula “El puente invisible”

Julie Orringer es una escritora nacida en Miami, Estados Unidos, en 1973. Se graduó en 1996 en un Taller de Escritura Creativa en Iowa, donde estuvo después enseñando la misma asignatura becada durante dos años, y graduada en la Universidad de Cornell. También estuvo como becaria en la prestigiosa Universidad de Stanford, donde también dio clases desde el 2001 hasta el 2003. Sus cuentos fueron publicados en conocidas revistas americanas y recibieron varios premios importantes; varios de ellos han sido incluidos en antologías americanas del género. Su primera publicación fue una colección de cuentos, “Cómo respirar bajo el agua”, compuesta de nueve historias, muchas de ellas centradas en personajes que han perdido a alguien cercano y cómo afrontar esa situación. Tuvo unas excelentes críticas y consiguió varias menciones y premios con ella. En el año 2004 consigue una subvención para financiar la investigación con vistas a escribir una novela ambientada en Hungría y París y que transcurriera durante la Segunda Guerra Mundial. El resultado es la novela que comento hoy, aparecida a principios del año 2010 y que pronto fue traducida a varios idiomas. Así “El puente invisible” fue su primera novela larga, recibida bien tanto por la crítica como por el público. En este momento está preparando un libro basada en un personaje histórico (al que no conocía), Varian Fry, un periodista americano que dirigió una red de rescate en la Francia ocupada durante la guerra y que permitió la salvación de entre 2000 y 4000 judíos y miembros de la resistencia.
Antes de hablar del argumento decir que no voy a contar nada que no se pueda saber leyendo la contraportada o los resúmenes de las páginas de venta de libros.
“El puente invisible” podemos decir que tiene dos partes bastante bien diferenciadas, aunque ambas tienen en común a los mismos protagonistas de la historia. La primera parte transcurre en París en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, la segunda pasará a desarrollarse sobre todo en Hungría durante los años de la contienda. Andras Lévi es el protagonista central, al que poco a poco se irán sumando otros. Su familia es judía y originaria de un pequeño pueblo de Hungría, Konyár, pero cuando los conocemos él y uno de sus hermanos viven en Budapest, como paso previo para irse a estudiar fuera del país. Sus padres, Flóra y Béla, tienen un almacén de madera y además de Andras tienen otros dos hijos. Tibor es el que está con él desde el principio, su hermano pequeño con el que tiene una gran relación. El hermano mayor vive en el pueblo con sus padres, Mátyás. El sueño de Andras es ser arquitecto y verá como puede ser un sueño cumplido. Gracias a algunas influencias tras trabajar en un pequeño periódico consigue una beca para irse a estudiar arquitectura a París y es en el momento previo a este viaje cuando empieza la historia. Su hermano Tibor también tiene su propio sueño, irse fuera de Hungría para estudiar medicina, carrera que le gustaría hacer en Italia. Antes de irse Andras recibe un encargo, una familia acaudalada quiere que le lleve una caja a un hijo, József, que también tienen en París, además de llevar una carta para una misteriosa mujer. Andras llega a París tras un largo y complicado viaje y a su llegada las cosas tampoco le serán sencillas. Casi sin dinero, sin conocer a nadie, sin saber demasiado francés..., todo son problemas, pero es una persona que no se deja arrastrar por ellos y que siempre encontrará una solución. La situación con los judíos empieza a ser complicada incluso en París pero hace amistad con otros tres estudiantes de primer curso que serán fundamentales para todo lo que venga después. Polaner, Ben Yakov y Rosen serán sus grandes amigos en cualquier circunstancia. Entre ellos surgirá una amistad que los ayudará a sobreponerse casi a cualquier cosa que les pueda pasar. Intrigado por la mujer a la que le debe enviar la carta decide presentarse en la dirección que figuraba en el sobre. Allí conocerá a Klara, una mujer algo mayor que él y que tiene una hija, Elisabet. No desvelo nada importante si cuento que se enamorará perdidamente de ella y tendrá que superar una gran cantidad de problemas  y obstáculos si quiere que esa relación llegue a buen fin. Pero llega la guerra y su visado expira, así que tendrá que volver a su país natal, donde transcurrirá la segunda parte de la historia. La guerra ha comenzado y Hungría es aliada de los alemanes. Andras y el resto de los personajes ahora se verán dentro de esta otra realidad tan lejana de la que conocimos al principio. Ahora vendrán los problemas, las discriminaciones, los batallones de trabajo, las malas condiciones de vida, el hambre, el miedo y muchas cosas más que tendréis que leer si queréis conocer la vida de estos personajes y algunos más que irán añadiéndose al argumento.
La historia me pareció realmente buena, aún estando cercana a otras que transcurren en la misma época esta añade algunas cosas desconocidas para mí. Sobre todo porque se desarrolla en Hungría, un país que durante la contienda estuvo aliada con Alemania, lo que hace que las cosas fueran parecidas pero distintas en algunos sentidos. Toda la historia de los pelotones de trabajos es muy interesante y está muy bien contada, la vida de los judíos en un país que al principio no seguía al pie de la letra las instrucciones de los alemanes, los contrastes entre algunos militares más cercanos a las ideas nazis y otros que no lo eran tanto... La verdad es que tiene momentos realmente buenos y de paso nos da información sobre este momento histórico que no deja de sorprenderme por lo bárbaro y brutal. Nos va a dar otro punto de vista, otra forma de ver la misma historia que conocemos cuando pasamos de Francia a Hungría.
Además la historia está muy bien contada. Incluso el estilo cambia ligeramente entre ambos momentos. La primera parte, aún teniendo momentos fuertes o tristes, es más suave, más fluida y con un lenguaje más cuidado. Cuando pasamos a Hungría llega el horror y con él cambia la forma de contar, haciéndose más directa, más brutal. Aún así la autora usa las palabras justas y necesarias para que el lector pueda imaginar todo perfectamente, quedándose en el límite justo entre agitar los sentimientos del lector y traspasar la línea hacia una violencia o brutalidad más gratuita. Me gustó mucho la forma en que está escrita.
Además de la historia, que me gustó mucho, un apartado especial para los personajes. Todos están perfectamente retratados y tratados, desde el primero al último todos tienen su momento importante. Incluso algunos que podrían parecer más secundarios, como por ejemplo los padres de Andras, irán apareciendo en algunos momentos puntuales para aportar algo a la trama. El protagonista central está muy bien montado, así como Klara; pero lo mejor es que todos los demás también. No hay uno solo que no tenga su momento importante, que su intervención en la historia no sea fundamental para la misma. Además de eso varios de los importantes van a sufrir cambios y evolucionarán en sus formas de pensar o de comportarse, otro dato más para añadirle méritos a la autora. Todos aparecen ante el lector como personas reales, más que meros personajes de novela. Conoceremos casi todo de ellos, que también es importante, pero están diseñados de tal manera que podemos pensar que cualquiera de ellos pudo existir y pasar casi lo mismo que leemos página tras página. Esta es otra de las cosas que más me atrajeron de la historia. En otros casos de historias de este tipo asistimos a una continuación de desgracias de los protagonistas, tanto que a veces llega un momento en que casi no nos creemos nada, en que pensamos que el autor se está pasando un poco. En este caso son más los momentos tristes y desgraciados que los de otro tipo, pero en ningún momento tuve esa sensación de pasarse de la raya, de ir demasiado lejos en lo que le pasa a los personajes. Toda la historia tiene un aire de verosimilitud, de credibilidad que hace que uno se meta todavía más en las vidas de todos ellos. 
Amor, tristeza, drama, felicidad, acción, guerra, estudios..., una gran cantidad de componentes dentro de una historia que me engancho desde el principio. Quizá no desde las primeras páginas en las que todavía no sabía muy bien por dónde iba, pero pronto cambió y me costaba dejarla. Tanto que las ciento cincuenta últimas me las leí de una sentada, tenía que saber cómo terminaba y no podía dejarla. Tenía que llegar al final de la historia, saber qué pasaba con todos ellos en unas últimas páginas que son realmente emocionantes. Una buena historia, bien contada, interesante y amena al mismo tiempo, creo que bastante recomendable. Espero la siguiente historia de Julie Orringer, creo que merecerá la pena.

