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jueves, 26 de abril de 2012

"El lector de cadáveres", Antonio Garrido



Buscando algún libro para regalar en estas pasadas Navidades me encontré con el que voy a comentar hoy. No conocía al autor, pero el título y la portada eran llamativos y me animé a echarle un vistazo. Leído el resumen de la contraportada mi interés creció, tenía buena pinta, una buena historia y al final fue el regalo para uno de mis cuñados. La verdad es que no sé si lo leyó ya o no, pero si lo hizo espero que le gustara tanto como a mí. Me pareció una buena historia, una lectura interesante y muy amena, además de aportar una buena cantidad de datos bien metidos dentro del argumento. El autor es Antonio Garrido y la novela de hoy “El lector de cadáveres”.
Antonio Garrido nació en Linares (Jaén) en 1963. Sus lecturas de juventud fueron los grandes clásicos de todos los tiempos: Walter Scott, Stevenson, Dumas, Salgari o Jack London. Sus primeras intenciones eran dedicarse a la escritura y la novela, pero en cierto momento se decidió por estudiar Ingeniería. Posteriormente se dedicó a la docencia y publicó varios trabajos de carácter técnico. Este rumbo cambió en el año 2001, cuando durante un viaje por Alemania una historiadora le habló de un manuscrito olvidado que acabó dando lugar a su primera novela, “La escriba”, publicada en 2008. Esta novela tuvo un gran éxito, traducida a trece idiomas y ganadora de varios premios internacionales. Es una novela que podemos incluir dentro del género de suspense histórico  y aventuras, que parece ser el mundo en el que se va a mover el autor. En 2007 empezó a trabajar en su segunda novela, esta que os comento hoy, siguiendo esa misma línea. Actualmente compagina su trabajo como escritor con el de profesor en la Universidad Politécnica de Valencia y en la Universidad Cardenal Herrera de la misma ciudad, además de participar en conferencias, ponencias o talleres de novela histórica. “El lector de cadáveres” llegó a las librerías a finales del año 2011.
Como dije al principio cuando cogí la novela y leí el resumen de la historia me llamó la atención, pero lo primero fue leer las líneas iniciales, hablando de que nos iba a contar un relato sobre el primer juez forense de la historia. Quizá el trabajo de forense hace unos años no era tan llamativo como ahora, hoy, creo que gracias a la televisión, tenemos una idea de cómo trabajan; bueno, más o menos, que ya sabemos que en las series siempre se exageran las cosas un poco. Claro que con la cantidad de CSI, de investigadores y series policíacas y de novelas con este tipo de personajes todos tenemos una cierta idea de qué hacen. Así que eso de leer “el primer forense” hizo que algo se encendiera, un cierto interés por leer esa novela que parecía tener más de histórica que otra cosa y además de un autor desconocido para mí. Ya digo que es más que una novela histórica, con más elementos y más variada, con otras vías de interés que le dan una cierta originalidad. 
Vamos a conocer la vida de Ci Sóng, un personaje histórico que también llegó a conocimiento de Garrido también por casualidad. Podéis leer la historia completa en el epílogo final. El autor fue invitado a un congreso de ciencia forense en el cual una de las ponencias hablaba de este personaje que atrajo poderosamente a Garrido. Descubrió que tenía una gran cantidad de libros sobre formas de morir, marcas dejadas en los cadáveres y una buena cantidad de información sobre investigación forense. Consultó gran parte de este material, así como sobre la época en la que vivió, formas de vida, organización social y todo lo que pudiera ser interesante para el desarrollo de su historia. El trabajo de recogida y revisión de información tiene pinta de haber sido ingente y laborioso, pero creo que su reflejo en la novela es realmente bueno. La cantidad de información que el lector va a recibir sobre la época y todo lo que la rodea, así como sobre la investigación forense en ese momento es mucha y toda ella bastante interesante, por lo menos para mí, y bien introducida dentro del desarrollo del argumento, sin resultar excesivamente pesada ni prolija. Esto ya es un punto a su favor. Eso sí, matizar que el protagonista es un personaje histórico, que casi todo lo que se cuenta sobre la vida en la China de esa época también, pero no la propia historia de Ci Sóng, una historia que el autor novela partiendo de todos esos datos y a la que añade una serie de elementos creados por él. Esto le resta ni un ápice de interés, escapando de la crónica histórica para darnos un relato ameno, interesante y con una buena dosis de intriga.
Estamos en China en el siglo XIII. Ci Sóng proviene de una familia humilde, vive en el campo pero a su padre le ofrecen una plaza de funcionario en la ciudad y se va con él, mientras su hermano se queda a cargo de las tierras de la familia. Pero por cuestiones que desconocemos se ve obligado a volver al pueblo, algo que no le gusta. Ci es una persona ambiciosa que no quiere vivir de cultivar arroz, en su etapa en la ciudad empezó a estudiar y acompañar a un juez y forense, trabajo para el que demuestra tener grandes cualidades. Su gran ilusión y empeño es retomar sus estudios y convertirse en uno de los jueces e investigadores de la corte del emperador, y no dejará que nada impida esa meta. Vive amargado en el pueblo, maltratado por su hermano, trabajando en el campo de sol a sol y con pocas metas en el horizonte. Al principio de la historia descubre un cadáver en el campo de arroz en el que trabaja y eso hace que las cosas cambien un poco. Por razones que tendréis que leer se ve obligado a escaparse del pueblo con su hermana enferma (llamada Tercera, una niña débil pero a la que se siente muy unido). Su idea es volver a la ciudad, retomar sus estudios en la prestigiosa Academia Ming y cumplir sus sueños. Claro que todo esto no será fácil, va a encontrarse con una gran cantidad de problemas, de impedimentos, de situaciones que intentará superar solo gracias a su ansia de ser ese gran “lector de cadáveres” que proclama el título.
Como ya dije Ci Sóng existió y vivió en la misma época en la que transcurre la historia. Su vida evidentemente no fue como se nos cuenta en la misma, el autor añade además al personaje algunos elementos para darle algo más de interés o dramatismo o para poder desarrollar de una forma más sencilla la idea que tiene en la cabeza. Como ejemplo ya la principio de la historia descubrimos que Ci padece analgesia congénita, una rara enfermedad que hace que no pueda sentir dolor en absoluto, algo que será una ventaja en algunos momentos y una gran desventaja en otros, pero que es importante para el desarrollo del argumento. También la mayor parte de los personajes parten de la historia real del momento, mientras que otros fueron creados por el novelista para completar esa historia que se iba desarrollando en su imaginación. 
La novela empieza con la apariencia de estar dentro del género histórico, pero nos va a ofrecer mucho más, poco a poco se va convirtiendo en una historia de aventuras al más puro estilo clásico (ese que Garrido conoce muy bien por sus lecturas de juventud) y de repente pasa a meterse de lleno también en el género de la novela negra, una historia de suspense. Esta mezcla no resulta para nada extraña y está muy bien llevada. La conjunción de datos históricos con las aventuras y desventuras del protagonista de repente se une a una serie de extraños y brutales asesinatos. Sóng se verá obligado a participar en la investigación de los mismos descubriendo las cosas casi al mismo tiempo que el lector. La historia está contada en primera persona, así que protagonista y lector casi son cómplices en el largo camino que llevará a la resolución de estos asesinatos aparentemente incomprensibles. Suspense histórico y aventuras, una mezcla que en este caso resulta bastante bien. En este sentido destacaría dos cosas, la amenidad y el interés por los datos históricos, referidos no solo a la ciencia forense, sino también a las formas de vida de la sociedad china del siglo XIII. Tras muchas novelas históricas sobre la Edad Media europea no está para nada mal cambiar un poco el marco y leer sobre épocas y lugares algo más lejanos y quizá desconocidos para la mayor parte de los lectores. Por eso mismo os recomiendo que visitéis el blog del autor sobre la novela, donde podréis encontrar muchos más datos interesantes sobre la misma: www.ellectordecadaveres.es
Me gustó mucho el libro y me atrapó desde el principio. A pesar de ello algunas cosas no me convencieron del todo. Entre ellas la gran cantidad de desgracias y problemas por los que tiene que pasar el protagonista, quizá casi quedándose en el límite de lo exagerado en algunos momentos, algo que incluso puede llegar a saturar un poco al lector. A pesar de eso el interés no decrecía demasiado por esos otros aspectos que comenté referidos al mundo oriental que aportan esa nota adicional. Los demás personajes son todos ellos interesantes y fundamentales en la trama, eso sí, no hay ninguno prescindible o que esté de más y todos ellos aportan algo a la historia. No hablo de ellos porque entonces tendría la tentación de contar cosas de más pero me quedo con el adivino, el profesor Ming y con el personaje femenino más importante de la historia. La parte histórica me resultó más que interesante (ampliando los conocimientos que adquirí con otra novela ambientada en el mismo sitio y que comenté al principio de este blog, “Ginko, la primera doctora” con la que histórica y socialmente tiene algunos puntos en común) y se integra perfectamente con esa historia de asesinatos que tendrá al lector pendiente de descubrir al culpable.
Una novela recomendable, garantiza un buen rato de entretenimiento para cualquier lector, con un tema original, una buena e interesante recreación histórica y un personaje que me encantó conocer. Ahora queda en la lista de pendientes la primera obra del mismo autor, ya os diré qué me pareció.

jueves, 19 de abril de 2012

"The Big Bang Theory"



La mayor parte de los vídeos de youtube de esta serie aparecen desactivados para insertarlos, así que solo puedo poner estos tres

Hace unos años, cuando había muchos menos canales de televisión, era fácil estar al tanto de las series que emitían. Ahora es algo casi imposible, tanto por la cantidad de ellos como por la cantidad de series que aparecen casi cada semana, series nuevas, temporadas de algunas anteriores..., una cantidad ingente que es imposible de controlar a no ser que uno tenga todo el día para pasárselo delante del televisor. En mi caso esto no es posible, ni me gustaría, claro, con uno o dos capítulos por noche vamos tirando, algunos de estreno y otros se van viendo grabados, que hay muchas más cosas que hacer, evidentemente. La serie de hoy no es nueva, todo lo contrario, su primera temporada es del año 2007 y en este momento el canal TNT está emitiendo su quinta temporada. Algunos de mis hermanos se cansaron de recomendármela en tiempos, pero la verdad es que nunca le presté demasiada atención. Raro, porque es una comedia pura y normalmente me gustan este tipo de series, pero entre unas cosas y otras nunca me puse con ella. Desde hace unas semanas a esto de las nueve menos cuarto me dio por ver algún capítulo y tengo que decir que me tiene enganchado completamente y lo paso realmente bien viéndola. Hablo de “The Big Bang Theory”.