jueves, 7 de junio de 2012

"Érase una vez", "Once upon a time"



De la serie que os voy a comentar hoy llevo vistos más o menos la mitad de los episodios de su primera temporada, así que tengo ya suficientes elementos para poder dejaros unas impresiones. Una mezcla entre lo tradicional, lo de toda la vida y lo moderno. Creo que tiene es lo bastante atractiva como para poder recomendarla, por lo menos por aquí nos está gustando bastante a todos y capítulo tras capítulo va ganando en interés. Una de las cosas que destacaría es su originalidad, aún partiendo de algo que casi todos conocemos perfectamente, los cuentos tradicionales, tiene un tratamiento del tema que hace que al mismo tiempo se aleje completamente de ese aire de lo de siempre. Como digo, una mezcla con un resultado más que interesante. El título lo deja claro desde un principio, “Once upon a time”, estrenada aquí como “Érase una vez”. Esta primera temporada se compone de 22 episodios, como no he llegado al final no sé si será de esas que terminan rematando la historia o dejan alguna puerta abierta a una continuación.

Fue uno de los grandes éxitos de la temporada actual en su país de origen, los Estados Unidos, por los índices de audiencia el mejor estreno del año. Tras unos pocos capítulos tenía ya un buen número de seguidores, incluso algunos que habían sido algo críticos al conocer la trama. Una de las cosas que más destacan es la originalidad en el tratamiento de esos cuentos tradicionales, cómo han sido capaces de coger unas historias conocidas por casi todo el mundo y hacer algo distinto, algo nuevo. Son relatos que todos hemos leído, o que nos han leído cuando éramos pequeños (o que nosotros hemos leído a nuestros hijos), conocidos por las múltiples adaptaciones cinematográficas ya sea en forma de dibujos animados o personas reales, más o menos fieles a los originales. En este caso puede parecer raro en un principio, ya que va a mezclar a todos esos personajes que conocemos en una sola historia, pero la verdad es que el resultado de esa extraña mezcla es realmente bueno y en ningún momento nos extrañaremos, por ejemplo, de ver a Blancanieves en la boda de la Bella Durmiente. 

La historia parte del momento en el que Emma Swann (una de las protagonistas centrales) recibe la visita de un niño, Henry Mills, que dice ser su hijo al que dejó en adopción al poco de nacer. Aparece casi de la nada convenciéndola de que debe volver con él al pueblo donde vive para solucionar un gran problema. Un gran libro de cuentos es su acompañante a todas partes, el libro que tiene las claves para solucionar ese gran misterio. Es él el que le dice a Emma que ella es su madre biológica y que los dos son personajes de cuento a los que una bruja muy malvada borró la mente con un fuerte hechizo, haciéndolos vivir unas vidas vacías, tristes y simples en el mundo real, fuera de su mundo de fantasía y sin recordar nada de su vida anterior, dejándolos sin sus finales felices. Pero no solo a ellos dos, sino que en Storybrooke, el pueblo del que viene Henry, viven todos los personajes de esos cuentos, en la misma situación que Emma y él. Ninguno de ellos recuerda nada de su vida “real” y viven en el pueblo desempeñando los trabajos normales de un pequeño pueblo, la enseñanza, la hostelería, los garajes... No recuerdan su infancia ni sus vidas porque fueron puestos allí ya con la misma edad que tenían en el cuento, alejados de sus grandes amores, de sus amigos y de su maravillosa, o no tanto, vida de cuento. Aún así en el pueblo quedan pequeños restos de esa magia que harán que una incrédula Emma vaya viendo que es posible que Henry tenga razón. Ahí están Blancanieves, la Bella Durmiente, Cenicienta, Caperucita Roja, Gepetto, Pepito Grillo, los Siete Enanitos, los Príncipes Azules de varios cuentos y casi todos los personajes que podáis imaginar y recordar. Por supuesto tenemos a la malvada bruja responsable de toda esa situación, que realiza un poderoso conjuro motivado por su infelicidad y con la intención de vengarse de todos ellos, sobre todo de Blancanieves. Una bruja que es en ese momento la alcaldesa del pueblo y que esconde muchas más cosas de las que parece en un principio, además de ser la madre adoptiva de Henry.

Extraña puede parecer la historia pero en cuanto uno se acostumbra resulta realmente atrayente e interesante, además de amena y curiosa. Cada capítulo va alternando las dos realidades, por un lado el mundo de los cuentos y por el otro el engaño de Storybrook. Iremos conociendo y recordando las historias de todos esos personajes, casi como en un maravilloso viaje a la infancia. Es realmente genial la forma que tiene de mezclar a los distintos personajes de cuentos que en teoría no tienen relación, pero como todos vienen del mismo mundo de fantasía se muestra ante el espectador como algo completamente coherente. Una de las cosas que más me gustan es la alternancia en los lenguajes y en la forma de hablar de los personajes. Cuando vamos al mundo de ficción oiremos el lenguaje típico de los cuentos, formal y cuidado, donde los padres se dirigen a los hijos de usted y donde todo es algo más rebuscado y serio. Cuando estamos en el mundo actual este cambia completamente, siendo más moderno, relajado y cotidiano.

El concepto de la serie es arriesgado y audaz y el resultado de esta extraña mezcla es bueno. La puesta en escena es otro de los aspectos destacados. Los castillos, las praderas, la magia, los soldados o los personajes fantásticos están tratados con gran delicadeza y cuidado y  responden a la perfección a una actualización de la tradición, siendo casi lo que casi todos imaginamos en la infancia cuando leíamos o escuchábamos esas historias. Los guiones están perfectamente elaborados para mantener la atención e ir avanzando poco a poco en la historia. En cada capítulo descubriremos quién es cada habitante de Storybrook y más de una sonrisa aparecerá cuando veamos que este es Pepito Grillo, aquella Caperucita o aquel el cazador de Blancanieves. Se nota que dos de sus guionistas lo fueron a su vez de una de las series que más jugaban con los personajes en cuanto a su identidad, su pasado, presente o futuro, “Perdidos”. Todo está perfectamente engranado, de momento, para atrapar al espectador y que tenga ganas de ver qué viene a continuación, jugar a descubrir quién es quién o esperar a ver si por fin Blancanieves y el Príncipe Azul acaban juntos en el mundo de la actualidad.

Si destaca por la perfección de sus guiones también lo hace en otro de los aspectos fundamentales, los actores y actrices que interpretan los distintos papeles. No es fácil hacerlo, ya que tienen que ser parecidos pero distintos en ambos mundos y el resultado también es interesante en todos los casos. Quiero decir que las interpretaciones son todas realmente destacables y algunos sobresalen muy por encima de la media. La protagonista, Emma Swann, es Jennifer Morrison, conocida por su papel durante varias temporadas como la doctora Cameron de “House”. Ella es la única que con su intervención y siempre según las teorías de Henry, puede romper el maleficio y conseguir que cada uno vuelva a su vida de fantasía y felicidad. Emma es una mujer fuerte, que en cierto momento tuvo que abandonar a su hijo y dejarlo en adopción y que de repente se lo encuentra de nuevo en su vida y además con una historia bien difícil de creer. Henry es Josh Dallas, que realmente me está gustando mucho en el papel de ese niño soñador, con continuos problemas con su madre adoptiva y queriendo establecer una relación con su madre real, además de tener que convencerla de que todo eso que le está contando es cierto; antes solo lo había visto como el hijo de Don Drapper en la genial “Mad Men”. Pero hay tres personajes que para mí destacan por encima de todos los demás y que le dan un toque más de calidad a toda la historia.

Blancanieves es Ginnifer Goodwin, una actriz con algo de cine y bastante televisión a sus espaldas. Es uno de los personajes centrales y es en la que quizá más se vea esa gran diferencia entre los dos personajes que tiene que interpretar. Incluso cuando aparece como Blancanieves en el mundo de fantasía aparece en algunos momentos, según lo requiera la situación, casi como si fueran dos personas distintas. En el mundo actual es Mary Margaret Blanchard, profesora del colegio del pueblo, tímida y poco decidida, aunque irá cambiando con el tiempo. Para mí una de las mejores.

Lana Parrilla interpreta a Regina Mills, la alcaldesa el pueblo en la actualidad y la malvada bruja del cuento del personaje anterior. La verdad es que da miedo, estremece y es malísima, recordemos que las brujas de esos cuentos siempre eran tremendamente malas y perversas, baste recordar las pesadillas que provocaron a muchos niños y niñas tras ver las versiones de Disney, que siempre conseguía unas brujas realmente impresionantes. Aquí es la que maneja todos los hilos, la que está detrás de casi todo lo que pasa y la que controla todo en Storybrook. Destaca por encima de casi todos los demás y siempre nos sorprenderá, porque será capaz de ir un paso más adelante en su perversidad.

Por qué será que los personajes oscuros siempre son más atrayentes en estos cuentos que los otros. Digo esto porque el otro que destaca, y mucho, es también uno de este tipo. El actor que lo encarna es uno de los buenos actores de cine, por lo menos a mí siempre me gustó, Robert Carlyle es el Señor Gold en el pueblo y el Rumplestiltskin de los cuentos. Enfrentado a la alcaldesa por una antigua rivalidad, regentando una tienda de antigüedades y siempre buscando tratos que le favorezcan para sus intereses. Como de todos también conoceremos su historia y creo que es de las mejores interpretaciones y papeles de la serie, ambiguo y misterioso, sin saber demasiado bien a qué cartas juega en cada momento.

De paso diré que con esto que he contado no desvelo demasiado, porque conoceremos la historia de estos personajes y su alter ego de fantasía ya en el primer capítulo, de todos los demás no os digo nada, dejaré que los vayáis conociendo a medida que pasan los capítulos.

Una serie recomendable, entretenida, misteriosa, sorprendente y al mismo tiempo tradicional. Una maravillosa forma de que algunos volvamos a la infancia, será difícil no esbozar una sonrisa recordando aquella época de nuestra vida. La época en la que era más fácil soñar, en la que nos creíamos casi todo y en la que todos estos personajes inundaban nuestros sueños o nuestras pesadillas. Una buena forma de volver atrás, de recuperar los sueños y la fantasía que probablemente la vida cotidiana nos hace dejar un poco de lado. Eso sí, matizo que a pesar de contarnos los cuentos de toda la vida no es demasiado recomendable para pequeños, la mayor parte de los cuentos no están nada dulcificados y tiene momentos de cierta (no demasiada) violencia, de situaciones oscuras, de personajes que podrían alimentar pesadillas... Ahí os queda la recomendación, si alguien la vio o la ve gracias a este comentario ya me dirá qué tal. 

viernes, 1 de junio de 2012

Recitando a Celso Emilio Ferreiro en el IES Valadares


Este año se celebra el centenario de una figura fundamental para la cultura gallega, Celso Emilio Ferreiro. Xoan Gulías, coordinador del Equipo de Normalización Lingüística, compañero de trabajo y amigo, dedicó una buena cantidad de horas a filmar por distintos lugares del centro a alumnas, alumnos, profesores, profesoras, padres, madres y personal no docente recitando breves fragmentos de varios poemas de este autor. El que aparece al principio es Luis Ferreiro, hijo del homenajeado, y que estuvo en el instituto para inaugurar una sala de lectura dedicada a su padre. Aquí está el vídeo completo, pienso que merece la pena que lo veáis entero.