Es de esas que duran solo veinte minutos y en un completo tono de comedia, y desde mi punto de vista realmente buena, divertida y con un aire bastante original en muchos sentidos. Puede tomar elementos de muchas otras, pero el resultado es algo novedoso, sobre todo en el sentido de por dónde busca muchos de los momentos de humor. En algunos cerca de la típica comedia de adolescentes americanos, pero al mismo tiempo completamente alejada de ese tipo de humor para darle un aire distinto. Esto viene dado por cómo son sus protagonistas, por la ambientación y la gran cantidad de detalles que la refuerzan, por las cosas que dicen y sobre todo por cómo las dicen y por las distintas situaciones que se producen en cada episodio. Eso sí, es de esas que antes de decidir si uno la sigue o no tiene que ver cinco o seis capítulos, tiene que ver cómo son los personajes y sus características, que son la base de los argumentos y la gracia de los mismos. Si uno ve un capítulo suelto puede quedar un poco sorprendido e incluso atónito, extrañado, pero si la seguimos descubriremos unos personajes maravillosos dentro de un mundo simpático, muy cercano y al mismo tiempo completamente alejado de nuestra realidad cotidiana.


La serie se basa en cinco personajes, cuatro hombres y una mujer. Ellos son auténticos genios en sus campos, todos ellos relacionados con la ciencia y todos con algunas características comunes. Cualquiera de ellos respondería perfectamente al estereotipo completamente exagerado del friki por excelencia. Todos tienen un coeficiente intelectual muy por encima de la media, e incluso entre ellos hay diferencias y eso les lleva a tener más de un problema dentro de una sociedad que o no comprenden o que no los comprende a ellos. Por causas del destino han llegado a ser amigos, lo que los saca de la vida individual y separada que quizá habían llevado hasta ese momento por su gran inteligencia, viviendo casi como inadaptados sociales. Los cuatro son muy jóvenes y trabajan en la Universidad Cal Tech de Pasadena, realizando investigaciones de muy diversos tipos, cada uno en su propio campo. Sheldon Cooper es el centro del grupo y para mí el protagonista, el que más destaca en ese cuarteto. A los once años ya estaba en la Universidad, dos licenciaturas y un doctorado, un auténtico genio centrado en la física teórica, algo que él considera superior a cualquier cosa, lo más importante. Su compañero de piso es Leonard Hofstadter, algo menospreciado por Sheldon porque se dedica a la física experimental, ya que cree que es inferior y más inútil que la teórica. Podemos decir que dentro de estos cuatro Leonard es el que más se acerca a lo que podemos considerar como normal en el sentido de que es el más capaz de entender más o menos las convenciones sociales y la vida de la gente que los rodea. Dentro de ese mundo de genialidad suele ser la voz de la razón, el que pone en algunas ocasiones la dosis necesaria de normalidad para no acabar mal. Aún así es una persona tímida, apocada y con miedo a muchas cosas, muchos de esos miedos provocados por una madre realmente impresionante que lo trata siempre con demasiada condescendencia. Howard Holowitz es el tercer integrante del grupo, al que todos tratan como inferior al resto porque solamente es ingeniero y no tiene un doctorado, a pesar de ser también un genio en su campo de trabajo. Siempre desesperado por tener relaciones con mujeres, obsesionado ante cualquier oportunidad que se le presente y capaz de cualquier cosa por conseguir acostarse con una chica. Raj Koothrappali es el cuarto, viene de la India, escapando un poco de su familia, su padre es ginecólogo y quiere que su hijo siga su camino, pero él no quiso eso y se dedicó a la astrofísica, campo en el que, como el resto, también es una eminencia. Su mayor problema es que no es capaz de hablar con las mujeres, o simplemente de abrir la boca si hay una mujer presente. Solamente puede hacerlo cuando toma alguna bebida con alcohol, desde el primer trago su problema desaparece y se comporta de una forma completamente distinta. Y Penny es la chica que viene a alterar, y mucho, el mundo ordenado de este cuarteto. Será la vecina de enfrente de Sheldon y Leonard (que enseguida se verá atraído por ella) y que no tiene nada que ver con ellos en casi ningún sentido. Viene a Los Ángeles para ser actriz, pero de momento trabaja de camarera. Todos quedarán prendados de ella en muchos sentidos, excepto Sheldon, al que solo le llama la atención su forma de vida y su inteligencia, tan distinta de la suya. Penny no entiende demasiado bien a estos chicos al principio, pero poco a poco les irá cogiendo cariño y entrarán a formar parte de su vida de una forma muy cercana.

Todo gira alrededor de estos cinco personajes, cada uno con unas características muy determinadas y casi fijas, aunque en algunas cosas evolucionarán un poco y la presencia de Penny suponga muchos cambios que cada uno aceptará a su manera. Como dije el centro es Sheldon, un genio que se siente muy, pero muy, por encima del resto de los mortales, incluso de sus amigos. Es una persona muy especial, con unos ritos fijos que nadie puede alterar, no comprende a la sociedad ni los convencionalismos sociales, que respeta a medias y solo cuando le interesa. Repelente, prepotente, faltón, sin molestarse en entender a los demás y poniendo lo suyo por encima absolutamente de todo, obseso del orden y la disciplina... Es el único de todos ellos para el que la presencia de mujeres en su vida es algo completamente innecesario y, por lo tanto, incapaz de entender que los demás lo necesiten. Es curioso como un personaje como el suyo acabe resultando simpático y divertido, siendo el que soporta la mayor parte de la comicidad de cada episodio con sus reacciones, sus palabras o sus acciones, a mí me parece realmente genial. Leonard es su compañero de piso, con dificultades, porque convivir con Sheldon es todo un reto varias veces al día y todos los días. Es el que comprende algo mejor a la sociedad y todas las complicaciones que tienen las dinámicas sociales, que a veces intenta explicar a su amigo sin demasiado éxito. Howard y Raj están casi siempre con ellos, aportando muchos otros elementos cómicos a las historias. Y Penny es muchas veces la voz de la razón, al principio alucina con todo lo que hacen, pero poco a poco los va entendiendo, aunque solo a veces, haciendo que su capacidad de sorpresa sea ilimitada.

Un elemento importante dentro de la serie son las aficiones que comparten estos cuatro genios. Para los aficionados a los cómics (hay una tienda que es uno de los lugares habituales para el desarrollo de las historias), a las series o cine de ciencia ficción (“Star Trek” o “Galáctica” son dos constantes) o a los videojuegos la serie es un pozo sin fondo de referencias a estos campos. No quiere decir que uno no pueda verla sin ser aficionado a este mundo, pero si lo es será mucho mejor. Además de sus experimentos su vida se centra en jugar partidas de ordenador o consola siempre a juegos muy conocidos, ver series de ciencia ficción en la televisión o asistir a reestrenos de los grandes clásicos del género. A lo largo de los argumentos las referencias son constantes, tanto en diálogos como en otras muchas cosas. Asisten a fiestas disfrazados de superhéroes, sus casas están llenas de muñecos, carteles, juguetes o casi cualquier artículo que haga referencia a estas cosas. Atención a Howard, sus hebillas del cinturón siempre son homenajes a este mundo, así como el pin que lleva siempre en el cuello de su camiseta (bueno, atención también al tipo de ropa que viste este en concreto, porque es todo un espectáculo). Atentos también a las camisetas de Sheldon, todas relacionadas con este mundo. “La guerra de las galaxias” es otro de esos clásicos que adoran, la cama de Howard está coronada por dos espadas láser de guerrero Jedi. Diré que todo este es un mundo que a mí también me gusta, así que siempre estoy pendiente de este tipo de detalles.

Además de sus aventuras y desventuras, las conversaciones sobre física y ciencia son constantes. En sus casas o despachos hay pizarras llenas de ecuaciones, fórmulas y demás cuestiones de este tipo. Como curiosidad comentar que todas las referencias a estas cosas que aparecen son reales, la serie está asesorada por científicos, físicos y matemáticos. Todas las referencias al mundo científico son reales y aderezan muchas de sus conversaciones y chistes.

Una de las cosas que más me gusta es el lenguaje que usan, completamente alejado del que pueden usar unos jóvenes de su edad (salvo Penny, claro). Otra genialidad de los guionistas, cómo decir cosas que se pueden decir con una palabra usando frases llenas de palabras cultas sin parecer pedantes, buscando siempre la comicidad. De ahí que Penny casi nunca entienda lo que le dice Sheldon, claro. A veces sus conversaciones llegan a tal nivel que es imposible no soltar una sonora carcajada.

Y los actores muy bien todos ellos. En su mayor parte vienen del mundo de la televisión y no son caras demasiado conocidas. En papeles secundarios encontraremos a veces a actores y actrices más conocidos, también de otras series. En algunos casos aparecerán en papeles puntuales científicos más o menos conocidos, entre ellos en esta quinta temporada contarán con la presencia de Stephen Hawking. Sheldon es Jim Parsons y también aquí me sigo quedando con él, me parece un buen actor de comedia que interpreta su personaje de una forma genial, atención a sus posturas, sus caras y todo en general. Ganador en 2010 y 2011 del Emmy al mejor actor de comedia y también en 2011  un Globo de Oro en la misma categoría. Conste que el resto no le va a la zaga.

Bueno, esta vez creo que me he extendido más de lo habitual, pero reconozco que lo paso realmente bien con esta serie. Original en muchos momentos, dando una versión casi intelectual de las típicas series de jóvenes. Con unos guiones inteligentes con una buena mezcla entre el humor evidente y esperable y el completamente inesperado, no creo que haya nadie que sea capaz de, al menos, no sonreírse con las historias de estos cinco amigos y todas las cosas que les pasan. Como dije al principio es de esas con las que tras ver cuatro o cinco episodios quedas enganchado y cada vez las cosa te hacen más gracia a causa de ir conociendo más y más a estos cinco personajes. Yo llegué tarde a ella y ahora la estoy retomando desde el principio, seguro que muchos de los que pasan por aquí ya la conocen, pero si no es así, no os la perdáis, casi seguro que os hará pasar un más que buen rato.

jueves, 12 de abril de 2012

"El exótico hotel Marigold"



Otra de cine en poco tiempo, o no vamos en meses o caen dos casi en la misma semana, cosas de la cartelera, del tiempo o que no se nos ocurre otra cosa que hacer. De todos modos a esta de hoy le tenía ganas desde que la había visto anunciada en televisión. Un buen plantel de actores y una historia que parecía entretenida y simpática, además de decir algo al espectador. Pues no me equivoqué, nos gustó bastante y disfrutamos de la proyección. Es otra historia parecida en el tono a la última que comenté, “Intocable”, en el sentido de hacernos pensar un poco sobre nuestras vidas, sobre cómo pueden cambiar en un momento dado y, sobre todo, pensar en que hay que aprovechar todos los momentos e intentar ver el lado bueno de las cosas. Es otra historia optimista, “El exótico Hotel Marigold”.