jueves, 31 de mayo de 2012

"Libros de Luca", Mikkel Birkegaard



“Sin lectores, los textos no dicen nada. Necesitan de, al menos, un lector. Entonces seguramente hablan. Y cómo... No solo hablan, también susurran, algunos incluso gritan.”
Valgan estas líneas como presentación de la novela que voy a comentar hoy. Llevaba un tiempo en la estantería y por fin me decidí a cogerla. Hace un par de años, viendo la revista de una conocida empresa de venta de libros a domicilio me atrajo el argumento, no conocía al autor, pero la historia me llamó la atención, me parecía algo original y distinto y me decidí a pedirla. La verdad es que en general no me decepcionó, me gustó bastante y confirmó esa impresión de originalidad que percibí cuando pasaba las páginas sin saber demasiado bien qué pedir. Tiene algunos momentos que no me convencieron del todo y que comentaré después, pero en general creo que puede ser un autor a tener en cuenta. El autor es Mikkel Birkegaard y esta su primera novela se titula “Libros de Luca”.

Mikkel Birkegaard nació en 1970 en Copenhague, ciudad en la que vive actualmente. Es informático de profesión y “Libros de Luca” es su primera novela, aparecida en Dinamarca en 2007 y editada en castellano en el 2009. La obra está dentro del género del thriller, uniendo reflexiones sobre la literatura y el poder de los libros. Tuvo un gran éxito en su país y ya ha sido traducida a más de veinte idiomas, con gran éxito en todos los lugares donde ha sido editada. En varios de ellos no han mantenido el título original, apareciendo en más de uno como “The library of shadows”, que sería algo así como “La librería de las sombras”, título que tras leerla no me parece tan adecuado como el original. Está prevista una adaptación cinematográfica de esta historia. Su segunda novela, “Sobre mi cadáver” apareció en el 2009 y de momento no puede encontrarse traducida por aquí. Con ambas tiene un lugar dentro de los nuevos autores de la narrativa de los países nórdicos, una de las zonas más prolíficas últimamente en este tipo de géneros a medio camino entre la novela negra, el thriller más o menos realista o fantástico y la ficción. 
Comenzamos la historia cuando Luca Campelli, el dueño de la librería llamada “Libri di Luca” entra en la misma tras pasar un tiempo fuera. Vuelve a contemplar el trabajo de su vida, una librería dedicada a ejemplares antiguos o con algo especial, llena de vitrinas para la mejor conservación de todos esos seres a los que el quiere con todo su corazón. En cierto momento coge un libro y comienza a leer, pero algo pasa, mientras lee empieza a encontrarse mal y cae fulminado desde la primera planta de su negocio, víctima de un ataque al corazón. Tras esta repentina muerte conoceremos a Jon Campelli, el hijo de Luca, un prestigioso abogado de Copenhague que sin quererlo ni desearlo se convertirá en el dueño de la librería. Jon no tenía una buena relación con su padre, que lo abandonó cuando era pequeño sin que supiera por qué, algo que ahora descubrirá, así como otras muchas cosas. Acude al entierro de su padre y allí tomará contacto con una serie de personajes cercanos a Luca que le abrirán los ojos a un mundo desconocido, lleno de sorpresas y misterios que harán que la vida de Jon cambie para siempre. No sabe que en la librería se reúne la Sociedad Bibliográfica, una organización que existe desde hace mucho tiempo y que trabaja por el buen uso del gran poder que se esconde detrás de los libros. Todos sus miembros tienen un poder, un gran poder que posiblemente por herencia Jon también tenga, ya que su padre era uno de los que lo ostentaban en su grado más alto. ¿En qué consiste este poder? Son Lectores, también llamados Transmisores, personas que cuando leen en voz alta hacen volar la imaginación del que los escucha hasta poder imaginar a la perfección aquello que están escuchando, pero además este poder también les permite enfocar esta energía con otros propósitos muy lejos de los que esta Sociedad persigue, que no es más que fomentar el placer de la lectura y la imaginación. Esta parte más siniestra de este poder reside en que el Lector puede conseguir que la persona o personas que lo escuchan hagan o piensen todo lo que este quiera, desde hacerlos cambiar de opinión hasta llevarlos a la muerte. Alguien puede morir por leer a cualquier autor, sin saber que en realidad ha sido asesinado. Además de estos Lectores tenemos a otro grupo con una capacidad parecida y distinta a la vez, son los Receptores, aquellos que pueden manejar la mente de una persona mientras esta está leyendo, haciendo que sea más o menos consciente de lo que lee, que imagine en mayor o menor medida esas palabras escritas, llevando su mente también hacia donde ellos quieran en cada momento. Dos grandes poderes que pueden ser buenos o malos dependiendo de quién y cómo se usen. Todo esto dejará atónito a Jon, que no puede creerlo, pero pronto descubrirá que su padre era uno de los más grandes y mejores Lectores y también conocerá a Katherina, una de las más poderosas Receptoras y a la que Luca estaba ayudando a controlar y dominar su poder. En el fondo la idea de que su padre en realidad no falleció de muerte natural, sino que fue asesinado, con una aparente relación con el enfrentamiento que surgió hace años entre Transmisores y Receptores, que siempre recelaron unos de otros por sus opuestos poderes. Una época en la que también falleció su madre, una muerte misteriosa que parece tener relación con todo esto y que fue el momento en el que Luca lo entregó en adopción. Así Jon se verá dentro de un mundo completamente desconocido para él, fascinante y peligroso, teniendo que arriesgar su vida y la de sus nuevos amigos para llegar al fondo de la cuestión. Cada texto necesita un Lector para cobrar vida y los libros poseen un poder secreto que crece con cada persona que los lee, un poder que solo unos pocos pueden dominar.
Una historia que mezcla elementos de varios géneros, una mezcla que no resulta nada mal y que me entretuvo bastante. Ciencia ficción por un lado, thriller por otro, con buenos momentos de novela de acción con sus persecuciones, disparos y demás; incluso en algunos momentos rozando el terror casi gótico (poco, que conste). Resolución de asesinatos y misterios, personajes que engañan tanto a otros personajes como al propio lector y, sobre todo, un gran amor y respeto por los libros y la lectura. Creo que esta fue una de las cosas que más me gustaron, el autor demuestra su afición a la lectura y el tema de las “lecturas vividas o recreadas” me parece todo un acierto. “Libri di Luca” es una librería que todo buen lector querría conocer, un lugar donde los libros son tratados con respeto e incluso adoración, un lugar para leer y escuchar lecturas casi como si fuera un ritual. El tema de los libros casi como seres vivos que acumulan energía entre sus páginas y palabras me parece sensacional y está muy bien planteado y pensado. Todos los personajes, sean del bando que sean, sienten un profundo respeto por la obra escrita, se mencionan grandes clásicos de la literatura y los más conocidos son los más usados. Se habla de lo que dicen, de cómo lo dicen e incluso de cómo están encuadernados o editados. Cuántas más lecturas tenga un libro y sobre todo si fueron hechas con cariño y respeto más energía acumulan dentro y más válidos son para las posibles intenciones de los  Transmisores.
En general la novela está muy bien, aún así le voy a poner un pequeño pero. Estamos ante una obra de ficción, pero que mantiene un cierto tono de credibilidad, de posibilidad de que las cosas podrían ser como ahí aparecen, pero el final me decepcionó un poco. Evidentemente no lo voy a contar, pero cuando la leáis ya me diréis si estáis o no de acuerdo conmigo. Todo mantiene un aire y un tono muy adecuado para la historia que estamos leyendo, pero el final me parece algo excesivo y quizá exagerado, aún manteniendo la idea general a mí me gustaría que tuviera un desarrollo distinto. No quiero contar más para no estropearle la novela a nadie, pero es lo que me pareció a mí, que incluso me costó un poco seguir el desarrollo de esas últimas páginas.
Buenos personajes todos ellos, una buena historia y, como digo, un final que me dejó un poco frío. Me pareció una novela entretenida, que se lee con gusto e interés, bien escrita, sin demasiados excesos y yendo bastante al grano sin demasiadas divagaciones fuera de la historia principal. Me quedó con el tema de los libros y la lectura, de cómo leemos a veces o de cómo deberíamos leer. Yo os la recomiendo, espero que alguien me diga (también sin contar nada) si ese final tras una historia decente le gustó o no.