En este caso estamos ante una producción inglesa. Está basada en una novela de Deborah Moggach titulada “These foolish things”, por cierto, novela que estuve buscando traducida pero no apareció. El director es John Madden, quizá su cinta más conocida sea “Shakespeare in love”. No sé qué tal estará la novela pero tengo un cierto interés en su lectura, aunque me da la impresión de que no va a ser algo fácil de conseguir.

La historia es simple, siete jubilados ingleses que no saben demasiado bien qué hacer con sus vidas se ven tentados de pasar la última parte de las mismas en un lujoso hotel que se anuncia en diversos medios, en la India. Bueno, los siete no, porque una de ellas acaba ahí casi por obligación. Douglas y Jean son un matrimonio que invirtió todos sus ahorros en la empresa de su hija, ahorros que no han vuelto a ver y que limitan mucho sus posibilidades económicas, por lo que deciden realizar el viaje casi como única opción. Tras años juntos su relación no parece marchar todo lo bien que debería, él es callado, tímido y casi acomodado; ella es más protestona, parece que solo sabe quejarse y estar poco conforme con todo lo que la rodea. Evelyn enviudó recientemente, una mujer que dependió durante toda su vida de su marido absolutamente para todo y que ahora se siente algo perdida. Acepta el viaje como una forma de intentar tomar las riendas de su vida y hacer algo por sí misma. Graham es un juez del Tribunal Supremo que, cansado de asistir a fiestas de jubilación de sus colegas, decide viajar a la India, en la que vivió cuando era más joven, como una forma de recuperar algunas cosas de esa vida anterior. Jean es la viuda alegre, harta de cuidar a sus nietos y sintiéndose joven se va en busca de nuevas aventuras amorosas y, por qué no, de algún nuevo marido adinerado. Norman sería casi la versión masculina de la anterior, ve como su vida se va acabando pero no quiere resignarse a ser mayor y quiere seguir disfrutando de las relaciones de pareja, así que ve la India como un nuevo mundo lleno de oportunidades. Y Muriel es la que va más o menos obligada por una operación de cadera que debe hacerse lo más pronto posible, se le ofrece la posibilidad de, para no tener que esperar meses, ir a realizarse la intervención a ese país, donde se la harán mucho antes. Es una mujer con una serie de ideas algo anticuadas, racista, firme y poco dada a convivir con los que no son como ella. Por último tenemos a Sonny, el joven indio que tiene un sueño que compartía con su padre, convertir el Hotel Marigold en el mejor lugar para que todo aquel que quiera descansar y gozar de un lugar privilegiado pueda hacerlo. Sonny es un soñador que procura ver todo de la forma más optimista posible, a pesar de que la realidad choca contra esas ilusiones. Su máxima es que al final todo tiene que salir bien, y si no lo hace es porque aún no es el final. 

Estos ocho personajes forman el núcleo central de la historia. Cada uno de ellos con una personalidad y una forma de actuar bien distinta y quizá representado una serie de tópicos o de formas de ser muy determinadas. Douglas, callado y discreto, casi siempre peleando entre lo que cree que debe hacer y lo que le gustaría, pero aceptando su situación con resignación. Su mujer, Jean, poco dada a aceptar las cosas como vienen y disfrutar de ellas, siempre quejándose e intentando imponer sus opiniones. Muriel, seria, firme y, al mismo, viviendo con mucho miedo a todo lo que se sale de su rutina o de su forma de ver la vida. Evelyn, dudando siempre, con miedo a todo lo que desconoce que es mucho por cómo ha vivido antes, pero al mismo tiempo decidida y con ganas de vivir lo que le queda de la mejor forma posible y, a poder ser, distinta de su vida anterior. Madge, alegre y vividora, sin querer aceptar lo que la sociedad considera más “adecuado” para ella, y Norman casi igual pero en su lado masculino, añadiendo un gran miedo a vivir solo y sin afecto. Graham, decidido a recuperar una parte de su vida que estaba escondida y que al principio intenta ocultar. Y Sonny, alegre, optimista y soñador, empeñado en luchar contra todo lo que se le ponga por delante con tal de conseguir lo que quiere.

Y el otro protagonista es el “exótico Hotel Marigold”. A él llegan todos estos personajes buscando un lugar maravilloso en el que descansar, vivir cómodamente y disfrutar de esos años de vida que tienen por delante. Pero es evidente que la propaganda casi siempre engaña, ya que en absoluto será lo que esperan. Lo que encuentran es un edificio en un estado casi ruinoso, con habitaciones no en demasiado buen estado, un lugar con muchas posibilidades pero que también parece estar en los últimos tiempos de su vida. Un lugar casi como ellos, acabado, pero claro, el tiempo demostrará que esto no es así. Cada uno irá encontrando su lugar en ese nuevo mundo, tanto en la India como en el interior de cada uno de ellos. Y el marco en el que pasa todo, la India, con su caos, su ruido y sus gentes y costumbres, filmado como un lugar ideal para el desarrollo de las vidas de estos personajes. Con cosas que no entenderán, que no aceptarán en un principio pero que irán viendo de otras maneras a medida que salen, conviven y conocen ese mundo nuevo para la mayor parte de ellos.

Quizá una de las mejores cosas de la historia sean los actores, en ellos se asienta la mayor parte de la película. Buenas interpretaciones de unos actores y actrices muy conocidos y que, desde mi punto de vista, bordan cada uno de los personajes. Todos ellos grandes del cine inglés e internacional. Tres son para mí los más destacados. Judi Dench es Evelyn, una actriz capaz de interpretar a mujeres de gran carácter o a, como aquí, a otras que aparentemente son algo más débiles o están algo perdidas en su vida, las riendas siempre las llevó su marido y ahora, poco a poco, tiene que ser ella la que las tome. Sonny es Dev Pattel, conocido entre alguna otra cosa por su papel protagonista en “Slumdog millonaire”, el joven que con sus caras, sus gestos y su optimismo es capaz de que la cosa más inmunda pueda verse con buenos ojos, una actitud que va a contagiar a casi todos sus nuevos huéspedes. Y dejo para el final a la más destacada, la que creo que domina por completo la pantalla cada vez que aparece, transmitiendo una sensibilidad enorme, Maggie Smith es Muriel. La mujer que quiere que la atienda un médico inglés o que no sea un indio la que la lleve en silla de ruedas pero que se ve obligada a viajar a la India si quiere una cadera nueva. Destacada porque en realidad creo que es el personaje más interesante, el que tiene más matices y el que cambia algo más a lo largo de la historia.

Una película simpática y entretenida. Con escenas que provocarán la risa en más de una ocasión, por las situaciones que tendrán que vivir, por los diálogos y algunas cosas más. Un canto a la vida, al disfrute de la misma en cualquier momento, sin distinguir edades, situaciones o formas de afrontarla. Parecida en algunas cosas a la que comenté antes de esta, “Intocable” y distinta también en otras. Una historia llena de optimismo y alegría de vivir, de buscar en cada momento la mejor forma de hacerlo, sin amargarse o sumirse en la tristeza, o haciéndolo solo cuando es estrictamente necesario. Contándonos que hay que enfrentarse a las cosas y buscar el lado bueno, que muchas veces lo tiene y no es tan complicado encontrarlo. En algunas críticas leí que la tildaban de demasiado tópica, es posible que en algunos aspectos lo sea, pero también creo que a veces los tópicos, si están usados de un modo adecuado, no son siempre malos. Claro que hay cosas esperables, y otras no tanto, y que juega con cosas que posiblemente ya hemos visto en algunas otras ocasiones, pero no creo que tenga que ser algo necesariamente negativo. Tiene alguna sorpresa, pero lo mejor es ver cómo estos personajes se enfrentan a esa nueva situación y cómo van saliendo de ella, aprendiendo una serie de lecciones que les serán útiles no solo a ellos, algunas también podrán serlo para el espectador. Y además de eso cumple a la perfección con la, para mí, tarea primordial del cine, entretener al espectador. A mí me gustó bastante y la recomiendo, sobre todo teniendo en cuenta que la cartelera está plagada de historias bastante vacías, llenas de acción, efectos especiales y pocas cosas más, creo que esta nos da algo más que todo eso.

miércoles, 4 de abril de 2012

"El mapa del tiempo", Félix J. Palma

Esta novela de hoy llevaba tiempo en la lista de pendientes, pero entre unas cosas y otras siempre iba quedando atrás. Mi hermano me la había recomendado varias veces y no hacía más que insistir en que tenía que leerla, que a él le había gustado mucho y que estaba muy bien. Así que me puse con ella antes de que aparecieran otras que la volvieran a dejar en esa interminable lista de historias para leer. Y la verdad es que me gustó mucho, entretenida, bien escrita, original por momentos y con muchas sorpresas para el lector. Me decidí a leerla ya entre otras cosas porque forma parte de una trilogía de la que recientemente apareció la segunda, así que tampoco tenía ganas de dejarla para mucho más adelante y en breve me pondré con la segunda. Hablo de una historia de un autor español, Félix J. Palma y la novela de hoy es “El mapa del tiempo”.