jueves, 24 de mayo de 2012

"El mapa del cielo", Félix J. Palma



Como lector suelo dejar un espacio en el tiempo entre novelas del mismo autor, manía o costumbre, no hay una razón determinada, pero del mismo modo tampoco suelo leer dos novelas seguidas del mismo género, a no ser que continúen y me hayan dejado tantas incógnitas que tenga que solucionarlas. Las trilogías están de moda últimamente y a veces no es fácil seguir esta tendencia, y con ciertos autores prefiero esperar a tenerlas todas antes de ponerme con la lectura, sobre todo para no olvidar situaciones, personajes y esas cosas. En el caso de la novela de hoy paso un poco por encima de lo dicho, no hace demasiado que leí la primera, que ya tenía un tiempo, y no pude resistirme a leer la segunda de esta “Trilogía Victoriana” de Félix J. Palma, que apareció recientemente. Lo cierto es que “El mapa del tiempo”, que comenté el mes pasado, me resultó una historia muy atrayente y tremendamente entretenida, así que tenía ganas de leer “El mapa del tiempo”, segunda entrega de la trilogía mencionada y publicada a principios de este 2012.

Muy reciente la reseña biográfica del autor, así que para ella me remito a lo publicado hace poco tiempo.

La verdad es que esperaba encontrarme algo muy parecido a la primera novela, pero tengo que decir que aún manteniendo el tono general en cuanto a estilo, historia y entretenimiento tiene suficientes elementos para hacerla completamente distinta. No es fácil comentar las líneas generales de la historia sin contar demasiadas cosas del argumento y sin desvelar nada a los futuros lectores (los que ya la haya leído entenderán esto perfectamente), intentaré hacerlo lo mejor posible. Quizá en esta novela las sorpresas o juegos del autor en cuanto a la historia sean menores. En este caso estamos ante una historia algo más plana en cuanto al relato, pero aún así llena de sorpresas para el lector, de juegos y de referencias no solo a la otra novela, sino a todo un mundo lleno de personajes reales e históricos mezclados con otros de ficción. De nuevo estamos ante un relato lleno de equívocos, de personajes que engañan al lector desde el principio y de situaciones que nos van a hacer evocar multitud de novelas o de películas que ya forman parte de los clásicos del género. A medio camino entre la novela de ciencia ficción y la de aventuras, con momentos que responden perfectamente a los cánones clásicos del primero de los géneros y con otros que se centran más en el segundo. Las referencias a otras historias anteriores, ya sean en papel o en celuloide son constantes pero no conforman un refrito, una mezcla o una copia, son un completo y enorme homenaje a grandes clásicos de ambos géneros, un homenaje que resulta perfectamente coherente y atrayente para el lector, por lo menos para mí lo fue. Entre todos esos elementos destacaría dos que están entre mis favoritos, tanto del cine como de la literatura. Varias son las referencias a una de las obras de Edgar Alan Poe que leí varias veces, la primera cuando era muy joven, pero es una novela que releo y que está entre mis mejores novelas de aventuras de siempre, “La narración de Arthur Gordon Pym”. Todos conocemos los relatos góticos o de terror de Poe, pero quizá esta novela de aventuras quedó algo eclipsada por las demás y creo que todo lector que se precie debe leerla al menos una vez, ahí queda la recomendación. La otra fuente de inspiración que tengo grabada es “La guerra de los mundos”, leída también en más de una ocasión, una de las mejores novelas de H. G. Wells y con una soberbia adaptación al cine del año 1953 que me gustó mucho más que la producida en el 2005 (que no es que estuviera mal, pero creo que le faltaba el encanto de la antigua, pero que aún así tenía buenos momentos y mantenía hasta cierto punto el aire de la novela de Wells). También es inevitable recordar durante la lectura la famosa historia de Orson Welles, cuando desde la radio en la que trabajaba, retransmitió una falsa invasión extraterrestre con tal convicción que muchos oyentes salieron aterrorizados a las calles pensando que todo era cierto, otro de esos originales genios que aparecen de vez en cuando.