Es un autor nacido en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) en 1968. Lector desde su infancia y juventud, gran aficionado al género fantástico y de aventuras, con el que está muy relacionada su obra. Con veinte años publicó su primer relato en el fanzine de ciencia ficción BEM. A partir de este momento escribió varios relatos cortos que se publicaron en diversas revistas del género de fantasía y ficción. En 1998 la editorial Artiflex edita su primera novela corta, “El amante de vidrio”. Decide vivir de la literatura, e influenciado por Cortázar deja de lado la ciencia ficción en busca de una fantasía más sutil y simbólica, buscando su propio camino. Se dedicará casi en exclusiva al mundo del cuento, con los que ganará varios premios. En 1998 reúne varios de estos cuentos en el volumen “El vigilante de la salamandra”. Tuvo una buena acogida de público y crítica, reconociéndolo como un buen autor de cuentos originales e inquietantes, con gran dominio del estilo y de los recursos de la narrativa breve. “Métodos de supervivencia” fue su siguiente libro, publicado en 1999, una nueva colección de historias con aire sobrenatural. En 2001 publica su primera novela, “La hormiga que quiso ser astronauta”, una novela juvenil que él mismo quiere diferenciar del resto de su obra; rozando el costumbrismo, cercano a la novela urbana pero sin dejar de lado el toque fantástico. Por esa época colabora en el “Diario de Cádiz” con una columna de opinión a la que dará su toque personal. En 2002 aparece una nueva colección de cuentos, “Las interioridades”, con la que gana el premio Tiflos de cuento, separándose un poco de lo trágico y fantástico para acercarse al absurdo, con unos cuentos con un toque humorístico que casi no había aparecido hasta ese momento. “Los arácnidos” (2004) será galardonado con el Premio Iberoamericano de Relatos Cortos de Cádiz, considerado en su momento por la crítica como de lo mejor en el género. En 2005 aparece su segunda novela, “Las corrientes oceánicas”, con la que gana el Premio de novela Luis Berenguer, una tragicomedia bien acogida por la crítica de nuevo. En el 2008 aparece la novela de hoy, “El mapa del tiempo”, ganadora del XL Premio Ateneo de Sevilla y que se convertirá en uno de sus mayores éxitos a todos los niveles. Pronto fue traducida a varias lenguas y su éxito continúa a día de hoy. La más reciente, de este mismo año y segunda de lo que el autor llama “Trilogía Victoriana” es “El mapa del cielo”.

“El mapa del tiempo” transcurre en el Londres de 1896, una época a medio camino entre la realidad y la fantasía, entre lo clásico y lo moderno, un momento histórico importante en plena evolución hacia la modernidad. Tres historias con un denominador común, en este caso un personaje, H. G. Wells, el famoso autor de “La máquina del tiempo”. Tras su publicación parece que la gente cree que es algo factible, y ahí tenemos a la compañía de Viajes Temporales Murray, que por la módica cantidad de cien libras permite realizar un viaje al año 2000, a un momento fundamental para la historia de la humanidad en el que los robots dominan el mundo y se enfrentan a los seres humanos comandados por el capitán Dereck Shackleton. La novela está dividida en tres partes no independientes, Wells aparece en todas ellas en mayor o menor medida, pero es fundamental en ellas; y algunos de los personajes tendrán también alguna intervención en las demás. En la primera el joven noble Andrew Harrington decide terminar con su vida a causa de la muerte de su amada, una prostituta llamada Mary Kelly, víctima de Jack el Destripador. Este suicidio no llegará a buen término cuando descubre la posibilidad de viajar ocho años hacia atrás en el tiempo para salvarla antes de que sea brutalmente asesinada. En la segunda el protagonismo será para la inconformista joven Claire Haggerty, forzada a llevar una vida de convencionalismos sociales de la que quiere escapar sea como sea. Para ello realizará el famoso viaje al año 2000, donde pretende quedarse y donde se enamorará perdidamente del aguerrido y valiente capitán Shackleton, un amor a través de los siglos. En la tercera será Wells el que tendrá que enfrentarse a un viajero del futuro que pretende matar a tres famosos autores (los otros dos son Henry James y Bram Stoker) antes de que publiquen sus más famosas novelas para poder hacerlo él mismo.

No es sencillo contar algo sobre la novela sin desvelar demasiadas cosas, quizá en este caso sea mucho más complicado que en otras porque el autor juega constantemente con el lector. Como en otras historias Palma recurre a una buena cantidad de personajes reales para forjar su historia. El eje  central es H. G. Wells, el famoso novelista de ciencia ficción, adelantado a su tiempo y al que conoceremos desde los principios de su vida. Creo que, a pesar de que al principio era yo algo reticente a esta historia, que consigue reflejarlo de una forma bastante creíble y cercana, en un sobrio homenaje a este autor fundamental del género. Un homenaje no solo a él, sino también a la creación literaria, a la figura del novelista. Me gustaron mucho las partes en las que el propio Wells piensa o reflexiona sobre el hecho de escribir, sobre sus personajes o el desarrollo de una historia o, sobre todo, sobre cómo se tomará el lector lo que él tiene en su cabeza. O también el miedo a morir, a desaparecer, sin dejar constancia por escrito de todas las historias que él cree que puede contar, o hacerlo sin llegar a escribir su gran novela. Creo que demuestran un gran aprecio por el autor, por el hecho de ser novelista, creador y también por el lector. Constantes también las referencias de todo tipo que el buen aficionado podrá ver con mucho agrado. No solo en las partes que hablan de la famosa máquina del tiempo que todos reconoceremos como la que aparece en la mejor versión de la novela, titulada por aquí en su momento como “El tiempo en sus manos” y protagonizada por Rod Taylor, un clásico inmejorable. También podremos encontrar referencias a buena cantidad de tópicos del cine de ciencia ficción llamado de serie B, los robots, los soldados del futuro...

No es solamente una novela de ciencia ficción, añadamos elementos de géneros como la de aventuras, la novela sentimental o de acción. Varias historias de amor entretejen la historia, perfectamente plasmadas y tejidas, grandes sentimientos cada uno de un tipo pero todos ellos profundos y casi reales dentro del desarrollo de las distintas tramas. Tendremos persecuciones, asesinatos, disparos y algo de intriga, un poco de todo y todo ello muy bien construido dentro de las distintas historias. Como dije varios personajes se irán encontrando en esas tres partes, casualidades, azar, obligación..., pero siempre de un modo transparente y lógico para el lector, nada forzado. Curiosa me resultó la sensación durante la lectura, con una perfecta conjunción entre la novela de aventuras o ciencia ficción más clásica, la de toda la vida y la novela moderna, más movida y quizá menos previsible. Aquí radica otro de los méritos de la historia, que no me pareció nada previsible e incluso cuando parecía que sí el autor nos sorprendía con un nuevo giro en una dirección inesperada. En este sentido el narrador de la historia no es que sea omnisciente, sino que lo sabe todo y más. Dirige al lector y en más de una ocasión habla directamente con él, ya sea para aclarar algo o para hacer que nos fijemos en algún detalle. El autor, a través de este narrador, juega con el lector casi como si fuera un marionetista que no solo mueve a sus personajes, sino también a cada uno de sus lectores mientras tenga la novela en sus manos. En más de una ocasión asomará a nuestra cara una sonrisa como resultado de esos engaños, engaños que no solo sufrirá el lector, sino también la mayor parte de los personajes.

Otra de las cosas que me gustó mucho fueron los personajes, no solo la interacción entre ellos, sino también el diseño, la presentación y la forma de trabajar con ellos por parte del autor. Mezclando perfectamente los tópicos de los personajes de las novelas de esa época con una gran dosis de originalidad que los hace perfectamente creíbles y geniales. Sobre todo porque en más de una ocasión no van a comportarse como esperamos, añadiendo sorpresas e interés a la lectura. Aparte de Wells (que me encantó) me quedo con dos de ellos, sin decir demasiadas razones para no desvelar algunas cosas. Uno de ellos es el fundador de la empresa de viajes temporales, Gilliam Murray, un dechado de imaginación, un hombre complejo lleno de muy diversos tipos de sentimientos. El otro que me gustó fue el joven inspector de Scotland Yard Colin Garrett, una mente privilegiada inmersa en un mundo brutal y cruel.

En cuanto al estilo narrativo, otro punto más a su favor. La fluidez es constante, siempre está pasando algo y no es fácil dejar de leer en más de un momento. La forma de contar es un añadido a una historia que atrapa al lector en esa red de imaginación y realidad que iremos descubriendo poco a poco. Además aúna perfectamente el aire narrativo de las novelas victorianas con una forma de contar mucho más actual, nada pedante (podría ser un riesgo) y al mismo tiempo completamente creíble dentro de las características de cada uno de los personajes. En algunos sitios leí que ciertos lectores consideraban que sus más de seiscientas páginas eran algo exagerado y le sobraban algunas, a mí no se me hizo nada larga, al contrario, quizá me duro menos tiempo del que me hubiera gustado. Tiene además una forma de escribir muy visual, cinematográfica, de tal modo que es muy fácil para el lector imaginar no solo a cada una de las personas que aparecen en la historia, sino también los lugares, la ciudad, las calles...

Para mí una de las novelas más entretenidas que he leído en los últimos tiempo, amena, interesante y llena de sorpresas, de giros que podrán arrancar alguna expresión atónita del lector ante lo que pasa. Simpática en más de un momento, apasionante en otros y siempre buscando la atención y complicidad del lector. Con una historia perfectamente diseñada y unos personajes muy atractivos para el lector. Un homenaje a las novelas de ciencia ficción de toda la vida, sin demasiadas pretensiones intelectuales (para mi gusto uno de los defectos de algunas historias del género) y a las historias de aventuras que recuerdo con gran cariño de mi adolescencia, a la que me llevó en más de un momento. Una pena no haberla leído antes, pero bueno, no me pasará lo mismo con la más reciente, “El mapa del cielo”, que caerá en breve en mis manos. Muy recomendable para pasar un buen rato, de verdad.
Os dejo el book trailer en alemán e italiano.


jueves, 29 de marzo de 2012

"American Horror Story"



Hace ya unos meses que terminé de ver la serie que voy a comentar hoy, pero recientemente la cadena “Cuatro” ha empezado a emitirla, así que puede ser un buen momento para dejar algunas cosas sobre ella. La serie de hoy es “American Horror Story”, en su primera temporada, porque parece que dará lugar a una segunda sin una fecha concreta de estreno.

Por comentarios anteriores ya sabéis que el terror es uno de los temas que me gustan, ya sea en cine, televisión o literatura. Como he comentado en alguna ocasión últimamente no hay demasiadas cosas en ninguno de estos terrenos que me haya llamado demasiado la atención. En el campo de la novela destacaría algunas de zombis más o menos entretenidas y con algunos elementos novedosos que me gustaron bastante, sobre todo la trilogía de Manuel Loureiro, “Apocalipsis Z”. En televisión y casualmente dentro del mismo tema me quedo con “The walking dead”, que sobre todo en su segunda temporada me está resultando mejor incluso que la primera. Y en cine la verdad es que llevo bastante tiempo sin ver nada que me llame la atención ni un poco. Viene esto a que la serie de hoy está dentro de esa temática, el terror. Venía avalada por muy buenas críticas desde su país y como buen aficionado me puse a verla en cuanto Fox empezó con la emisión. 