“El mapa del cielo” contiene varias historias en una sola novela. Comenzaremos conociendo a Richard Adams Locke, un periodista americano que en el año 1835 publicó una serie de artículos en el “New York Sun” firmados por el astrónomo John Herschel. En ellos se hablaba de que la Luna estaba habitada por una serie de seres fantásticos que Herschel había visto desde el observatorio en el que trabajaba. Este astrónomo no sabía que su nombre estaba siendo usado en estos artículos pero los lectores creyeron a pies juntillas lo que Locke contaba, una historia que mantuvo durante bastante tiempo. Toda esta parte que Palma nos cuenta es real e histórica y los personajes también, será la que le sirva de pretexto para continuar con su relato. Locke crea un mapa en el que aparecen los planetas, las estrellas, los extraterrestres, un mapa que irá pasando generación tras generación por las mujeres de su familia como un elemento al que recurrir cuando es necesario soñar un poco y escapar de la realidad cotidiana. De ahí pasaremos a conocer a Emma Harlow, la biznieta de Locke, otra mujer descontenta con su tiempo, lejos de las convenciones que se le piden a una dama de la sociedad americana de la época, asediada por una gran cantidad de pretendientes, aunque ninguno la convence demasiado como para casarse con él. Uno de ellos es el millonario Montgomery Gilmore, profundamente enamorado de ella y capaz de cualquier cosa para conseguir que los sentimientos sean correspondidos. A Emma todos le parecen insoportables, colmándola de regalos y atenciones que ella no desea, ella quiere un hombre que se salga de lo normal, una persona que sea capaz de hacer soñar al mundo como lo hizo su bisabuelo y que escape de lo convencional. Gilmore es uno de los más constantes en sus atenciones, pero al mismo tiempo es de los que ella menos soporta. ¿Cómo librarse de él?, pidiéndole un imposible. Le dice que se casará con él si es capaz de hacer soñar al mundo, tendrá que representar la invasión marciana que H. G. Wells recientemente describe en su novela “La guerra de los mundos”. Parece imposible, pero el amor es más fuerte que todas las cosas y Montgomery Gilmore se pondrá manos a la obra para conseguir el corazón de Emma Harlow (tendréis que leerla para saber si lo consigue o no).

De nuevo nos encontraremos con H. G. Wells como personaje. Acaba de publicar con bastante éxito “La guerra de los mundos” y pasado un tiempo recibe una carta de un autor americano que escribió una continuación titulada “Edison conquista Marte”, su autor es Garrett Putnam Serviss. Como va a visitar Londres le pide que queden en algún lugar para charlar un poco. Wells considera esa continuación como una aberración que poco tiene que ver con las intenciones que él tenía al escribir su novela, que ve como una crítica a varios aspectos de la sociedad, así que su idea es criticarlo todo lo posible, por eso acude a una cita que no le apetece nada. Pero desde el principio Serviss le cae bien y la charla que sostienen se vuelve amena e interesante, además de aderezada por buenas cantidades de alcohol. En un momento dado Serviss le habla de una cámara secreta de la que él tiene una llave, una cámara en el Museo Británico en la que el Gobierno guarda cosas que considera que el pueblo todavía no puede conocer. Entre ellas está una nave extraterrestre y el cadáver de su piloto. Muy animados por el alcohol y con un Wells muy intrigado se cuelan en el museo y entran en la cámara, donde podrá ver con sus propios ojos que todo lo que le ha contado Serviss es cierto, allí está lo que este le había dicho, algo inconcebible y que lo deja completamente atónito.

Pero Palma no nos va a dejar con la intriga de la procedencia de estos dos elementos de fuera de la Tierra. De nuevo cambiaremos de época y lugar para que el narrador nos cuente la historia del Annawan, un barco que viaja a la Antártida en una expedición en busca del agujero que puede llevar al centro de la Tierra. Tras un complicado y arduo viaje llegan a las heladas tierras, pero el barco se queda anclado en el hielo y toda la tripulación intenta llevar la situación lo mejor que puede. Será aquí en donde aparezca la nave extraterrestre y su tripulante, en una estremecedora historia con un final trágico.

Y de aquí pasaremos a la tercera historia, que va a mezclar elementos de todas las anteriores y que será de la que menos cuente. El protagonista será Wells y su novela “La guerra de los mundos” en una historia a medio camino entre la originalidad y el homenaje, llena de momentos de acción, humor y amor.

De nuevo varias historias conforman esta nueva novela del autor, todas ellas perfectamente engarzadas y dirigidas con maestría. El mismo narrador más que omnisciente que aparecía en “El mapa del tiempo” nos acompaña ahora casi como un maestro de ceremonias que nos va presentando toda la acción, los personajes, las relaciones entre ellos y todo aquello que el lector quiere saber e incluso algunas cosas que sería mejor que no supiera. Creo que este narrador es uno de los mayores aciertos de la historia, entre director de orquesta y contador de cuentos, ameno y divertido. También en este caso desde el punto de vista de este contador de historias me gustaron mucho todas las nuevas reflexiones que hace sobre el autor de novelas, de su función y su forma de concebir la realidad y todo lo que la rodea. Si en la novela anterior hablaba sobre algunas cosas en esta se centra en el novelista como uno de los integrantes fundamentales de la sociedad en tanto en cuanto tiene como una de sus misiones centrales ayudar a la gente a soñar con sus relatos, a vivir vidas y realidades lejanas a ellos, una maravillosa vía de escape para la realidad cotidiana. Una idea con la que coincido bastante y que creo que es una de las funciones más importantes de la literatura de todos los tiempos.

Ciencia ficción, aventuras a raudales, acción casi continua, mucho y buen humor y también el amor como elementos centrales del relato. La verdad es que tiene de todo y muy bien plasmado sobre el papel. En algunos aspectos me gustó más la anterior, pero en otros esta. Aún siendo parecidas son distintas, coinciden en el tono general del relato, en la forma de contarlo pero tienen suficientes elementos para hacerlas ligeramente distintas, cada una con sus méritos. Comentar cuáles sería decir demasiado y es mucho mejor que sea el lector el que descubra esas diferencias y opine cuál de ellas le gustó más. Sigue teniendo ese aire de novela clásica de aventuras, uniendo perfectamente lo antiguo y lo nuevo, no en vano al principio de la novela la califica de “folletín” como aquellos por entregas tan de moda hace ya muchos años y que casi nacieron en la época en la que transcurre la historia. La fascinación de Palma por Wells es patente, uno de los grandes autores del género y un genio imaginativo y creador. Hace poco leí una biografía suya y descubrí la enorme cantidad de novelas y relatos que escribió, me he dado cuenta de que solo leí sus novelas más conocidas, habrá que ponerle remedio.