El tema en sí no es nada novedoso. Parte del típico argumento de la casa maldita en la que han tenido lugar una serie de asesinatos en el pasado y en la que pasan todo tipo de cosas raras y siniestras. Intentaré no desvelar casi nada del argumento, aunque no es demasiado fácil hacer un comentario de la misma sin hacerlo, contar demasiado sería malo para los que empezaron a verla y contar poco puede no animar a algunos lectores a hacerlo. Aún partiendo de una idea no demasiado original creo que en su desarrollo tiene algunos elementos algo novedosos en cuanto al tratamiento y la forma que pueden hacer que destaque un poco. A mí personalmente los primeros capítulos me gustaron bastante y me engancharon, pero creo que a partir del cinco o el seis fui perdiendo un poco el interés. Aún así terminé de verla porque no quería quedarme sin conocer el desenlace, además de que seguía teniendo, sobre todo, algún personaje que sí me gustó mucho y que mencionaré algo más adelante. Al principio parecía tener algo más de lo que me fue demostrando después, un cierto aire que sí que daba algo de miedo, de tensión provocada sobre todo por el desconocimiento de las cosas y algunos momentos que si eran realmente impresionantes para el espectador. Cuando uno va viéndola descubre que en más de un capítulo es quizá demasiado repetitiva y alarga demasiado algunas cosas, pudiendo llegar a cansar ligeramente. Claro que todo esto no es más que una opinión personal.

Los protagonistas centrales son la familia Harmon, formada por tres personas. Ben es el padre de familia, un psiquiatra que en cierto momento engaña a su mujer. A causa de esto y buscando una reconciliación la familia se marcha a vivir de Boston a Los Ángeles, donde compran a un precio maravilloso una impresionante casa en la que él además instalará su consulta. Vivian es su esposa, muy dolida con Ben por el engaño y a la que le cuesta algo superar esa situación. Acepta el cambio sobre todo por el bien de su hija, Violet, una adolescente que también estará algo afectada por todo esto. La casa es el centro de atención de toda la historia, un personaje más, lleno de misterios, sorpresas, violencia y caos. Ya las primeras escenas del primer capítulo harán que el espectador esté lleno de interrogantes y de momentos que irá entendiendo a medida que avancen los capítulos. Desde el principio una serie de personajes irán apareciendo en sus vidas, provocándoles algunos de ellos más de un sobresalto. Adelaide Langdon será una de las primeras, una joven con síndrome de Down que se mete en su casa cuando quiere y ronda por ella como si fuera suya. Constance Langdon es su madre, una gran señora que vive con su hija en la casa de al lado, una vecina algo rara, extraña, con aires de gran señora y que tardaremos algo en ubicar dentro de la historia. También aparecerá desde el principio el joven Tate, que se convertirá en el primer paciente de Ben, violento, extraño y desconcertante. Y Moira, una mujer que aparece en cuanto ellos se instalan para desempeñar el cargo de ama de llaves de la casa, trabajo que lleva realizando desde hace muchos años. Todos ellos desconcertarán al espectador hasta que pueda ir ubicándolos dentro de una historia que es más complicada de lo que parece en un principio. Sabemos desde los primeros capítulos que no hace demasiado dos hombres murieron en la casa, algo que la vendedora está obligada a comunicar a los Harmon, una muerte violenta que es la que hace que el precio de la misma sea tan bajo, pero hay muchas cosas más que ni ellos ni nosotros sabemos y que tendremos que ir descubriendo poco a poco.

Para mí una de las mejores cosas de la serie son los actores. La verdad es que todos ellos están realmente bien, la media es más que alta y algunos destacan muy por encima de los demás. Casi todos ellos son caras conocidas, unas más que otras, pero hay dos que vienen directamente del cine. El papel de Ben Harmon está interpretado por Dylan McDermott con mucha convicción, torturado por la situación que generó con su comportamiento, luchando por salvar a su familia al mismo tiempo que intenta realizar su trabajo, con unos pacientes realmente complicados y extraños e intentando salvar de la mejor forma posible las distintas situaciones con las que se va encontrando. No es un actor que me guste demasiado, la verdad, pero en este caso me convenció completamente. Muy bien también Connie Britton en el papel de su mujer, Vivian, aunque en este caso no voy a decir mucho más porque eso implicaría contar demasiado, pero me gustó mucho, agobiada, torturada y asustada por la cantidad de cosas que le van a pasar dentro de la casa. Pero por encima de todos, para mí, está la actriz que interpreta el papel de Constance Langdon, por el que Jessica Lange (una de las grandes actrices del cine americano) ganó varios premios, entre ellos el Globo de Oro. Es el personaje que más me impresionó y está realmente genial, muy por encima de los demás, llenando la pantalla cada vez que aparece. Es imposible quitarle la vista de encima y no estar pendiente de cada uno de sus gestos, de sus miradas o actitudes. Para mí ella quita más el sueño e impresiona más que cualquiera de los demás y que cualquiera de las cosas que puedan pasar en la casa. Fría y distante en algunos momentos, preocupada en otros y espeluznante en algunos más. Creo que ella es, con mucho, lo mejor de la serie y merece la pena verla entera para disfrutar de su presencia. Otro de los personajes que destacaría es de Moira, el ama de llaves, de la que no voy a decir nada porque de nuevo sería contar demasiado, pero atentos a ella. Y, por supuesto, la casa es el personaje central, el núcleo de todo lo que ocurrió y ocurre, la que provoca todo, oscura, misteriosa y desconcertante.

Como dije al principio empecé a verla con bastantes ganas, las críticas eran buenas y por todas partes la ponían por las nubes, de lo mejor en el género de los últimos años. Los primeros capítulos me parecieron realmente buenos, tanto en la historia como en la dirección, muy cinematográfica y bien hecha. Todas las escenas están realizadas con la idea de desconcertar y asustar al espectador y tienen muy buenos momentos en general. Especial atención a los títulos de crédito iniciales, muy bien hechos. Una vez que uno sabe más o menos por dónde van los tiros creo que pierde un poco de interés y la estiran quizá demasiado. Esta primera temporada está formada por doce capítulos, para mí le sobran dos en realidad, creo que quedaría más redonda. Dentro del tema de las casas malditas no está mal y tiene algunos elementos novedosos, aunque también juega con muchos otros que hemos visto ya antes, muchos de ellos en plan homenaje o recuerdo para aficionados. Yo pienso en este momento en historias como “El resplandor”, “La semilla del diablo” y otros clásicos. Uno de sus defectos también podría ser, en algún momento, la quizá excesiva cantidad de personajes que iremos descubriendo, importantes algunos, pero demasiado anecdóticos otros. Teniendo en cuenta lo poco atractivas que son últimamente las series de este género creo que está un poco por encima de la media y merece la pena verla. Sus defectos quizá sean menos que sus virtudes y la balanza queda más o menos equilibrada, salvo en algunos momentos (que no puedo contar, claro). Los últimos capítulos me decepcionaron un poco y aunque en algunos medios hablan de un final autoconclusivo, a mí no me lo pareció; es más, está prevista una segunda temporada que no sé muy bien por dónde irá, aunque tengo alguna idea al respecto. Lo mejor de la serie son los actores, prácticamente todos ellos, algunos momentos y planteamientos de la historia y más de un giro levemente inesperado y sorpresivo en la misma. La idea es buena, pero peca de repetitiva en algunos capítulos, el guión flojea un poco y eso, aunque no hace que se pierda el interés, sí que puede cansar algo. Ya me diréis que pensáis.


domingo, 25 de marzo de 2012

"Intocable"