Una lectura recomendable para pasar un buen rato en cualquier momento. En algún sitio leí que no era necesario haber leído la anterior para leer esta, siento disentir, para mí es imprescindible haber leído “El mapa del tiempo” antes de ponerse con esta. Ya os digo que hay una serie de personajes con los que volveremos a coincidir en mayor o menor medida en cuanto a su importancia dentro de esta historia, pero tampoco os voy a decir cuáles, tendréis que leerla.

sábado, 19 de mayo de 2012

Defensa de la enseñanza pública

Creo que esta vez no me voy a extender, con ver el vídeo y reflexionar un poco es más que suficiente

jueves, 17 de mayo de 2012

17 de mayo, Día das Letras Galegas dedicado a Valentín Paz Andrade



El “Día das Letras Galegas” se celebra desde 1963, instituido por la Real Academia Gallega para homenajear a aquellas personas que destaquen por su creación literaria en idioma gallego o por defender esta lengua. Cada año se dedica a un autor o autora diferente. La elección de esta fecha viene dada por la publicación en ese mismo día en el año 1863 en La Habana de la obra “Cantares Gallegos” de la poetisa Rosalía de Castro, una obra que marcó el principio del renacimiento cultural del gallego.
Este año está dedicado a Valentín Paz Andrade, autor de ensayos sobre literatura, historia, economía o pesca, varios libros de poesía y algo de narrativa. Nació el 23 de abril de 1898 en Lérez (Pontevedra) y murió en Vigo el 19 de mayo de 1987. Además de su actividad literaria fue un destacado jurista y político. Estudió la carrera de Derecho en Santiago de Compostela y siempre se mostró como un activo miembro de la vida universitaria. Es en esos tiempos cuando inicia sus contactos con el galleguismo, relacionado con las “Irmandades da Fala”. Colaboró con diferentes revistas sobre todo con artículos de temas lingüísticos o literarios. Su interés por la literatura aparece cuando su tío, el poeta Juan Bautista Andrade, le presenta a una de las figuras fundamentales de la cultura gallega, Castelao. Fue director del periódico galleguista “Galicia” entre 1922 y 1926, año en que fue cerrado por la dictadura de Primo de Rivera. Posteriormente fue dirigente del Partido Galleguista, secretario del mismo desde 1934. Desde 1921 ejerce la abogacía en Vigo y en 1924 pasa dos meses en la cárcel a causa de dos artículos periodísticos. En 1931 se presenta junto con Castelao y Cabanillas a las elecciones para las Cortes Constituyentes, no saldrá elegido por una mínima diferencia de votos. En 1936 colabora con la campaña a favor del Estatuto de Galicia. Sufre dos atentados, el primero en Vigo y el segundo en Verín, a donde fue desterrado después del alzamiento franquista. A causa de sus artículos e ideas políticas sufrió varios destierros. Fue director de la revista “Industrias Pesqueras” (1942), abogado de prestigio en Vigo y uno de los impulsores del grupo Pescanova, siendo su vicepresidente en 1960. Trabajó como técnico de la FAO, publicando el primer tratado sobre “Principios de economía pesquera” (1954) y trabajando en misiones internacionales en Hispanoamérica. Siguió colaborando en periódicos como el “Faro de Vigo” o “El pueblo gallego”. A partir de 1945 organizó la tertulia del café Alameda en Vigo, donde se reunía con intelectuales y artistas. Tras la muerte de Franco representó a Galicia en la “Comisión de los Diez” que negoció la transición política y fue elegido senador por Pontevedra. En 1978 pronunció el discurso de ingreso en la Real Academia Galega.
Como escritor, además de los artículos periodísticos, es autor de ensayos literarios, históricos y económicos, reflejando siempre su preocupación por el progreso de Galicia, además de obras especializadas en temas pesqueros. Como poeta formó parte de la Generación de 1925. Se inicia en la literatura en 1921 con la publicación de “Soldado da morte”. En 1955 aparece “Pranto matricial”, evocando la figura de Castelao, que murió unos años antes y reeditada en 1975 en cinco idiomas. En 1968 “Sementeira do vento”, tratando el tema del paisaje y las gentes de Galicia, junto con el exilio y los poetas gallegos. “Cen chaves de sombra” (1979) y “Cartafol de homenaxe a Ramón Otero Pedrayo” (1985) son sus dos últimas obras poéticas.

Así este 17 de mayo recordamos a este completo autor y político, una de las figuras fundamentales de la cultura y sociedad gallegas. Qué mejor forma de hacerlo que dejaros uno de sus poemas:
“NA MATRICIAL GALIZA, SEMPRE TÚA, 
que dende a Torre de Hércules ao Miño
un facho acenderá por cada illa,
cando ti volvas polo mare;
de toxo unha fogueira en cada monte;
cando ti volvas polo mare;
dos castros na coroa unha cachela,
cando ti volvas polo mare;
unha loura candea en cada pino,
cando ti volvas polo mare;
o seu cirio de frouma os alciprestes,
cando ti volvas polo mare;
luces de ardora branca en cada mastro, 
cando ti volvas polo mare;
un farol mariñeiro en cada dorna,
cando ti volvas polo mare;
veliñas á xanela en cada casa,
cando ti volvas polo mare;
e as pérolas das bágoas derramadas,
cando ti chegues polo mare;
cando ti chegues polo mare...”
Galiza, 1954

jueves, 10 de mayo de 2012

"El círculo de los escribas", Romain Sardou



Volvemos al mundo de las novelas, en este caso del género negro o de investigación, otro de esos que suelen gustarme bastante cuando están bien hechos, mantienen la intriga y tienen un desarrollo medianamente original, algo que no es demasiado fácil en un tipo de novela de la que podemos encontrar infinidad de ejemplos. En este caso de un autor del que comenté su primera novela al poco tiempo de empezar con este blog, allá por julio del 2010 apareció un comentario de “La herejía”, del novelista francés Romain Sardou. En este caso esta es su tercera novela y curiosamente creo, desde mi opinión, que adolece de las mismas virtudes y defectos que mencioné cuando comenté la anterior. Luego me explicaré. El título es “El círculo de los escribas”.