Tras algún tiempo volvemos al tema del cine, que la última película que apareció por aquí fue ya hace unos meses. Ya apetecía, así que este fin de semana, tras echar un ojo a la cartelera y llegar a un acuerdo familiar allá nos fuimos. Y mereció mucho la pena, una cinta con bastante que decir, que nos gustó mucho a todos y de esas que hay que ver. Es de esas en las que sales del cine viendo las cosas de otra manera, pensando que lo que hay que hacer es dejar de lamentarse y disfrutar todo lo posible de la vida, sacando partido a todo y sin dejarse llevar demasiado por los malos momentos, los pequeños o grandes tropiezos que se nos van poniendo delante. Aún así todos somos conscientes de que lo que hemos visto es ficción, aunque esta es de esas que al principio pone “inspirado en una historia real”. Hablo de una película estrenada hace creo que tres semanas pero que yo recomendaría que si tenéis opción vayáis a verla, no creo que os decepcione. El título es “Intocable”.
Cuando vi los trailers en la televisión ya me llamó la atención. Avalada por dieciocho millones de espectadores en su país de origen, Francia, una de las cintas más taquilleras de su cinematografía y con varios premios tanto dentro como fuera de su país. Además algunos conocidos y conocidas cercanos que habían ido a verla me comentaron que era de lo mejor que habían visto en los últimos meses. Teniendo en cuenta que la cartelera estaba llena en este momento de historias poco apetecibles no había demasiado donde elegir y además a esta le teníamos ganas. Vimos varias comedias francesas de estos últimos años y en mayor o menor medida todas nos habían gustado mucho, sobre todo las de esta línea, la de tratar en tono de comedia cosas que no parecen ser demasiado simpáticas o divertidas. 
A causa de un accidente Philippe, uno de los protagonistas, se quedó tetrapléjico. La historia comienza cuando está buscando una persona para que esté con él todo el día, trabajando como enfermero, asistente, ayudante y para todo lo que le haga falta. Es millonario y vive en una gran casa rodeado de todo tipo de lujos pero además de su enfermedad hay otras cosas en su vida que hacen que viva sumido en una profunda tristeza y amargura. Un hombre culto, gran lector, aficionado a la música clásica y con una vida anterior por lo que entendemos más que apasionada e interesante. Al principio de la historia vemos como está seleccionando entre varios candidatos a esa persona, ya que ya tuvo varios y ninguno le dura demasiado, entre el mal humor y lo exigente que es todos acaban marchándose. Aparece entonces Driss, un joven de color que veremos como vive en las afueras de París, con muchos problemas sociales y de adaptación, delincuente y rodeado de un ambiente que no deja entrever nada bueno para él ni para su familia. Driss solo quiere que le firmen el papel del paro rechazándolo para que pueda seguir cobrando, pero es evidente que eso no va a pasar. Driss se comporta ante Philippe con naturalidad, diciendo las cosas como le salen, casi sin pensar y sin darse cuenta de las limitaciones que este tiene. A Philippe esto le gusta, le hace gracia y decide contratarlo a prueba durante un mes a ver qué pasa. Driss alucina con la casa en la que va a vivir, con las cosas que hay y, sobre todo, con algunas de las cosas que tendrá que hacer como parte de su trabajo. Lógicamente a partir de ese momento, y poco a poco, la vida de los dos va a cambiar, sobre todo la de Philippe, que por fin encuentra a alguien que no lo trata con lástima, con condescendencia, sino que intenta dentro de lo posible tratarlo como una persona más. Pero no es solo el trato, desde el principio veremos como Driss es una persona enormemente alegre, capaz de sacarle una sonrisa a cualquiera con sus palabras o sus formas de actuar, una alegría que será contagiosa para todos los que viven en esa gran mansión.
Parece que vamos a ver la historia de siempre, persona con problemas que consigue cambiar, redimirse o ver la vida de otra manera gracias a una persona que sale en su ayuda y con la que no parece tener demasiado que ver. En cierto sentido lo es, no lo voy a negar, pero al mismo tiempo tiene algo especial, distinto, algo que hace que se aleje ligeramente de este tipo de historias. No hay redención, no hay un momento mágico donde todo cambie radicalmente, son pequeños cambios, pequeñas cosas que van descubriendo ambos, más Philippe, evidentemente. Su vida no va a cambiar, pero sí y mucho la forma de verla, la forma de hacer muchas cosas, de disfrutar de las cosas que quizá antes no viera o no quisiera ver, de dar pequeños pasos adelante para, desde su situación, hacer cosas que no es que no quisiera hacer, es que no se le habían ocurrido. Y sobre todo aprenderá a reírse, de sí mismo y de los demás, a reírse con Driss que es capaz de ver con humor casi cualquier situación. Pero lo que la hace más distinta es el tono general de la historia. En ningún momento la historia busca la lágrima fácil, la emotividad forzada o esas situaciones que casi hacen que el corazón esté apretado en un puño. Es una historia emotiva y optimista, alegre por encima de todo, llena de humor en todo momento. Pocas situaciones están presentes para despertar la compasión, sino todo lo contrario, busca la alegría. Tiene muchos momentos de humor negro (no voy a contar ninguno, mejor verlos) realmente inesperados y originales, chistes que incluso podrían parecer de mal gusto pero que dentro del contexto en el que se producen no pueden más que provocar una sonora carcajada. Incluso los momentos en los que predomina el sentimiento son suaves, leves, casi pasando de puntillas y nunca buscando el sentimentalismo. No voy a decir que sea realista, pero casi parece más creíble que muchas otras del mismo tipo. Tiene momentos realmente geniales, pero la media alta se mantiene durante toda la historia. La visita a una pinacoteca o una conversación sobre la música clásica que están escuchando son dos de los más destacados en este sentido para mí, pero habría muchos otros.
Es la quinta película que dirigen y escriben a medias Eric Toledano y Olivier Nakache. El papel de Philippe está interpretado por un conocido y destacado actor francés, François Cluzet, realmente genial en el papel del hombre obligado a vivir en una silla de ruedas y que solo puede mover la cabeza, nada fácil pero solo con sus ojos y su expresión es capaz de transmitir desde una profunda tristeza a la mayor de las alegrías, sus sonrisas o sus ojos llorosos hacen que el espectador comparta esos mismos sentimientos con él. Driss está interpretado por un actor con bastantes películas en su país y al que vi hace poco en otra cinta que me gustó mucho, “Micmacs”, Omar Sy. Impresionante de verdad, premiado con el César en Francia al mejor actor por este papel. La energía que transmite, siempre energía positiva, sus actitudes, sus formas de hablar o de moverse son de lo mejor de la historia. Consigue reflejar tal cantidad de sensaciones, de sentimientos, de optimismo que hacen que hasta el espectador se contagie. Me encantó, de verdad, y me pareció en todo momento que conseguía con creces lo que se pretendía. No solo en esos momentos, sino también en los que tiene que estar más serio, triste o preocupado, una de las interpretaciones más completas que he visto en los últimos meses, más que destacable. El resto de los actores también están realmente bien. Sacando a los dos protagonistas me gustaría destacar también el papel de Yvonne (interpretado por Anne Le Ny), la mujer algo mayor que se encarga de la casa y de estar pendiente de todas las necesidades de la misma; la presencia de Driss en su vida también hará que cambie algunas cosas y decida tomar las riendas de algunos aspectos de su vida diaria.
Creo que es una película completamente recomendable, aquí nos gustó a todos muchísimo y sobre todo, como dije, por tratar algo que parece lo de siempre pero de una manera algo distinta. Es un optimismo contagioso, unas ganas de vivir y disfrutar que harán que después le demos algunas vueltas a ciertos aspectos de nuestras vidas. La sonrisa es casi permanente a lo largo de las casi dos horas que dura (que se nos pasaron en un suspiro) y las carcajadas estarán presentes en más de un momento. No sé por qué pero tengo la impresión de que va a ser de esas que en breve tendrá su versión americana (posiblemente innecesaria), esperemos que no se la carguen y sean capaces de mantener ese mismo aire.



jueves, 22 de marzo de 2012

"Falling Skies" y "Terranova"

No vamos ahora a descubrir a Steven Spielberg, director, guionista, productor..., un hombre que casi  desde el principio apareció casi como el nuevo rey Midas de Hollywood, que todo lo que tocaba lo convertía en éxito. No voy en esta ocasión a hacer una reseña biográfica porque sería casi imposible resumir toda su carrera en unas pocas líneas. Yo me reconozco un incondicional de todo lo que ha hecho, e incluso en las más flojas o irregulares había algo bueno que destacar. Si tengo que elegir algunas creo que me quedaría con “El color púrpura”, “La lista de Schindler”, “1941” o “Salvar al soldado Ryan”, sin dejar de lado una de sus primeras producciones para la televisión, “El diablo sobre ruedas”, simple y aterradora al mismo tiempo. Aún tengo pendiente su última película, “War horse”, pero caerá un día de estos. Sus primeros trabajos como director fueron para la pequeña pantalla, un mundo en el que ahora colabora bastante como productor o guionista, y trabajando bastante, la verdad, porque son varias las producciones de estos últimos años con las que tiene algo que ver. Hoy voy a comentar dos de esas series en las que intervino. Son dos series que me han decepcionado un poquito, sobre todo viniendo de quien vienen, porque de ambas esperaba algo más. No es que estén mal, pero creo que les falta algo, ese punto a mayores que pueden hacerlas destacar. Tanto es así que una de ellas se canceló recientemente por falta de audiencia y la otra posiblemente tendrá una segunda temporada para el mes de junio por Estados Unidos; se iba a cancelar también, pero la presión de ciertos grupos de fans hizo que al final se decidieran a hacerla. Los dos últimos grandes éxitos de Spielberg en este medio estaban relacionados con la Segunda Guerra Mundial, se notaba en ellos la influencia de “Salvar al soldado Ryan” y estaban realmente bien, hablo de “Hermanos de sangre” y “The Pacific”. En este caso las dos de hoy están relacionadas con un campo que domina a la perfección, la ciencia ficción, en dos sentidos diferentes. 
Hablo de “Falling Skies” y de “Terranova”. La primera entra en el mundo de las invasiones extraterrestres y la segunda transcurre en un tiempo pasado, muy pasado, con la tierra dominada todavía por los dinosaurios. Como podéis ver lo que decía al final del párrafo anterior se cumple, los extraterrestres (“Encuentros en la tercera fase”, una maravilla) y los dinosaurios (“Parque Jurásico” y sus continuaciones) son dos elementos muy presentes en la cinematografía de Spielberg.

“Falling Skies” parte del momento en el que la tierra es invadida por unas naves extraterrestres que la conquistan en poco tiempo, como siempre, más grandes, más fuertes y con mejores armas. Por un lado tienen unos robots soldado que son los que se enfrentan con los humanos y otros seres con varias patas a medio camino entre los insectos y los lagartos. Además secuestran a los niños que encuentran para implantarles un yugo en su espalda que hace que estén completamente dominados por ellos, usándolos como esclavos. Varios grupos de supervivientes muy heterogéneos van organizándose para intentar acabar con los invasores. Bajo una estructura militar se enfrentan con ellos con los pocos medios de que disponen y cada pequeña victoria es un paso adelante. Se desplazan en grupos más o menos organizados, en los que los civiles están a cargo de los militares, que son los que llevan la voz cantante. El protagonista es un profesor de historia, Tom Mason, que además usa sus conocimientos de las antiguas batallas de la historia para plantear esta nueva guerra. Tiene tres hijos, pero uno de ellos fue capturado por los alienígenas, con lo que su rescate es uno de los elementos centrales de la historia. Como decía antes, esta es la que por presión de sus seguidores, que no querían quedarse sin tener un final, tendrá en verano de este año una segunda temporada. Aún así la primera consta solo de 10 capítulos.
Tom Mason es interpretado por un conocido actor de televisión, Noah Wyle, el doctor Carter de “Urgencias”. Aquí está uno de los problemas que tiene, que no me resultó demasiado creíble en ese papel entre hombre reflexivo y hombre de acción que tiene que interpretar, como si en algunos momentos le faltara algo de carácter o decisión, restando algo de credibilidad a la historia. El resto de los actores vamos a decir que mantienen una línea discreta, sin destacar ni para bien ni para mal. 