Romain Sardou es un autor nacido en 1974 en Boulogne-Billancourt, Francia. Como curiosidad comentar que es hijo del cantante y compositor Michel Sardou. Viene de una familia de artistas, cantantes, actores y escritores. Esto hizo que su infancia y juventud estuvieran llenas de arte en casi todas sus manifestaciones, pero fue la lectura la que ganó la partida sobre las demás. Creció leyendo las obras de los grandes autores y fue lo que hizo que se decidiera por la escritura. Dejó la escuela secundaria el año en que se iba a graduar con la idea de convertirse en dramaturgo. Luego asistió durante tres años a clases de teatro, con la idea de comprender mejor el funcionamiento del mismo y entender la profesión de actor. Posteriormente trabajó en el festival de Rametuelle. En los años noventa viajó a Estados Unidos y trabajó en la Disney. En el año 2002 apareció su primera novela, “La herejía”. En castellano sus obras están editadas por Grijalbo y DeBolsillo. La primera apareció en el año 2004. Otras publicadas son “El peregrino del tiempo” (2006), y “Líbranos del mal” (2009). La que comento hoy es del año 2008. Además es autor de varios cuentos navideños escritos para sus hijos. Su última novela por el momento no ha sido editada por aquí, titulada “Quitte Rome ou meurs” (“Vete de Roma o muere”), una historia que transcurre en la antigua Roma.

“El círculo de los escribas” transcurre en la localidad de Concord, en New Hampshire. Allí el oficial de policía Stu Sheridan lleva una vida bastante tranquila, hasta que en unas obras encuentran 24 cadáveres apilados de forma completamente ordenada, todos ellos vestidos y con un disparo en el corazón, tal como están parecen haber ido allí voluntariamente. Además no tienen nada en común, distintas edades, sexos... Un misterio que no podría desvelar, ya que el FBI enseguida se hará cargo del caso, dejándolo de lado, aunque Stu no es una persona que deje las cosas fácilmente, sobre todo cuando los asesinatos han tenido lugar en su población. Al mismo tiempo iremos conociendo la historia de Frank Franklin, un estudioso de la literatura, autor de un libro que tuvo una gran fama en el que hace un análisis crítico de varios autores. A raíz de esa publicación se le ofrece la posibilidad de ser profesor de creación literaria en una prestigiosa universidad privada de la misma zona en la que aparecen los cadáveres, la Universidad de Durisdee. Durante algunos capítulos iremos conociendo la historia de estos dos personajes, dos caminos que parecen no tener conexión. Sheridan irá poco a poco recabando información sobre algunos de los asesinados, ya que va a costar identificarlos, y sobre algunas cosas relacionadas con el caso. Mientras Franklin llega a la universidad, se instala y comienza sus clases. Es evidente que ambos acabarán teniendo contacto, ¿cómo? Buscando puntos en común entre los muertos Sheridan descubre que varios tienen algo que los relaciona, la afición a la lectura de las novelas negras de un misterioso autor que casi nadie conoce, un autor de ventas limitadas y no demasiado éxito pero que plasma todo en sus historias con una precisión milimétrica. No sabiendo demasiado de literatura acudirá a Franklin pidiéndole que le eche una mano. En un principio le ruega a Franklin que lea esas novelas para encontrar en ellas las claves del autor, intentando adivinar cuál es su forma de pensar y qué relación puede tener con las misteriosas muertes, de las que casi no hay una sola pista. En el medio está también la existencia de un club secreto formado por unos pocos alumnos de la universidad y que se hacen llamar a sí mismos el Círculo de los Escribas. Pronto estos dos personajes se verán inmersos en un gran misterio, en una complicada historia que hará que se replanteen muchas cosas y que estará llena de sorpresas y emociones. Tendrán que usar todo su ingenio para atrapar al misterioso asesino, en un juego entre literario y mortal.

La novela creo que tiene un buen planteamiento, la idea central es bastante original y el desarrollo de la misma está bastante bien logrado, consiguiendo mantener la atención del lector en todo momento. En ese sentido está muy bien, capítulo tras capítulo vas conociendo algo más, aclarando algunas cosas y viendo todo desde el punto de vista de los dos protagonistas. Ambos personajes están bien diseñados, tienen una personalidad  bien definida y su intervención dentro de la historia está muy bien organizada. Alrededor de ellos algunos otros aparecen a los que habrá que estar muy atento, porque durante buena parte de la historia no sabremos muy bien de quién desconfiar o, sobre todo, como el asesino puede estar haciendo lo que hace. Al igual que en la novela que comenté anteriormente el lenguaje es directo, incluso en algunos momentos puede hacerse algo desagradable por lo detallado y brutal, pero es la forma de hacer que el lector pueda llegar a sentir lo mismo que están pasando los personajes de la historia. La novela se lee muy bien y mantiene al lector en un cierto estado de tensión, me parece una buena historia y en ese sentido me gustó bastante. Para poder decir algo más quizá tendría que desvelar algunas partes, cosa que no voy a hacer, porque lo mejor es, como siempre, que el propio lector descubra las cosas a medida que avanza las páginas.

Pero tiene un pequeño problema desde mi punto de vista. Al principio de este comentario decía que para esta tercera novela del autor podría aplicar muchas de las cosas que comenté cuando lo hice con la primera, que tiene las mismas virtudes y los mismos defectos. La mayor virtud está indicada en el párrafo anterior, la historia es original, los personajes no son demasiado tópicos e incluso entran dentro de lo creíble, el desarrollo también está bien, pero le falta algo. En aquel momento decía “La herejía” era una buena historia pero que fallaba en el sentido de que quedaba demasiado simple, que podía dar más de sí o estar más desarrollada en algunos momentos. Pues a esta creo que le pasa lo mismo. Hay en ella muchas ideas que podría haber desarrollado más, que quedan algo flojas y que si las trabajara más darían lugar a una historia mucho más interesante. No solo en lo que se refiere a la parte de investigación, sino también en la parte en la que nos cuenta cosas de los personajes, de sus vidas o de lo que hacen. Cierto es que de algunos no lo hace demasiado porque quizá desvelaría parte de los misterios, pero con otros podía hacerlo. La historia nos la cuenta en unas trescientas páginas más o menos, quizá con unas cuantas más quedaría mucho más redonda. Incluso las páginas finales son algo caóticas, quizá demasiado rápidas teniendo en cuenta lo anterior, de eso casos en los que parece que el autor no tiene demasiado claro (o no tiene demasiadas ganas) cómo terminar la novela y lo liquida todo de unos cuantos plumazos. Creo que con un poco más de desarrollo en varios sentidos sería una novela mucho mejor.

Aún así no está mal, recomendable para los que les guste el género. Bastante entretenida y buena de leer, puede uno meterse en la historia con gran facilidad y seguir a estos dos protagonistas en su aventura para encontrar al asesino. Buena lectura para una tarde veraniega, cuando uno está de vacaciones y tiene ganas de leer algo sencillo, fácil y sin demasiado esfuerzo, y entretenido e interesante al mismo tiempo. Tengo pendientes sus otras novelas, no sé si les pasará lo mismo (buenas ideas con una realización algo escasa), lo veré en algún momento.