“Terranova” apareció con muchas expectativas y aires de gran producción. Dos de los temas más usados por Spielberg aparecen en ella, la lucha entre el hombre moderno y los dinosaurios y los descubrimientos científicos que hacen posible esta relación. Estamos en el año 2149, en un mundo al borde de la aniquilación debido a la mala calidad del aire y la superpoblación. Todos tienen que vivir con un respirador que hace que puedan salir a la calle y los matrimonios están limitados a tener dos hijos. En este mundo tenemos a la familia Shannon, Jim es policía, su mujer Elisabeth es una famosa doctora y tienen tres hijos: Josh, Maddy y Zoe. Precisamente el punto de partida es la detención de Jim y su posterior encierro en la cárcel debido a esa tercera hija, prohibida por las leyes y a la que esconden hasta que son descubiertos. Pero unos científicos crean un portal temporal hacia el pasado, en concreto 85 millones de años hacia atrás, la época de los grandes dinosaurios, los bosques y un mundo sin contaminación y completamente salvaje. Así se harán una serie de “peregrinaciones” de gente escogida hacia ese pasado como una forma de empezar de nuevo para intentar borrar los errores cometidos. En una de ellas la familia Shannon es elegida, sobre todo a causa de la necesidad de médicos e investigadores en Terranova. Jim tendrá que escapar de la cárcel, no están dispuestos a irse sin él. Claro está lo conseguirá y al final de ese primer episodio nos los encontraremos a los cinco en esa nueva tierra, con la oportunidad de empezar de nuevo y construir un mundo mejor no solo para ellos. La vida allí no será fácil, no solo por los dinosaurios, sino también por los propios seres humanos. Las mentiras, las intrigas, los delitos...siguen existiendo, así que en ese mundo mejor el ser humano sigue siendo más o menos igual. Cuando ellos llegan ya son muchos los que viven allí, pero hay un grupo, los Sextos (llamados así porque llegaron en la sexta peregrinación) viven fuera del recinto protegido, enfrentándose con el resto de la población sin que sepamos muy bien por qué. Gobernada por el comandante Nathaniel Taylor casi como si fuera un destacamento militar, algo necesario teniendo en cuenta el mundo que los rodea, el día a día no será sencillo y las cosas que pasaban en el mundo del que vienen seguirán más o menos igual, añadiendo a todo eso a todo tipo de criaturas salvajes a las que tendrán que enfrentarse.
Como en el caso anterior, actores no demasiado conocidos de nombre, pero si muchas caras habituales en el medio. Quizá el más conocido sea el actor que hace el papel del “gobernador” de Terranova, Stephen Lang, el general que dirigía a los soldados en “Avatar”. Y también se puede aplicar lo dicho, en general actuaciones que se quedan en una gama media, sin destacar demasiado en ningún sentido. Esta es la que ha sido cancelada recientemente porque la audiencia y críticas que estaba teniendo no compensaban el gasto realizado. Rodada en Australia, con unos efectos especiales que visto lo visto en cine no llaman demasiado la atención pero que no están mal, bien ambientada y con unos capítulos que requieren más de mes y medio de trabajo cada uno, demasiado dinero para los resultados obtenidos.
Curiosamente en este caso el comentario que hago puede aplicarse a las dos. Ambas presentan casi las mismas virtudes y los mismos defectos. No son muchas en este momento, frente a otros anteriores, en los que tengamos “series familiares” para elegir. Antes eran muchas las que se podían ver en familia y creo que eso es algo que se perdió desde hace unos años, ahora o son casi series para mayores o enfocadas directamente a adolescentes (y de estas pocas puedo destacar, la verdad). Digo esto porque estas dos las vemos con mis hijos, y a ellos les gustan o, por lo menos, los entretienen más que otras; ambos se quejaron de la suspensión en la producción. En ese sentido no están mal, son entretenidas, pero podrían haber ido algo más allá. Las ideas argumentales no son malas, nada innovador en la idea central pero sí en lo que las rodea. ¿Dónde está el problema entonces? Pues que les falta fuerza, sobre todo narrativa, están ligeramente exentas de emoción en los argumentos, en la dirección y en las interpretaciones. Ya he dicho que no es que sean malas, pero quizá la expresión “algo neutras” le vaya bien. Les falta convicción, no reflejan demasiado bien la tensión de los argumentos, que en ambos casos presentan situaciones interesantes. “Desgana” quizá sea otra palabra que se les pueda aplicar. Podrían ser dos buenas series con un par de puntos más en esos sentidos sobre todo, dirección e interpretaciones. No son aburridas y no están mal para pasar un rato, tienen algunos buenos momentos e incluso hay capítulos que destacan un poco por encima de la media. Aquí, por ejemplo, esperamos con algunas ganas la segunda temporada de “Falling Skies” porque nos dejaron a medias y queremos saber, en caso de que lo tenga, el final. En el caso de “Terranova” creo que nos vamos a quedar con las ganas de que la cosa termine, pero hace unos días le comenté a mis hijos que la suspendían y no quisieron dejar de verla, así que seguiremos a ver si le dan un final o hacen como con otras, se acabó y fuera, no hay un final que cierre mejor o peor la historia. Recomendables para una noche en familia (por encima de los diez o doce años, que algo de violencia tienen y los extraterrestres o los dinosaurios pueden provocar alguna pesadilla) sin pedir demasiado. No sé si las visteis o no, a ver si me decís algo.

viernes, 16 de marzo de 2012

"El temor de un hombre sabio", Patrick Rothfuss


Allá por el mes de julio del año 2010 empezaba un comentario por este blog del mismo modo que lo hago hoy. No me gustan las trilogías, ni en literatura, ni en cine..., no vamos a incluir las series, aunque podría con esa costumbre que tiene ahora de terminar las temporadas algunas de ellas dejándote con un gran interrogante hasta el año siguiente. En este caso trilogías (peor cuando son más de tres, claro) literarias. ¿Por qué? Pues si te gustó mal porque te deja con la intriga hasta, como mínimo, un par de años después y si no lo hizo pues incluso peor, porque yo soy de los que no suelen dejar nada sin terminar y cuando sale el siguiente siempre caigo en la tentación de leerlo, más que nada por si mejora la cosa, que a veces pasa. Lo peor es cuando pasa más tiempo y casi tienes que releer el anterior para poder enterarte de todo, aunque la verdad es que si el autor lo hace bien en muchas ocasiones no tienes que hacerlo, porque ya él se encarga de dar los datos suficientes como para que vayas recordando la historia. Viene esto a cuento porque la novela que voy a comentar hoy es la segunda entrega de un caso de estos, el autor es Patrick Rothfuss y la novela se titula “El temor de un hombre sabio”
Como digo al principio la primera entrega de esta saga apareció allá por el año 2010 y podéis ver el comentario en el mes de julio de este año en este mismo blog. Su título era “El nombre del viento” y si leéis o recordáis lo que escribí en aquel momento, aunque me resultó entretenida no quedó entre las que más me gustaron. Aquella primera entrega no me había parecido, frente a gran cantidad de comentarios aparecidos en aquel momento, tan buena como muchos decían. Comentaba que era una novela decente de género fantástico pero con demasiados elementos ya conocidos o parecidos a otras historias de otros géneros, conformando algo que no me había atrapado demasiado, pero que había leído entera porque a pesar de ello tenía buenos momentos. No me gusta dejar las historias a medias y tenía suficientes elementos o se podían ver algunas cosas que podían hacer pensar que su continuación podía estar bien, por lo menos tan entretenida como esta primera. Así que a poco de salir editada me dije que tenía que leerla, apareció a finales del año pasado en la editorial Plaza & Janes. La tercera no tiene fecha de publicación y de momento aparece con el título provisional de “Las puertas de piedra”
Tengo que decir que esta vez no me equivoqué al darle una segunda oportunidad al autor, esta segunda entrega me gustó mucho más que la primera, me pareció mejor en todos los sentidos, en cuanto a originalidad, entretenimiento, acción, intriga e interés. Parece un desarrollo algo más maduro, también teniendo en cuenta que el protagonista es algo mayor, aunque no demasiado. Ahora la historia está más centrada, más enfocada a lo que nos quiere contar, sin las divagaciones que podían aparecer antes, con unos personajes mucho mejor definidos y reflejados y con unas historias más novedosas y originales. Aún así tiene dos o tres momentos en los que la lectura puede hacerse algo lenta, quizá se para demasiado en algunos momentos de la historia que pueden hacer que el lector se canse un poco de pasar demasiadas páginas para algo que se podría haber resuelto en algunas menos. En este sentido la primera pecaba mucho más de esto que digo, era una novela de algo más de ochocientas páginas a la que, en mi opinión, le podíamos quitar cerca de doscientas. En este caso puede resultar peor, estamos ante una historia que supera en poco las mil doscientas páginas, pues creo que podía quitarle esas mismas doscientas y quedaría algo más redonda. No voy a decir en qué momentos me sobraban, porque pasa de la mitad de la historia en adelante y como siempre no me gusta desvelar demasiadas cosas.
Volvemos evidentemente al mismo protagonista, el músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino de la primera, al que en este caso aún le podemos añadir el título de aventurero ya que en ese sentido los cambios de lugar son una constante de la misma, ya no transcurre la historia centrada en sus años de Universidad, en cierto momento se verá obligado a dejarla para emprender un viaje que lo llevará a conocer otros pueblos, otras personas y una buena cantidad de situaciones que son las que le dan esa variedad e interés que tiene el desarrollo del argumento. De nuevo al principio nos encontramos con Kvothe, Bast y el Cronista en la taberna que regenta el primero. La historia completa está dividida en tres libros que son los tres días durante los cuales el protagonista le está relatando la historia la Cronista para que se pueda conservar por escrito, así que estamos ante el segundo día y en este caso los momentos que transcurren en la taberna son mucho menores y más breves, centrándose mucho más en las aventuras de Kvothe. Es una leyenda que todos conocen, héroe y villano a partes iguales y dependiendo de quién y cómo se cuente la historia, quizá eso sea lo que le lleva a contarla, para dejar constancia de cómo fue en realidad. Ya sabemos por la anterior que la mayor parte de la gente lo da por muerto, pero él se cambió el nombre y dirige una taberna en la que se esconde en una aldea perdida, sin que sepamos todavía muy bien por qué, pero podemos ir intuyéndolo. Ahí, en la Roca de Guía, descubriremos la segunda parte de su vida. 
La historia comienza donde terminó el anterior, Kvothe sigue en la Universidad y los primeros capítulos seguirán centrados en ese momento de su vida, pero ahora la narración cambia algo y se hace más interesante. Ya no es un novato y muchas de las cosas que nos contaba “El nombre del viento” ahora ya son conocidas por el lector, con lo cual esa parte de la historia es más directa y más centrada en los distintos personajes, tanto él como sus amigos, enemigos, profesores... Sigue obsesionado con encontrar datos sobre los Amyr y los Chandrian (los asesinos de su familia) y ciertos acontecimientos harán que se vea obligado a dejar por un tiempo sus estudios y el lugar que ha sido su hogar en los últimos tiempos. Su viaje le llevará en primer lugar a las tierras del maer Alverón, en el reino de Vintas, una corte llena de novedades para él, de nuevos personajes y de situaciones en las que tendrá que usar todo su ingenio para salir con bien. De ahí tendrá que ir al bosque de Eld, al reino de los Fata..., y algunos sitios más. Todo este viaje estará plagado de aventuras, de situaciones inesperadas, de problemas que tendrá que solucionar y que harán que el Kvothe que conoceremos al terminar esta parte sea un personaje más adulto, más preparado para muchas cosas y con mayores y mejores conocimientos, manteniendo aún así su juventud y las características esenciales del personaje.


Si de la anterior comentaba que me parecía una historia para lectores más jóvenes en esta diré que ya no tanto, aunque sigue siendo una lectura apropiada para todas las edades. Esta quizá sea algo más violenta, las escenas de lucha tienen una presencia importante en la historia y también algunos momentos relacionados con el despertar de Kvothe al sexo y los conocimientos que adquirirá sobre las mujeres en muchos sentidos, algo que casi desconocía por completo. De todos modos en ningún momento el lenguaje es excesivo ni demasiado explícito pero sí, como ya comenté, es una historia algo más adulta en muchos sentidos que la anterior. 
Esta sí que me gustó, me resultó una historia mucho más entretenida, amena y variada que la primera. Quizá como he dicho antes al no tener el autor que darnos tanta información sobre la vida o el funcionamiento de la Universidad pudo centrarse más en otros aspectos más interesantes para el lector. Además de la primera la parte de la infancia de Kvothe me resultara algo tópica, en esta segunda parte las cosas son más novedosas, mejores y mejor desarrolladas. Hay muchos elementos que le dan interés, no solo dentro del desarrollo de la historia, sino que algunos personajes van a desarrollarse algo más, vamos a conocerlos más y eso hace que sea más interesante. Toda la parte del viaje del protagonista está en la línea de las buenas novelas de aventuras, tanto en lo que pasa como en la forma de ser contada. En algunos momentos, aún siendo una historia de género fantástico, tenía la impresión de estar leyendo alguna de las novelas de aventuras que me fascinaron cuando era mucho más joven, un tanto más a su favor. No se me hizo nada larga, y eso que el número de páginas o el volumen cuando uno la ve en una librería puede llegar a asustar. Ya comenté que quizá en un par de momentos puede resultar un poquito repetitiva o empezar a contarnos algunas cosas que pueden no interesar demasiado, pero el querer saber que va a ocurrir a continuación hará que nos lo tomemos con calma y algo de humor (que también está presente en algunos momentos de la historia). Hay más de una línea dentro del argumento que me gustó mucho, no voy a mencionarlas porque sería contar cosas que es mejor que leáis, pero sobre todo desde que se va de la Universidad la narración gana en agilidad, interés, acción y consigue por completo mantener la atención del lector. ¿Se puede leer sin haber leído “El nombre del viento”? Yo creo que no, así que si no lo hicisteis ya sabéis lo que os toca. Espero que cuando acabéis esta os haya gustado tanto como a mí, espero vuestros comentarios.

jueves, 8 de marzo de 2012

Blue Bloods, Familia de Policías



Las series son una de las constantes de la televisión, desde sus comienzos han estado presentes y a día de hoy la cantidad de ellas que podemos ver es inmensa. Eso hace, evidentemente, que haya absolutamente de todo y es difícil pensar en algún tema, profesión o situación que no haya pasado por alguna o varias de ellas. Creo que el tema más tratado desde siempre ha sido  el de la policía, de  una ciudad, un país o internacional, da igual. Ya sean policías de uniforme, de paisano, agentes de las brigadas científicas... Digo esto porque la serie de la que voy a hablar hoy tiene ese aire de las de hace años, de aquellas en las que los policías de uniforme y la investigación eran el centro de todo. Una de las que más y mejor recuerdo me dejaron es “Canción triste de Hill Street”, que seguramente muchos aficionados recordarán. Era una gran serie, de calidad, con argumentos interesantes y con suficientes elementos innovadores en aquel momento como para llegar a tener el éxito que tuvo. ¿Cómo olvidar aquella despedida del sargento tras la reunión diaria para distribuir las tareas: “Tengan cuidado ahí fuera”? Pues la de hoy creo que le debe mucho a esta, tiene casi el mismo aire y una dinámica muy parecida, pero también alguna cosa que la diferencia. Aún así tiene el aire de una producción de hace algunos años, un cierto encanto que hace que parezca de las de antes, sin demasiados toques científicos y más centrada en la investigación pura y dura de los casos, así como en los personajes, quizá una de las mejores cosas que tiene. Hablo de “Blue Bloods”, a la que por aquí le añadieron un “Familia de policías”. En este momento está emitiendo la cadena FoxCrime su segunda temporada.

Tuvo un éxito destacable en su primera temporada por los Estados Unidos y aquí de momento solo apareció por las cadenas de pago, a ver si alguna de las gratuitas se decide a emitirla, porque aún no siendo nada del otro mundo, está algo por encima de la media y merece la pena. En su éxito algo tendrán que ver sus creadores, Mitchell Burgess y Robin Green. Dos nombres que no le sonarán a casi nadie pero que están detrás de otras dos series que casi marcaron una época en el mundo de la pequeña pantalla: “Doctor en Alaska” y “Los Soprano”. Dos productos que mucha gente recordará y por los que no pasa el tiempo. Esta última producción suya quizá no esté a la misma altura que las dos mencionadas, pero sí unos pasos por detrás.

La historia transcurre en la ciudad de Nueva York y se centra en el cuerpo de policía de esta gran urbe. Como dato interesante y curioso decir que el cuerpo de policía de esta gran ciudad está formado por más de 35.000 agentes, un número nada despreciable, más bien impresionante. Dentro del mismo la historia parte de una familia en la que casi todos sus integrantes forman o formaron parte de este cuerpo, la familia Reagan. El abuelo, Henry, ya está jubilado y su hijo, Frank es el Jefe de Policía de la ciudad, el gran jefe del que dependen absolutamente todas las comisarías. Frank tiene cuatro hijos, tres hombres y una mujer. Los tres varones son policías, aunque desde el principio sabemos que uno de ellos ha muerto asesinado poco tiempo antes de que comience la historia. Danny es el mayor, detective de paisano con mucha experiencia y conocido por resolver los casos usando en más de una ocasión métodos poco ortodoxos. Jamie es el hermano pequeño, que abandona sus estudios de Derecho para hacerse policía, en un principio de los que de uniforme patrullan la ciudad. Erin es la única muller, y no es policía, aunque está relacionada con la ley, trabaja como ayudante del fiscal y en más de una ocasión sus casos tendrán relación con las investigaciones de sus hermanos. Es una persona recta y seria, que aplica la ley al pie de la letra, algo que va a provocar mas de un enfrentamiento con su hermano Danny, que tiene la idea de que cualquier método es válido para atrapar a un criminal. Alrededor de ellos algunos personajes fijos más de la familia, la mujer e hijos de Danny o la hija de Erin serán elementos importantes en algunos momentos de las distintas historias; así como la agente Jackie Curatola, la compañera de Danny en la comisaría en la que trabaja o el sargento Anthony Renzulli, que será el encargado de acompañar el novato Jamie en sus patrullas. 

Cada episodio circulará alrededor de un caso criminal que tendrán que resolver y en el que normalmente de una forma u otra todos estarán implicados. Además de eso en la primera temporada tenemos un hilo común a todos los capítulos, la historia del Templario Azul, una especie de grupo dentro de la policía y que parece tener algo que ver con la muerte del hijo de Frank (aunque esta historia tendrá altibajos en la temporada, quedando un poco diluida hasta casi el final). Además de resolver los crímenes el interés de la misma reside en las relaciones familiares entre todos los Reagan. La unión preside sus relaciones, se reúnen para comer o cenar por lo menos un día a la semana, asisten a actos, partidos o celebraciones todos juntos, son una gran familia muy unida. Claro que eso no impide que entre ellos haya discusiones, problemas y enfrentamientos que le dan bastante interés a las historias. Los personajes están bastante bien definidos y creo que son una de las mejores cosas de la misma, la que le da el aire de ser algo distinto a las habituales series del mismo estilo. Cada uno tiene su forma de ser, de actuar y de comportarse, aunque eso no evita al final que las cosas siempre acaben bien, claro está.

Investigaciones de robos, crímenes más o menos brutales, drogas, terrorismo o la inevitable presencia de la mafia, ya sea italiana o rusa son algunos de los elementos centrales de los argumentos. Normalmente bastante bien desarrollados e intentando mantener el interés del espectador, algo que consiguen la mayor parte de la veces. Todo ello aderezado con el inevitable aire americano, tanto en el sentido de ensalzar el espíritu del país en situaciones complicadas como en dar una idea de que la familia es lo más importante y las relaciones familiares están por encima de todo. Por eso comentaba que parecía una serie de hace algunos años, porque en muchos sentidos es bastante tradicional, con todo lo bueno y lo malo de esa idea. 

En cuanto a los actores pocas caras conocidas, pero una de ellas destaca por encima de todas la demás. En este caso el protagonista central es un actor que saltó a la fama gracias a la televisión y aunque intentó algunas cosas en el cine nunca tuvo tanto éxito como en las series. Creo que casi todos recordaréis la serie “Magnum, investigador privado”, protagonizada por Tom Selleck, aquel hombre alto, con una gran presencia y un tremendo bigote. Tuvo mucho éxito con ella y de ahí paso a algunas otras, pero nunca con tanta audiencia como en esa primera (por culpa de la cual parece ser que no pudo interpretar al aventurero Indiana Jones, que quizá hubiera cambiado su carrera). Aquí interpreta al elemento central de la familia, el Jefe de Policía Frank Reagan, ejemplo de integridad, de seriedad, de calma, un hombre que jamás pierde los papeles, dispuesto a enfrentarse con quien sea (incluso con el alcalde o la prensa) para defender a sus dos familias, la de verdad y al cuerpo de policía de Nueva York. Es un actor que siempre me gustó y aquí la verdad es que está realmente bien, con su altura y su porte, ya sea de traje y abrigo oscuro o con el uniforme llena la pantalla y su presencia destaca por encima de todas las demás. Del resto decir que algunas son caras conocidas del medio televisivo y que todos están bastante bien, cumpliendo perfectamente con sus papeles. 

Una serie algo por encima de la media habitual, recuperando aquellas de antes centradas en policías, sin demasiados elementos de investigación científica como ocurre con muchas de las de ahora, incluso mantiene ese aire en la forma de filmarla. Los casos son interesantes y consiguen mantener la atención y la intriga. Bien también en el desarrollo de las relaciones familiares entre todos los integrantes de los Reagan, todos ellos personajes algo más complejos de lo que puede parecer en un principio. A mí me gustó bastante la primera temporada, aún no empecé con esta segunda pero seguramente mantiene la misma línea. Recomendable sobre todo para los que gusten de series con un cierto aire clásico aderezadas con algunos elementos algo más actuales. Espero que os guste.